CONFERENCIA: NUEVA CULTURA Y REFORMA LABORAL.
Lic. Carlos Abascal Carranza, Secretario del Trabajo y Previsión Social.
9 de Marzo del 2001.


Muy buenos días a todos, señores, socios, líderes de la Confederación Patronal de la República Mexicana
Muy buenos días Don Jorge Espina, presidente electo, don Abel Zepeda.

Es realmente emocionante y es muy bello poder hoy hacer uso de la palabra aquí, en una Asamblea Anual de la Confederación Patronal, Sindicato Patronal, no se les olvide que tenemos por ahí su registro, Sindicato Patronal que tanto vigor, que tanta vitalidad, que tantos aportes ha hecho al bien del país, como muchos organismos intermedios de la sociedad, pero es un privilegio para mí seis años después de haber tenido el privilegio de entregar la responsabilidad de la Confederación, hoy reflexionar con ustedes sobre la reforma laboral que ha proyectado el gobierno del presidente Vicente Fox Quesada, para de esa manera encuadrar lo que estamos haciendo y darnos oportunidad durante varios minutos de intercambiar puntos de vista.

He ido a España a aprender mejor eso de las preguntas y evasivas, así que ahora me van a disculpar, pero el punto es que vamos a reflexionar sobre esta reforma laboral y vamos a tratar de puntualizar el eje de esta gran transformación que es a juicio nuestro el diálogo, la concertación, la construcción de consensos.

Luis de Tamoes, hace una reflexión muy bella y dice: "Pobre de mi que lloro al parque río, espero y temo, quiero y aborrezco, que lo mismo me alegro y entristezco y al confiar de una cosa, desconfío, vuelo sin alas, siendo ciego, guío; menos consigo en lo que más me merezco; hablo de amor mejor cuando enmudezco y sin contradicción, siempre porfio, de suyo me parece imposible, quiero mudar y estar al tiempo quedo; gozar de libertad y estar cautivo, ser a la vez visible e invisible y sin enredo, amando yo el enredo, tales extremos son los que vivo", tales extremos son los que vive nuestro país; que quisiera el cambio, pero quisiera que fuera sin dolor, que quisiera ceder, que quisiera construir consensos pero sin perder espacios, que quisiera una reforma tributaria pero sin pagar mas impuestos, que quisiera que el país transitara durante estos seis años hacia un verdadero Estado de Derecho pero en donde cuando yo vea oportuno hacer excepciones en el cumplimiento de la ley, porque en mi caso si se justifica, bueno pues que se me autorice o que yo pueda seguir haciéndolo.

Es esta contradicción la que vive el país, es este el gran reto que enfrentamos los mexicanos, tales extremos son los que vivimos y vale la pena enfrentar estos seis años con un ánimo común, con una voluntad común, con un amor común: México, pero no hablo de este México hetéreo, geográficamente delineado en los mapas como cuando ustedes viajan en avión y vienen de Europa y en una pantallita les dibujan ahí la República, no, no es ese México al que me refiero; me refiero al México de 98 millones de mexicanos únicos e irrepetibles, personas humanas todos, miembros de una colectividad llamada México, todos con derecho a tener acceso al desarrollo pleno. Ese es al México al que me refiero; no me refiero a una teoría, o a un concepto de teoría del Estado, ese México no valdría la pena, ese México sería solo un territorio sin alma, hablo del México que piensa, que vive, que siente, que ama, que ambiciona, que quiere trabajo digno, que quiere suficiente empleo y que quiere salarios remuneradores y que quiere como me lo acaba de decir una persona a la que se le entregó una constancia de crédito, como consecuencia de un curso de PROBECAT en Ixtlahuaca, Estado de México, que quiere trabajar, que quiere llevar el pan diario a su casa y vivir con dignidad.

El gobierno del Presidente Fox ha definido cinco líneas estratégicas, cinco líneas de acción y cinco objetivos en su gobierno en materia laboral. No seré exhaustivo, las líneas estratégicas son: desarrollar una estrategia incluyente, que permita considerar interlocutores válidos a todos los sindicatos y organismos empresariales legalmente constituidos, sin privilegios, sin exclusiones, sin la pretensión de volver a construir ningún instrumento de control sindical desde el Ejecutivo, privilegiando la inclusión y el respeto a la autonomía de las organizaciones intermedias.

