"Unidos en lo Esencial"

Discurso del C.P. Alberto Núñez Esteva, Presidente de Coparmex, durante la clausura de la CONACON

 

México D.F. a 26 de Agosto de 2004.

Una visión del país que queremos los contribuyentes
-Propuesta de CONACON para los próximos 20 años-

No podemos, no debemos estar satisfechos con el desempeño del país durante los últimos años, y no nos referimos solamente a este sexenio.


El crecimiento económico -y como consecuencia la creación de empleos- ha sido insuficiente; la competitividad de nuestro país ha sufrido un notable retroceso en los últimos 5 años; la desigualdad de nuestra sociedad no sólo no se ha superado, sino que en algunos aspectos se ha agudizado; la inseguridad que padece la ciudadanía la ha lanzado a la calle a exigir una acción decidida por parte del Gobierno; la corrupción, a pesar de los indudables esfuerzos de esta administración para combatirla tiene niveles inaceptables; los problemas coyunturales, la lucha desmedida por alcanzar el poder, y los problemas entre los partidos políticos y dentro de los propios partidos, han impedido la formación de consensos y la atención prioritaria de las necesidades del país.


Queremos erradicar definitivamente la pobreza extrema y la exclusión, y combatir las causas estructurales que la ocasionan. Creemos que los pobres no son fruto de la casualidad, sino el resultado de decisiones personales y de estructuras económicas, sociales y políticas injustas que debemos cambiar.


Debemos, por otra parte, reconocer los indudables avances que hemos tenido al transitar, pacíficamente, hacia una democracia representativa; el haber conservado las finanzas del país bajo control; y el haber preservado la paz social, a pesar de los intentos de algunas personas y grupos interesados por romperla.


Hay muchos mexicanos dentro y fuera del gobierno, trabajando incansablemente por forjar un mejor futuro para todos nosotros. Nuestro más sincero reconocimiento a su esfuerzo.


La Conacón decidió además de proponer una reforma hacendaria, cuyas propuestas fiscales hoy damos a conocer, avanzar con un proyecto que permita construir una Visión de Estado, para definir el País que queremos alcanzar en el largo plazo -para el año 2025- y las ideas básicas sobre las acciones y políticas que debemos desarrollar en el corto y mediano plazo, para lograr nuestros propósitos.


Este no es un trabajo exhaustivo, sería una pretensión inalcanzable. Sólo pretende ofrecer pistas y recomendaciones, tesis y propuestas, que permitan poner en la mesa de la discusión los temas que el sector empresarial y una parte de indudable representación de la sociedad civil organizada, ha considerado de vital importancia para la buena marcha del país. Esta es nuestra aportación y nuestra respetuosa exigencia de escucharla y actuar en consecuencia, a la clase política que tiene la responsabilidad de representarnos y tomar las decisiones para conducir a México a buen puerto.


En razón de este trabajo de diagnóstico y de elaboración de propuestas, queremos convocar a toda la sociedad para que se una y se comprometa a construir:


Un país en donde pongamos como la más alta prioridad erradicar la miseria y mitigar la pobreza, atacando para este propósito sus causas estructurales.


Un país donde alcancemos una sociedad más equitativa e incluyente, que logre una convivencia civilizada en su pluralidad.
Un país cuyo centro de atención sea la persona y la familia, su bien-ser y su bienestar, conscientes de que éste debe ser el fin último de la economía y de la política.


Este es el México que queremos para el 2025 y por el que todos debiéramos estar dispuestos a luchar.


Para alcanzar este ambicioso objetivo, proponemos un conjunto de tesis y medidas concretas recogidas de los 14 foros regionales y 7 locales que celebramos, en donde participaron más de 5000 personas agrupadas alrededor de cerca de 600 organizaciones empresariales y de la sociedad civil. Queremos que usted, Señor Presidente y ustedes señores legisladores, sean los primeros en recibirlas.


Nuestras propuestas, que ahora exponemos en forma muy resumida -con excepción de la reforma hacendaria- pero cuyo detalle estamos entregando a ustedes y estamos dispuesto a comentar en su momento, podemos agruparlas en cuatro temáticas diferentes:


1.- Reconocer el desarrollo integral de la persona como una condición sine qua non. Ningún país que haya prosperado realmente, ha dejado de considerar este factor como fundamental. Más educación y también mejor educación son fundamentales. Más gasto pero mejor asignación del gasto. Valores universales forjadores del educando y no sólo el conocimiento como base del progreso. La persona y la familia, su desarrollo integral, como propósito final de todos nuestros esfuerzos. La colaboración entre padres de familia, maestros, sector productivo y autoridades, como medio para lograr un avance medido y sustancial en la materia.


