|
Versión
estenográfica de las palabras del Presidente Vicente Fox Quesada
Sin duda han sido dos piezas inspiradoras que nos permiten sentir la confianza, la seguridad de que este país es maravilloso, de que este país tiene en su gente y en sus instituciones su mejor patrimonio, y que México va a dar mucho de qué hablar en este siglo XXI; de que en México juntos, todos y todas las mexicanas y mexicanos, vamos a hacer que ocurran muchas cosas buenas, vamos a hacer que nuestros hijos, que los chiquillos, que las chiquillas de este país no sólo tengan las oportunidades que no han tenido, sino estén orgullosos, bien orgullosos de esta generación que hoy le toca tomar la responsabilidad de construir esta gran Nación. Señor
Alberto Fernández Garza, presidente saliente de la COPARMEX; Es para mí un honor reunirme con este grupo de líderes empresariales que conoce muy bien los desafíos y las oportunidades de la nueva economía. El cambio es la característica central de este proceso y ustedes se han venido preparando para aprovecharlo al máximo. Aquí hay talento, se respira creatividad, compromiso y visión de futuro. Aquí está la vanguardia de México, aquí está el liderazgo para construir un México a la altura de nuestras aspiraciones. Quiero expresar mi reconocimiento a todos y a todas los miembros de esta Confederación, quienes trabajan todos los días por generar los empleos y promover el crecimiento con calidad que necesita nuestro país. Felicito en especial al ingeniero Alberto Fernández Garza por su fructífera gestión al frente de la COPARMEX. Al mismo tiempo, le digo al licenciado Jorge Espina Reyes que el esfuerzo de su organización por revitalizar el extraordinario mundo del trabajo, la producción encontrará en mi Gobierno a su más firme aliado. Hoy tenemos juntos la responsabilidad de generar oportunidades para todas y todos los mexicanos. Queremos crecer en forma vigorosa y sostenida, pero crecer con calidad humana y en armonía con el medio ambiente. Se acabaron los tiempos en que el desarrollo favorecía a unos pocos y excluía a la mayoría. También quedó atrás la época en que el crecimiento se fincaba en la destrucción de nuestra riqueza natural. Para lograr el desarrollo equitativo y sustentable que queremos es necesario que todos y todas nos comprometamos y nos involucremos. El Consejo para el Diálogo con los Sectores Productivos es el mecanismo de concertación democrática que nos permitirá construir juntos el desarrollo económico y social que queremos. Llegó la hora de que el Gobierno y los sectores productivos asumamos nuevos retos, tomemos decisiones y logremos grandes resultados. Sabemos que quienes generan empleos, incrementan los salarios reales y hacen crecer la economía son ustedes y nadie más que ustedes. Esa es la tarea que realizan con dedicación y que todo México aprecia. A nosotros como Gobierno nos toca no estorbar y apoyarles hombro con hombro para que prosperen sus iniciativas, proyectos y negocios. Por eso estamos impulsando una segunda ola de desrregulación, ofreciendo estímulos a la inversión, abriendo nuevos esquemas de financiamiento, fomentando la capacitación y promoviendo las exportaciones. Nuestro propósito es que las micro, pequeñas y medianas empresas puedan insertarse con éxito en las corrientes del comercio internacional. Nuestro propósito es generar millones de emprendedores y emprendedoras en las comunidades rurales, en las comunidades indígenas, en todo el territorio nacional. Queremos que estos negocios, que estos empresarios y empresarias, que en su mayoría aún no han podido colocarse en la vanguardia de nuestra economía, se vinculen con las empresas de clase mundial; unir vanguardia con retaguardia para desarrollar cadenas productivas, flexibles y altamente eficaces. Sólo así vamos a aprovechar la ventaja competitiva de ser socio comercial de los dos mercados más grandes del mundo. Imagínense la diversidad de productos y servicios que podemos ofrecer, la cantidad de alianzas que podemos realizar, el volumen de divisas que podemos traer y el número de empleos y oportunidades que podemos generar. Las oportunidades son casi infinitas y nos están esperando. Hay que ir por ellas con mentalidad de triunfo. Especialmente les invito a que pongan toda su energía, talento y capacidad para intensificar y diversificar el comercio con la Unión Europea, una de las grandes regiones económicas del orbe, de los ingresos que se obtengan se puede compensar parte de lo que vamos a dejar de percibir por la desaceleración