La segunda estrategia es la de la gradualidad, estamos en un mundo, el mundo del trabajo en particular, que requiere de cambios profundos, pero porque muchos se refieren a la manera de ser y de pensar de las personas, a hábitos contraídos a lo largo de muchos años, se requiere de un proceso de cambio cultural y los cambios culturales siempre son graduales porque, tercero, queremos una estrategia de diálogo para construir consensos, de ninguna manera podrá volver a ser válido o posible que la reforma del mundo del trabajo se produzca a partir de una visión o iniciativa unilateral, necesitamos consensarla para llegar hasta donde sea posible, no hasta donde a mi me convenga y hasta donde idealmente debiéramos llegar, hasta donde sea posible en un proceso vivo y dinámico que nos permita ir mejorando gradualmente, incluyentemente el mundo del trabajo.

La cuarta estrategia es la de la legalidad, queremos poder sujetar todos los actos de la autoridad al principio de legalidad, hoy por ejemplo la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, órgano sectorizado de la Secretaría del Trabajo, toma sus decisiones en el ámbito jurisdiccional con plena autonomía respecto de directrices de orden político y en quinto lugar, queremos privilegiar con estas cuatro estrategias anteriores la paz laboral, la paz laboral es un requisito indispensable para poder atraer la inversión productiva que el país está demandando.

Con estas cinco estrategias queremos incidir en cinco líneas de acción: primero ahondar en la implantación de una nueva cultura laboral y empresarial, una nueva cultura que sitúe a la persona en el centro de la discusión, en el centro de las decisiones económicas y empresariales, por eso, por ejemplo, la Secretaría del Trabajo forma parte del gabinete social y también del gabinete económico para humanizar las decisiones económicas y para influir en las decisiones sociales para que la política social sirva para que las personas sean cada día más autosuficientes, desarrollen su conocimiento, puedan atender a las oportunidades de educación básica, media y superior y de esa manera tengamos cada vez un mejor desarrollo de las personas.

La segunda línea de acción es la reforma de la legislación laboral, con qué profundidad, con qué velocidad, con qué contenidos; esto, señores lo habrán de resolver los sectores productivos, pero ciertamente hay límites ó hay un espacio, un marco en el cual deberemos desarrollar esta reforma laboral, me referiré a ella un poco más adelante.

La tercera línea de acción, es tener una autoridad laboral promotora, no sólo inspectora, sancionadora y resolvedora de conflictos, sino una autoridad laboral que promueva eficientemente que ustedes puedan capacitar, elevar su productividad, crear empleos de calidad, elevar la competitividad de las empresas, elevar la competitividad del país. En cuarto lugar, queremos impulsar con pleno respeto a la autonomía sindical un nuevo sindicalismo, un nuevo tipo de agrupaciones de trabajadores y de empresarios, democráticos, libres, participativos, corresponsables con el desarrollo nacional, nunca mas vinculados a privilegios políticos, de clase o de partido.

La quinta línea de acción es que queremos tener una política laboral internacional activa, más activa de lo que hoy se ha tenido para poder adelantarnos a la globalidad que es un hecho irreversible, inevitable y que si hemos de transformarlo y hemos de humanizarlo hay que hacerlo desde dentro de la propia globalización y no poniendo dique a un torrente que es imposible contener, al menos desde las fuerzas de nuestro país.

Y tenemos cinco objetivos muy claros: El primero es generar el empleo que el país demanda, señores es muy importante que tengamos clara conciencia de que las cifras de desempleo, de empleo, de empleo informal en este país son verdaderamente preocupantes y que no podemos darnos el lujo de que de una Población Económicamente Activa de 39 millones 600 mil personas, haya realmente una economía formal de alrededor de 18 millones de personas y que tengamos todavía personas en edad productiva que están en indisponibilidad en el mundo del trabajo, para el mundo del trabajo, por arriba de estos 39 millones de personas en una cifra que ronda aproximadamente los 18 millones de personas adicionales y tampoco es posible admitir que la duración de jornada laboral de estos 38 casi 39 millones de mexicanos menor de 15 horas sea de 3 millones y medio de personas o del 15 al 34 que sea de 6 millones 600 mil; no podemos admitir que un alto porcentaje de nuestros trabajadores esté en la economía informal sin ningún tipo de protección social, empleo, empleo de calidad es un objetivo central, pero el gobierno no crea empleo o si lo creara, ustedes se sentirían incómodos porque sería más servicio público; tenemos que crear empleo productivo en el país y quienes lo hacen son los inversionistas, son los empresarios y al gobierno le corresponde crear las condiciones propicias.