Educación de calidad como base para lograr la tan ansiada movilidad social. La profesionalización de los maestros, su capacitación permanente en las nuevas tecnologías de información, evaluación y comunicación, y el reconocimiento de sus esfuerzos y méritos. La adquisición de habilidades, destrezas y valores para la vida y la convivencia armónica y productiva en la sociedad. El cultivo y la comprensión de nuestra historia y nuestra cultura así como el reconocimiento de la nueva civilización que se está forjando y de la cual no nos podemos abstraer.
La atención del educando desde el vientre de la madre, para atacar la desnutrición y procurar su salud a través de programas preventivos.


2.- Alcanzar un desarrollo económico sostenido superior al 5% anual, con base en la creación de las condiciones que permitan el desenvolvimiento de una economía de mercado con responsabilidad social.
Un crecimiento que permita ofrecer las oportunidades de trabajo digno y bien remunerado a la creciente población que se incorpora al mercado laboral. Un crecimiento que beneficie particularmente a la clase más necesitada, no a través de "darles el pescado" sino de "enseñarles a pescar" y facilitar las condiciones para que tengan dónde pescar.
Un crecimiento en donde esté en vigor una nueva cultura laboral enfocada a crear una nueva y fructífera relación entre trabajadores y empleadores, conscientes de la necesidad de considerar la competitividad como una exigencia vital en un mundo moderno enclavado en la globalización.


Una visión de desarrollo que conjugue el impulso al mercado interno con la necesaria incorporación a los mercados globales. Un reconocimiento y apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas -sin que por esto se descuiden a las grandes- conscientes de que la empresa media constituye la mayoría del empresariado y de los empleadores y que requiere nuevos y más imaginativos procesos de integración y desenvolvimiento.


Búsqueda de competitividad no sólo al interior de las empresas -que es indispensable- sino como exigencia a nuestro país, pues si no logramos ésta, será muy difícil alcanzar la otra.


Impulso enérgico y decidido de la responsabilidad social empresarial a través de la cual: se privilegie a la persona y su trabajo por encima del capital y se mejoren las condiciones laborales, y el buen trato al personal; la empresa atienda debidamente al cumplimiento de las disposiciones fiscales y legales; al manejo responsable del medio ambiente y a los problemas sociales de su comunidad.


Tender puentes para incorporar gradualmente el sector informal a la formalidad hasta alcanzar una sola economía, y combatir frontalmente y sancionar la economía delictiva.


Nos comprometemos a crear asociaciones y alianzas entre la inversión pública y privada -con la consecuente explosión en la generación de empleos- tendientes a buscar el desarrollo de infraestructura de calidad mundial, teniendo como propósito el ofrecer insumos y servicios a la ciudadanía y a la empresa privada a precios competitivos a nivel internacional y con calidad comprobada.


Diseñar mecanismos que den viabilidad financiera y operativa a las empresas del Estado, transparentando su operación y exigiendo la rendición de cuentas. Permitir la inversión privada en gas natural y electricidad y liberar recursos para atender otras necesidades de inversión social.


3.- Transitar hacia un pleno Estado de Derecho, en el cual se garantice la seguridad física de los ciudadanos como primera responsabilidad del Estado; imponer el respeto a todos los derechos de propiedad, particularmente sobre la tierra; impartir justicia de manera expedita, confiable y objetiva. Esto requiere dar autonomía a las procuradurías y separar los tribunales del Poder Ejecutivo para reubicarlos en el Poder Judicial; combatir la impunidad; fomentar una cultura de la legalidad en toda la población; fortalecer en los programas de educación básica los valores de justicia y respeto a la ley, así como la actitud de la transparencia y rendimiento de cuentas como algo objetivo para fomentar una sociedad cada vez más segura y confiable; establecer los principios generales de una política criminológica que oriente las estrategias y acciones de las instituciones de seguridad y justicia del país; preparar diagnósticos precisos y completos del fenómeno de la criminalidad que permitan conocer la cifra negra y las características generales de la delincuencia por entidad federativa, y medir su avance o retroceso; profesionalizar las policías del país.


4.- Hacer que nuestro país cuente con instituciones fuertes y prestigiadas: la Presidencia, el Congreso y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, acordes a los cambios que ha experimentado México , en forma tal que puedan llevar su delicada encomienda cada una, con la armonía que exige el progreso, el buen gobierno y la estabilidad económica, política y social. Además, creemos que ya es hora de que se reconozca la mayoría de edad de los ciudadanos organizados y promueva aquellas instituciones y organismos que contribuyen con su trabajo, muchas veces callado pero efectivo, a combatir los grandes problemas de nuestra sociedad. Para lograr lo anterior proponemos, entre otras cosas, que se analice lo siguiente: Reformar el actual sistema presidencialista para ponerlo en sintonía con la realidad de los gobiernos divididos y para favorecer la construcción de mayorías legislativas que doten de viabilidad a los programas del ejecutivo, incorporando para estos propósitos elementos de los sistema parlamentarios que operan exitosamente en otros países. Disminuir el número de diputados plurinominales, eliminar la figura del senador plurinominal, y permitir la reelección consecutiva -mas no ilimitada- de legisladores. Fortalecer un federalismo que impulse el desarrollo regional, traslade potestades a los niveles estatal y municipal de gobierno, siempre acompañados de mecanismos que aseguren la transparencia y la rendición de cuentas. Permitir la reelección consecutiva de las autoridades municipales e incluir la participación ciudadana en la formulación de estrategias de desarrollo regional. Fortalecer nuestra democracia para transitar de una forma representativa a otra en donde la ciudadanía participe de manera responsable y ordenada para incidir en las políticas públicas, evaluar los actos de autoridad y la buena marcha de la justicia, y así contribuya al progreso de su comunidad. Orientar el sistema electoral hacia la normalidad democrática de manera que se minimice la interferencia de los procesos de votación en la toma de decisiones nacionales y se reduzca el costo de las campañas y se controlen las precampañas.