de la economía estadounidense. Nosotros ya estamos para apoyarles, para servirles a través de los consulados y embajadas de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través del Área Económica y de Desarrollo Internacional de la Secretaría de Economía, a través del Banco de Comercio Exterior y toda su red de oficinas en la Unión Europea y en el resto del mundo. Por ello mi Gobierno se ha comprometido también a manejar las variables fundamentales de la economía con disciplina, con responsabilidad y con orden. Nosotros pensamos reducir la inflación, es una de las principales contribuciones que se puede hacer a las familias, al ingreso de las personas, a la economía, al sector empresarial regional y nacional. Por experiencia propia sabemos que cuando se descontrola la inflación todos perdemos, en especial quienes menos tienen. Por eso es tan satisfactorio saber que la inflación se ha mantenido a la baja y que la inflación anualizada a diciembre de 8.96 se ha reducido a la inflación anualizada en enero a 8.1 y en febrero a 7.1 y vamos a asegurar alcanzar la meta de 6 y medio por ciento al final del año. Promoveremos todas las reformas necesarias para lograr un crecimiento sano y de largo aliento. Hay cuellos de botella, ya se mencionaron, que frenan nuestras expectativas de desarrollo en muchos sectores, tenemos que superarlos con decisión y rapidez. La reforma laboral es impostergable, pues sentará las bases para promover el avance tecnológico, la calidad, la productividad y la competitividad de las empresas, así como servirá para impulsar la capacitación, consolidar los derechos de los trabajadores y mejorar los salarios y el poder adquisitivo. El objetivo central de este esfuerzo es generar los empleos que reclaman un millón 350 mil jóvenes de 18 años, que son tus hijos, mis hijos y los jóvenes de todo México. La reforma fiscal nos permitirá aumentar la velocidad de crecimiento de la economía y construir una sociedad más justa y humana. La reforma hacendaria integral busca incentivar la inversión y el ahorro, simplificar el pago de impuestos, combatir la evasión tributaria en todos sus niveles, integrar la economía informal, mejorar los ingresos de los tres niveles de Gobierno y transparentar, haciendo más eficiente el gasto de Gobierno. La reforma fiscal integral permitirá atacar a fondo el problema de la pobreza y de la marginación, permitirá construir la infraestructura necesaria que requiere nuestro país y, sobre todo, permitirá invertir lo necesario e indispensable en la formación educativa de los jóvenes y los chiquillos en México, asegurando alcanzar, cuando menos, una inversión de 8 por ciento del Producto Interno Bruto en esta materia, para lograr no sólo una educación de excelencia y de calidad, sino asegurar la equidad en el acceso a la educación. Por esto se ha creado el Sistema Nacional de Becas y Financiamiento. Por esto agradezco a los empresarios y empresarias de México su contribución lograda hasta esta fecha, de ya algo más de 250 millones de pesos, que sumados a los 500 millones de pesos que está aportando el Gobierno Federal, nos permite garantizar a todo joven en el país, hasta que quiera seguir adelante con sus estudios y carezca de los recursos necesarios, tiene garantizado el acceso a una beca, y lo tiene porque se han sumado los gobiernos estatales y los gobiernos municipales. Aprovecho también para reconocer a una buena cantidad de empresas que han decidido apadrinar una de las 250 microrregiones que abarcan 460 municipios en el país, y que corresponde a los municipios y a las regiones más pobres, de extrema pobreza en nuestro país. Aquí estuvo Josefina, la secretaria de Desarrollo Social. Sé que les llegó con su presentación el día de ayer, y me ha encargado que les recuerde que nos faltan algunas empresas más que apadrinen a alguna de estas microrregiones en cualquier lugar del territorio nacional, particularmente en el sur-sureste. Nos vamos a asegurar que estas microrregiones tengan una inyección del triple de programas y de proyectos de desarrollo, el triple de educación, el triple de infraestructura, el triple de salud, el triple de cultura, el triple de microcréditos y de acceso a financiamiento, el triple de empleos, para asegurar que terminamos con esta vergonzosa situación que hoy todavía prevalece en nuestro país. Si tuviera yo que sintetizar el proceso de desarrollo, les diría que de los 100 millones de mexicanos y mexicanas, 40 por ciento están en la pobreza. De ese 40 por ciento, la mitad, el 