El segundo gran objetivo es la capacitación, este país ha navegado a lo largo de muchos años como un país que vende mano de obra barata, nunca más, poco a poco nuestra industria ha ido pasando de ser, por ejemplo la maquiladora ensambladora, a ser manufacturera, a ser ya desarrolladora de tecnología, pero nos falta muchísimo por hacer en esta materia, ciertamente vinculando educación formal con trabajo, pero sobre todo, señores, capacitando dentro de las empresas a los trabajadores en activo, al propio tiempo que vamos modernizando la tecnología; capacitación será también un reto que ustedes tendrán que desarrollar junto con los sindicatos de trabajadores y junto con el resto de organismos empresariales.

El gobierno aportará herramientas, pondrá parte de los recursos, propondrá a ustedes ideas imaginativas, les pedirá que aporten más a la capacitación, lo vamos a hacer siempre asegurando la transparencia del el uso de los recursos, pero señores, si no desarrollamos a toda velocidad con gran profundidad el conocimiento de los mexicanos, sí nos limitamos a adiestrarlos para mejorar sus habilidades manuales, seguiremos siendo un pueblo subdesarrollado, explotable, con una muy baja capacidad de empleabilidad y por lo tanto con salarios bajos, con nivel de vida y con mercado interno bajo y por lo tanto con posibilidades para ustedes, señores empresarios, de comerciar sus productos, sus bienes y servicios al interior del país bajo; de tal manera que este segundo gran objetivo es central y ustedes son actores determinantes.

El tercer gran objetivo es crear condiciones para aumentar la productividad de las empresas, productividad, otra vez, que han de aumentar ustedes. Hemos ido observando el comportamiento del desarrollo de las revisiones salariales, indudablemente las mejores revisiones son aquellas en las que se ha enfatizado el acuerdo sobre mecanismos puntuales vinculados a esquemas y compromisos de productividad; invariablemente el análisis histórico que hemos hecho de las empresas que han incorporado esquemas de productividad a sus empresas, es que tienen avances en productividad, en desarrollo humano y capacitación, en reconversión industrial tecnológica mucho mejor, mucho más rápido y mucho más eficaz que quienes se han limitado a regatear un salario contractual. El salario contractual es fundamental, repone pérdida de poder adquisitivo y mejora el ingreso real del trabajador en equivalencia al aumento histórico de la productividad de la empresa, pero los esquemas de productividad elevan con mucho la capacidad, por un lado de generar riqueza, pero por otro lado de distribuirla y por lo tanto de activar el mercado interno.

El cuarto objetivo es competitividad, la suma del aumento de la competitividad de sus empresas dará como resultado el aumento de la competitividad del país; según diferentes parámetros, OCDE mide a México en competitividad entre el lugar 35 y el 55, según se esté contemplando corrupción, transparencia o desarrollo tecnológico o desarrollo del conocimiento y México es la economía número 12 ó 14 en tamaño, en población, en territorio y en recursos naturales, señores, somos de los primeros países en el mundo, elevar la competitividad en México es fundamental y será fruto del esfuerzo conjunto de todos ustedes.

Y en quinto lugar, y no es el último de los objetivos, yo diría que es la razón de ser de este todo gran esfuerzo que estamos haciendo, que debemos hacer todos juntos, deberemos elevar el nivel de vida de los ciudadanos, de las familias, de los trabajadores, a fin de cuentas hoy el trabajo, señores, es el elemento vertebrador más importante en las sociedades contemporáneas, es en el trabajo en el que el ser humano pasa la mayor parte de su vida de vigilia, es en el trabajo en donde se relaciona con otros factores de la sociedad, es en el trabajo en donde pone en juego toda su creatividad, todo su talento, todo aquello que le permite servir a los demás y aprovechar ese talento para su propio bienestar y bienser, para el de su familia y a fin de cuentas para la sociedad.