Para alcanzar el México que hemos propuesto al principio de esta exposición, aquel en donde queremos erradicar las causas de la pobreza, se requiere una visión integral del país y, a través de ella, el impulso de las reformas estructurales y la reforma de Estado que permitan consolidar su gobernabilidad. Todo lo demás se queda en el discurso, el avance limitado y las buenas intenciones. Sólo mediante la creación de empleos y oportunidades, conjuntamente con el desarrollo integral de la personas, lograremos incorporar a una porción significativa de los 50 millones de mexicanos que viven en la pobreza, pero, para ello, resulta indispensable trazar el marco legal que facilite esta acción. Idealmente, debiera contarse primero con la reforma del Estado, y después emprender las estructurales; pero lo perfecto es enemigo de lo bueno.


Proponemos que en el corto plazo, antes de que termine este sexenio, se aborden y lleven a buen término, entre otras, las reformas fiscal, laboral, energética y de seguridad ciudadana.


Y que se renueve la discusión, iniciada hace varios años, sobre la reforma del Estado, de manera tal que el próximo gobierno tenga, de entrada, una plataforma sólida para proponerla e implementarla a la brevedad posible, facilitando, así, la gobernabilidad del país.

Señor Presidente, señores legisladores:


Las tesis arriba presentadas no intentan lograr el consenso, sino provocar que quienes tienen la enorme responsabilidad del manejo político de nuestro país las analicen y resuelvan en consecuencia.


Estamos presentando, sin embargo, en este mismo acto y la hemos comentado tanto con usted, señor Presidente, como con representantes de las tres principales fuerzas políticas del país, una propuesta en donde en forma muy resumida sintetizamos los puntos en donde todos los mexicanos podemos y debemos ponernos de acuerdo: "Unidos en lo Esencial", se denomina nuestro breve documento.


El empresariado mexicano, representado por la Conacón, junto con la firma y el aval de más de 1000 organizaciones de la sociedad civil, exigen, respetuosa pero enérgicamente a las fuerzas políticas de nuestro país, que nos unamos en lo esencial
" Que privilegiemos la unión de todos los mexicanos, frente a la desunión y la lucha irracional por el poder;
" Que privilegiemos las propuestas sobre los temas fundamentales del país frente a las críticas destructivas sobre temas de coyuntura que tanto daño están causando;
" Que privilegiemos el poder de los acuerdos frente a la fuerza de los disensos; y
" Que, como lo hemos hecho ahora, privilegiemos la visión de largo plazo, con visión de Estado, sin descuidar las acciones inmediatas y mediatas que requiere la marcha del país.


Los buenos políticos -estamos seguros- no sólo escucharán, sino entenderán los reclamos de la sociedad a la que representan y la voz del contribuyente, del ciudadano en general, y actuarán en consecuencia. Otros políticos no entenderán los signos de los tiempos y pagarán, más pronto que tarde, así lo esperamos, el costo de su soberbia o su incompetencia.


Ahora, el voto vale, es una conquista que nos ha tomado mucho tiempo y que cada día tendrá más peso como premio o castigo a nuestros representantes;
Ahora, la sociedad se atreve a hablar, en nuestro caso, con claridad y con propuestas. Es la nueva sociedad que se está forjando, una sociedad deseosa de ser factor de cambio, consciente y respetuosa de su campo de acción y de sus obligaciones, pero también de sus derechos.


Ahora, quienes firmamos el documento "Unidos en lo Esencial", nos hemos comprometido a hacer nuestra parte, la parte que la sociedad civil, incluido el empresariado, nos corresponde.


Si los mexicanos hacemos lo que debemos hacer en nuestro ámbito de competencia, unidos en la visión de forjar entre todos el México que ambicionamos, lograremos transformar un sueño que pudiera parecer utópico, en una realidad que se puede y debe ir conquistando día con día, sin prisa pero sin pausa. La historia del mundo así lo enseña, la de México tiene, también, capítulos llenos de gloria.


Ahora es la sociedad la que habla. Esperamos la respuesta de nuestros representantes políticos. Su compromiso expreso con nuestra propuesta "Unidos en los Esencial", una vez analizada en su contenido, sería una señal de enorme valía.

Muchas Gracias

 

"Unidos en lo Esencial"