50 por ciento se encuentran en extrema, en la más absoluta pobreza. Hay 60 por ciento de la población que ya superó o superamos el nivel de pobreza, 60 por ciento de familias que ya terminaron con esa situación llena de angustia y de desesperanza. De ese 60 por ciento, la mitad, el 50 por ciento, paga algún impuesto. La otra mitad, por decirlo de alguna manera, "vive de gorra", no pone un solo centavo para invertir en nuestro país y para invertir en el futuro de nuestros hijos. En suma, el cien por ciento de quienes tienen un ingreso en este país, quienes forman parte de la población económicamente activa, sólo el 30 por ciento están haciendo su inversión para nuestro país. De ahí lo indispensable de esta Reforma Fiscal. Yo quiero reconocer ampliamente a ese 30 por ciento, yo quiero agradecerle a ese 30 por ciento que con su esfuerzo, con su tenacidad, con su coraje y deseo de lucha con que se levanta cada día para contribuir con impuestos al ingreso fiscal de los Gobiernos, quiero reconocerle porque es lo que ha permitido hasta hoy, a los gobiernos, tratar de sacar adelante el esfuerzo nacional. Sin embargo, requerimos de esa Reforma Fiscal que hará no sólo justicia en la distribución del ingreso, sino sobre todo abrirá oportunidades para quienes nunca han contado con las mismas. No hay crecimiento sin crédito comercial, sin energía, sin el esfuerzo de los inversionistas y de los empresarios. Con las reformas financieras, con la disciplina fiscal, con la reforma eléctrica y de energía, con la reforma hacendaria y con la voluntad de trabajar en una gran alianza lograremos hacer crecer a nuestro país a tasas del 7 por ciento. Son muchos los desafíos que debemos vencer para construir el país exitoso y triunfador que anhelamos y que merecemos. Sólo avanzaremos si contamos con el apoyo de ustedes y de todos los sectores de la sociedad. Lo que está en juego es nuestro futuro y el de nuestros hijos. Es el tiempo para invertir en México, ¡es hoy!; es el tiempo para hacer negocios en México, ¡es hoy! Quien no está haciendo negocios en México hoy, quien no está invirtiendo en este país, algo importante se está perdiendo. Con estas convicciones es que estamos aquí a dar testimonio de este cambio de mando y de presidencia en la COPARMEX. Finalmente, quiero decirles que llegó a la ciudad de México la Marcha por la Paz, la caravana zapatista; que nuestro país y nuestra democracia, hasta hoy está demostrando una gran capacidad de procesar todos los asuntos de este país, no importa cuán conflictivos puedan parecer, no importa cuán difíciles de resolver puedan ser. Hoy, nuestra democracia está mostrando esa gran capacidad, esa gran elasticidad de permitir en su seno la discusión de ideas, de generar el debate y de lograr los consensos. Esta marcha zapatista habrá de poner a prueba no sólo la capacidad de nuestra democracia, sino también la voluntad de los zapatistas de llegar a un acuerdo por la paz. Nuevamente doy la bienvenida, con los brazos abiertos, a la caravana, al propio subcomandante y a los zapatistas. Doy la bienvenida porque hoy no tenemos alternativa ni el zapatismo, ni el Gobierno Federal, para evadir nuestra responsabilidad de alcanzar esta paz que demandan las familias y los ciudadanos y ciudadanas en México. Esperamos que el Congreso dé el primer gran paso adelante en restablecer el diálogo con el zapatismo, y que a partir de ese momento de nuestra parte, como Poder Ejecutivo, como Gobierno Federal, no vacilaremos en poner lo que nos corresponda para que ese diálogo siga adelante. Nuestro único límite es la seguridad nacional, es la seguridad y la tranquilidad de todas y cada una de las familias en México, es la integridad de nuestro territorio y es la estabilidad política; fuera de ese límite pondremos lo que sea necesario para acordar la paz en Chiapas y no por el zapatismo, sino por diez millones de hermanos y hermanas indígenas que no pueden seguir siendo olvidados, que no pueden seguir siendo discriminados, que no pueden seguir careciendo de las oportunidades que cualquier ciudadano mexicano o mexicana debe tener. Felicidades a la COPARMEX por su contribución a la estabilidad política en el país, por su contribución a las ideas para el desarrollo, pero sobre todo, por su contribución humanista de valores, de ética, de moralidad que nos harán llegar a ser una sociedad fuerte, una sociedad con valores, una sociedad en este maravilloso país, que será --como ya se dijo aquí-- el país del Siglo XXI. Gracias, que Dios les bendiga. |