La reforma legal laboral tiene varios límites y varios elementos marco: el primero es que sí esta reforma no se da por la vía del consenso y del diálogo es inútil intentarla; son de tal manera opuestos algunos principios, algunas visiones, algunos elementos centrales de una potencial reforma que ó logramos consensar lo mejor posible, lo más avanzadamente posible la reforma de la ley o esto no tendrá éxito. Por eso, hasta ahora no han prosperado las iniciativas unilaterales, la que la propia COPARMEX presentó hace varios años, la del Partido Acción Nacional, la del PRD, ciertas iniciativas parciales, de ciertos grupos, a fin de cuentas hay un reconocimiento de que o la hacemos consensada o no tendrá futuro esta reforma.

¿Por qué la reforma laboral, por qué la reforma del marco legal?, porque la ley ha quedado rebasada por la realidad, simplemente reflexionemos en el México de 1970 y en el México del año 2001, pero sobre todo como se debe legislar pensemos en el México del año 2025 y comparemos con esa legislación de 1970, cómo era la importación de bienes y servicios, cómo era la capacidad y la libertad de emprender, qué enseñaban los libros de texto gratuitos sobre el empresario y sobre el trabajo, qué se decía de la productividad, cómo el gobierno se fue convirtiendo en gobierno propietario, cómo las prácticas laborales no podrían calificarse hoy, las que entonces se gestaron o se arraigaron como las mejores prácticas laborales, cómo la empresa era un espacio de confrontación, un campo de batalla entre trabajadores y empresarios. En ese marco es en el que esa legislación se expidió, hoy pensando en el 2025 tenemos que cambiar la mentalidad y entender que es la empresa, la comunidad humana productiva por excelencia, el único camino para crear riqueza y distribuirla, en donde trabajadores y empresarios deben tener intereses diferentes pero complementarios y por lo tanto reconocer necesitamos todos que la ley ha quedado rebasada por la realidad, pero sobre todo por los retos del futuro.

Parte del reclamo de este país es que necesitamos Estado de Derecho, no sólo un país de leyes. Durante muchos años se nos ha llenado la boca diciendo, afirmando y con propiedad que este país es un país de leyes. Yo diría que este país es un país en el que abundan las leyes, pero también su incumplimiento. Necesitamos que nuestro marco legal, nuestro nuevo marco legal sea en lo mejor posible, consensado y que se cumpla, de otra manera para la autoridad tanto desde el lado administrativo como jurisdiccional resulta muy difícil estar actuando con base en criterios jurídicos o cediendo la iniciativa de la legislación laboral a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que es quien a fin de cuentas mediante resoluciones va creando la jurisprudencia, va creando los criterios jurídicos con los que han de resolverse los conflictos laborales.

Necesitamos una ley que fomente los objetivos centrales de este gobierno: empleo, capacitación, productividad, competitividad, elevación del nivel de vida; necesitamos una ley en donde no privilegiemos la discusión ideológica y centremos la discusión en los temas técnicos pero siempre a partir de: el respeto a los derechos sociales de los trabajadores, señores, no se trata de hacer una reforma de ley para quitarles a unos y darles a otros, se trata de partir de la premisa de que vamos a respetar estos derechos sociales pero de que vamos a hacer una suma positiva en la reforma de la ley. Hemos analizado exhaustivamente las reformas exitosas laborales en el mundo, esta es una premisa fundamental, de otra manera la resistencia social al cambio es insuperable en perjuicio de la propia sociedad. Necesitamos una reforma de ley que impulse la formalización del empleo informal, una reforma de ley que impulse la incorporación al empleo de grupos hoy vulnerables o excluidos del desarrollo; necesitamos un impulso a la creación de empleos regulados siempre con beneficios sociales y realizar, necesitamos, este acuerdo por la vía del consenso.

