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MENSAJE
DE CLAUSURA
Agradezco a todos su presencia en la ceremonia de clausura de nuestra Asamblea. En ella hemos estudiado la responsabilidad de la sociedad y de sus instituciones en la etapa de la transición que esta viviendo México. Saludo a nombre de los socios de la Confederación al ciudadano presidente de la República, Lic. Vicente Fox Quesada. COPARMEX es una institución que se renueva siempre pues estamos conscientes que todo en la vida tiene un ciclo que cumplir, en los organismos vivos, en las sociedades, en las instituciones. Por fortuna estamos anclados a unos principios que hemos decidido practicar y que permiten que esta renovación constante tenga un propósito claro y una dirección definida. De esta forma COPARMEX se prepara hoy para enfrentar dos desafiantes retos: El primero, la formación de líderes en todos los ámbitos, con una visión compartida de la transición y del futuro de México y del mundo. El segundo, ser actor clave en la consolidación de la democracia y de los cambios estructurales. Concluye también la etapa de mi presidencia, fue un tiempo apasionante en el que la transformación de las instituciones, del gobierno y de la sociedad en su conjunto es todavía la constante. Tuve el inmerecido privilegio y la fortuna de ver el fruto que el esfuerzo de tantos y tantos hombres y que muchos años de trabajo dieron, pues hoy México tiene frente a si la oportunidad histórica de construir un camino de progreso y prosperidad para todos. Por supuesto que nada será gratis, hoy nuevamente tenemos, cada quien desde su trinchera, que sembrar la semilla y cuidarla.
La transición tiene pendiente todavía de etapas anteriores: un trabajo serio de desregulación así como terminar con algunos monopolios, en lo económico y en lo educativo. Queda pendiente también hacia adelante consolidar la transición con reglas definitivas, ya concluyó la fase actual de incertidumbre pero falta hacer algo todavía para que ya ningún actor considere que hay otras alternativas para obtener el poder que la democracia. También cambia Coparmex de presidente. Todos estos cambios son parte de las cosas que suceden, no son buenos ni malos en si, pero siempre ofrecen retos y oportunidades. A nivel personal me sucedieron muchas cosas, además de apartarme de mi vocación tradicional de empresario a la que le dedique 30 años, en este periodo se casaron 3 hijos de los 4 que tenemos, uno ya estaba casado y de el tenia una nieta, y también nacieron otros 4 nietos para un total de 5, son cambios profundos, y también México ha sufrido cambios profundos. Ha sido un gran honor que me hayan permitido servirlos como presidente de Coparmex en una época tan trascendente para nuestra patria y en la que también a nivel personal he tenido grandes transformaciones. Coparmex es una organización fascinante porque funciona por el deber ser, en los dos años nunca hubo que preguntarme que era lo mas conveniente, en cambio muchas veces hubo que contestar que era lo correcto y que era lo congruente con nuestros valores y con nuestros principios. Esta manera de ser es liberadora porque permite la expresión completa del hombre en la búsqueda del bien común. En mas de una ocasión hubo que comprometerme con todo por alguna causa que algunos pudieran considerar como de muy poca importancia, pero sin duda que el principio que estaba detrás valía la pena. Coparmex fue para mi una tarea diferente de lo que hice toda mi vida y hubo que hacer muchos ajustes personales. Hay que ver el largo plazo, porque al final cuando termine mi vida lo único importante será si ame o no ame, solo será importante el tamaño de mi corazón, el de quienes compartieron mi vida de una u otra forma y el de uno a uno a quien ayude a cambiar para mejor. Cuando acepté la presidencia de Coparmex tenia enfrente un proyecto de dos años que se veía muy lejos, entonces les propuse que me ocuparía de fortalecer a los centros empresariales, que me ocuparía de darles mejor servicio en nuestra estructura formal y que también los visitaría, todas estas cosas quedaron hechas, aunque nunca concluidas porque siempre se pueden hacer mejor, cuando iba a la mitad del camino ya podía ver trabajo hecho pero todavía veía enfrente muchos días muy ocupados por hacer. Hoy me encuentro que ya termino esta etapa y que se me paso todo como si se tratara de un instante. Y dice el emperador romano Marco Aurelio en sus meditaciones: "Haz luego memoria que ni lo venidero ni lo pasado te son gravosos, sino siempre lo presente Y todo menguara indeciblemente, si lo circunscribes a tal presente, y te convences del error de tu inteligencia, cuando confiesas que no te puedes enfrentar a una cosa tan leve." (como el presente) Así que si hubo trabajo y empeño pero igual muchisimas satisfacciones y no se diga crecimiento personal, siempre recordaré con mucho cariño esta oportunidad de presidir la maravillosa organización que es Coparmex. Quienes hoy integramos a COPARMEX hemos recibido de nuestros antecesores una invaluable herencia que se manifiesta en sus fines, en sus principios, en la filosofía empresarial y social que sustenta, en la historia de sus logros, con su pensamiento y con sus hechos, en favor de México y de la libre empresa. El gran motor de todo ha sido la Esperanza, la única capaz de mover voluntad, inteligencia y corazón. Mi periodo como Presidente en la COPARMEX termina. En él aprendí mucho. Les agradezco la oportunidad que me dieron de servirles y confío plenamente en que la estafeta del compromiso que dejo planteado ante ustedes en este mensaje, sea recogida y asumida por todos en el inicio del ciclo que con el nuevo Presidente y el nuevo consejo de la Confederación se iniciará a partir de ahora. Que Dios los bendiga a todos, al nuevo presidente y a Coparmex Y por última vez ante ustedes como su presidente, y de todo corazón muchas gracias.
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