El diálogo es una de esas expresiones a las que hemos acudido mucho en los tiempos recientes y es que, ni duda cabe, que lo más humano del ser humano es el pensamiento, la capacidad de abstraer la realidad y conocerla tal como es, es decir, conocer la verdad, pero luego no sólo abstraer la realidad y comprenderla, sino expresarla tal como se percibe y al entrar en contacto con los demás expresando esta realidad percibida, formular ese riquísimo proceso de diálogo, que es el único camino civilizado que el ser humano conoce para resolver los conflictos. Hago uso de un material y lo entrelineo y lo complemento, lo oriento para mi propia reflexión de un material que Don Lorenzo Servitje ha compartido conmigo: examinando las ideas se llega a observar que existen conceptos que se oponen o son polos de una misma realidad; pensemos por ejemplo en libertad-orden, persona-sociedad, reflexión-acción, subjeto- objeto, unidad- diversidad, naturaleza-cultura, trabajo-ocio, racionalidad-sentimiento, estabilidad-flexibilidad, sencillez-complejidad, conservación del empleo- creación del empleo, y ahí en igualdad esencial desigualdad existencial y en el amor a si mismo amor al prójimo.

Muchas veces se requiere que esta oposición, esta bipolaridad se disuelva o se equilibre o se integre en una realidad vital difícil de definir y que tiene como rasgos una tensión permanente y una variabilidad de grados de equilibrio o de integración. No creo que este equilibrio o integración corresponda a la síntesis del proceso dialéctico, junto tu punto de vista y el mío y forzosamente de ahí ha de surgir la verdad, como si la verdad pudiera ser la misma en tu mente, bajo las mismas circunstancias, en el mismo momento y bajo el mismo aspecto. La verdad es una, pero tenemos el derecho y el deber de expurgar juntos la realidad para acercarnos juntos al conocimiento de la verdad, porque la síntesis surge de la negación de la tesis por parte de la antítesis, aquí no, aquí estamos diciendo que los opuestos no se niegan, sino que se reconcilian, se integran de algún modo, descubriendo esa parte de verdad que todos somos capaces de percibir en la realidad.

Es indispensable que se profundice en el conocimiento de este concepto, porque necesariamente México va a tener que transitar por la vía del dialogo inevitablemente en todos los espacios de la vida pública, no sólo por razones de carácter filosófico sino porque la vida práctica, económica, social, cultural y política va a estarnos retando constantemente. Hay en el ser humano una tendencia al simplismo, para captar la realidad se abstrae demasiado y en general muchas ideas son parciales, incompletas y además se tiende, sobre todo tratándose de fenómenos sociales, a rechazar a priori la posición contraria y aún a veces simplemente la opuesta. Es que el diálogo presupone tener la capacidad de ponerse en la perspectiva del otro. Hemos dicho la semana pasada cuando constituimos por acuerdo presidencial el Consejo para el Diálogo con los Sectores Productivos que la realidad, y sobre todo con el mundo del trabajo, es como una esfera y está iluminada de diferentes maneras desde diferentes ángulos y el trabajador está sentado en un ángulo que le impide mirar completa la esfera y el empresario suele estar sentado en otro ángulo que le impide mirar completa la esfera y el gobierno está en el suyo y piensa en sus impuestos, y el consumidor en el suyo y piensa en el producto final a precio barato y calidad idónea y el proveedor piensa en su parte, ve esa parte de la esfera en la parte que le conviene.

La única manera de comprender la realidad totalizante de la esfera social, de la esfera de la empresa es hacerla girar lentamente mediante el diálogo, no hay otra manera de hacerlo; la percepción de una realidad por tu parte es tan respetable como mi percepción de la realidad, démonos la oportunidad de conocer recíprocamente las respectivas percepciones y entonces podremos llegar seguramente a esto que aquí decimos, a la reconciliación a, no negar los opuestos, sino a encontrar acuerdos.

Piensen en un régimen político que surge de una dictadura, con empresarios engendrados durante la dictadura, con sindicatos brotados de la clandestinidad con pensamiento marxista, no babosadas, con pensamiento marxista militante, con un gobierno democrático que no tiene ninguna experiencia de desarrollo democrático de centro- derecha y son capaces de mirar los opuestos y son capaces de pactar cosas tan elementales que, hoy tienen a España de lleno metida en el concierto de las naciones europeas en términos económicos, habiendo logrado que su salario medio pasara, en comparación con Alemania, de una proporción de 6 a 1 a una proporción de 6 a 5 y el diálogo social que ellos llevaron a cabo, yo le llamo el diálogo con los sectores productivos, es un diálogo permanente que depende de la madurez de los sectores productivos. No estoy sobredimensionando la experiencia española, hay que recordar, por ejemplo, que los sindicatos de corte socialista le hicieron 3 huelgas generales a Felipe González y que ahora mismo nosotros llegamos a España en un momento en el que no se habían puesto de acuerdo los factores de la producción y entonces el gobierno tuvo que sacar un decreto Ley que va a las cortes y las cortes tendrán que resolverlo antes de mayo cuando vence el estatuto de los trabajadores acordado en 1997. No estoy sobrestimando ni el diálogo, ni el desarrollo de España, ni pretendo copiar el modelo de España, de ninguna manera, pero es España y es Chile y es Polonia y es en todos lados, el éxito ha provenido de la decisión de los sectores de la producción de ponerse de acuerdo a través del diálogo. Esto, digo, requiere madurez de los sectores de la producción, cómo se expresa esta madurez, bueno pues se expresa en un reconocimiento dentro de los propios sectores de trabajadores y de empresarios de una unidad básica.

En México la pregunta es: ¿Estamos suficientemente unidos como trabajadores, como empresarios para tener una interlocusión permanente de esta naturaleza, de esta profundidad?

Este gobierno está haciendo un esfuerzo definitivo para no excluir a nadie. ¿Se autoexcluirá alguien?. Ese sería un signo de inmadurez sindical. Se expresa esta madurez de los sectores en su capacidad de interlocución con ideas, no con desplantes ideológicos, con ideas; gran parte de lo que se ha logrado en otras partes del mundo deriva de no haber vuelto a la discusión endémica de si el derecho de huelga proviene de la tesis marxista o si del derecho natural. No, no es esa la discusión, la capacidad de interlocución con ideas, esta madurez se expresa con la capacidad de tomar decisiones, de llegar a acuerdos concretos y yo creo que en esta materia desde hace 5 años, alrededor de la mesa de la nueva cultura laboral, ya se mostró esto, al menos parcialmente. Esta madurez se muestra en la capacidad de los sectores por entender que hay al menos 2 grupos de intereses superiores a los intereses de grupo, de sindicato o de persona: el interés de la persona del trabajador y de su familia, el derecho natural que tienen todas las personas a un trabajo digno y bien remunerado y el interés superior de la nación, cuando esto se entiende se es capaz de entender al opuesto y de llegar a consensos que permiten destrabar prácticamente casi cualquier dificultad.

Esta madurez tiene que expresarse también en la comprensión de que lo que importa no es lo que sucede a favor del otro, en el diálogo constructivo no es lo esencial ceder a favor de la contraparte, sino ceder a favor de la persona y de sus familias, ceder a favor de la Patria, porque cuando se cede a favor de la contraparte suele haber el cobro de facturas: yo te di ayer, ahora tu me tienes que dar. No, no es una estructura de justicia conmutativa, yo cedí ayer en esto ahora a ti te toca ceder a mi favor, no, ambos estamos poniendo en el eje de la discusión a la sociedad, a la persona, a su familia y a la Patria.

Esta madurez de los sectores se expresa y se va construyendo conforme se diáloga en la permanencia del diálogo aunque haya fracaso, los fracasos son propios de la existencia del ser humano. Esta madurez se expresa en la certeza también de que el diálogo entre los sectores no maniata las facultades del ejecutivo y del legislativo para gobernar. No se trata de un diálogo tan abierto y tan sin control que se ceda, se delegue la capacidad de gobernar en un diálogo cuyo resultado entre sectores de la producción es incierto. Ciertamente esta es una de esas tensiones que habremos de resolver: democracia y libertad, democracia y participación. Este diálogo, esta madurez se manifiesta también en la capacidad de las partes de limitarse en cuanto al tiempo, el tiempo puede ser amplio, no importa, pero tiene que haber limites, todos sabemos que cuando se diáloga si no hay limites de tiempo entonces se pueden podrir las ideas. Este diálogo se expresa en el reconocimiento de los factores de la producción de que la empresa no es ya mas un espacio de confrontación, sino un lugar de encuentro; se expresa también en la conciencia de que lo que es bueno para esa comunidad humana productiva, tiene que ser bueno para todos; se expresa en la convicción de las partes dialogantes de que hay que estar alimentando el diálogo permanentemente, con información científicamente válida, con espacios permanentes de discusión y consenso, con profesionales dedicados a ello que merezcan la confianza de los sectores dialogantes y esta madurez se muestra también en la conciencia de que el diálogo no hace invulnerable al país respecto de las crisis externas, pero ese diálogo, a pesar de las crisis externas, sí le da cohesión social a la nación y si le permite enfrentar con mayor éxito las amenazas del exterior, que por cierto en el caso mexicano ahí están presentes. Estas son condiciones fundamentales para que el diálogo prospere. Hoy este diálogo están dando, no hay acuerdos definitivos porque hay que dejar que el diálogo madure. Hay quienes piensan que ya a estas alturas debiera haberse firmado un pacto, un papel, alguna cosa muy pomposa y rimbombante, no, tenemos que darnos nuestros tiempos. Hoy estamos concluyendo una misión de diálogo y de búsqueda y de análisis a España y a la OIT con senadores, diputados, representantes sindicales de las mas diferentes corrientes sindicales y empresarios. Confió en que el fruto de esta misión laboral sea mas tangible en los días por venir.

Concluyo mi reflexión sobre el tema del diálogo y el consenso con esta reflexión de Shumager es bastante fácil ver que a lo largo de todas nuestras vidas nos enfrentamos a la tarea de reconciliar opuestos que en el pensamiento lógico no podrían reconciliarse. Los típicos problemas de la vida son insolubles en el nivel del ser en el que normalmente nos encontramos, ¿cómo reconciliar exigencias de libertad y de disciplina en la educación?, sin contar las madres y maestros, de hecho lo hacen, pero nadie ha escrito una solución, ellos lo hacer introduciendo en la situación una fuerza que pertenece a un nivel más alto en el que los opuestos se entienden porque trascienden, ellos han incorporado el poder del amor. La vida continúa su marcha por problemas divergentes que tienen que vivirse y que se resuelven solo por la muerte, los problemas convergen por otra parte y son una de las invenciones humanas mas útiles, no existen como tales en la realidad pero son creados por un proceso de abstracción, cuando se han resuelto la solución podría escribirse y pasarse al resto de las generaciones, quienes podrían aplicar las soluciones de manera mecánica, sin esfuerzo mental, sin necesidad de hacer una búsqueda. Si ese fuese el caso de las relaciones laborales, por ejemplo, pues entonces no habría mas relaciones laborales sino solo reacciones mecánicas en las empresas, la vida sería una especie de muerte viviente. Los problemas divergentes como tales fuerzan al hombre a entrar en tensión, a un nivel arriba de sí mismo, viven y por lo tanto provocan la aplicación de fuerzas de un nivel superior, trayendo así amor, verdad, bondad y belleza a nuestras vidas. Es sólo con la ayuda de estas fuerzas superiores como los opuestos pueden reconciliarse en una situación viviente.

Los verdaderos problemas de la vida en política, en economía, en educación, en empresa, son siempre problemas que han de sobreponerse a/o reconciliar los opuestos, son problemas vivos que no encuentran soluciones definitivas, sino que requieren y demandan soluciones permanentes; sin embargo, ni duda cabe que, para acercarnos a esas soluciones que el día a día, que el quehacer nacional, que la urgencia de responder al empleo que el país demanda, que la urgencia de sacar de la miseria a más de 22 millones de mexicanos, de la pobreza a más de 40 millones, ha de hacerse con buena fe, con el máximo de los empeños de todos los factores de la sociedad y que el gobierno del Presidente Fox está poniendo su parte.

Por eso, invito a COPARMEX como siempre lo ha hecho a participar intensamente. Antes COPARMEX tenía el riesgo de hablar y no ser escuchada, ahora COPARMEX tiene el riesgo de hablar y ser escuchada, por lo cual cuando COPARMEX hable ha de fundamentar mucho mejor sus propuestas, ha de aportar soluciones y ha de estar dispuesto siempre a conciliar con su opuesto para llegar a la mejor solución posible para los mexicanos de carne y hueso, para las familias, para nuestra patria.

Muchas gracias.