PANEL: COMPETITIVIDAD Y REFORMA ENERGÉTICA.
Gaston luken Aguilar, Presidente del Consejo de G.E. Capital México, S.A. de C.V.
9 de Marzo del 2001.


A Coparmex mi agradecimiento por compartir este foro con dos distinguidos funcionarios públicos y con ustedes compañeros empresarios.

Parece ser que el tema de los energéticos en particular el gas natura y la energía eléctrica, ha adquirido un perfil más dramático a partir de la apertura del gas natural en 1996, y el envió del proyecto de reforma eléctrica al congreso en 1999.

En materia de Gas natural la respuesta a la apertura a la inversión privada, en lo que es transportación que son conductos y lo que es distribución que son redes, se da coincidentemente en un periodo de crecimiento económico en México y en Estados Unidos históricamente inusual en cuanto al nivel alto, y esto potencio la demanda del gas natural enmarcados interconectados como es el caso de Estados Unidos y México pero si de haberse previsto oportunamente y con visión atender al aspecto de la producción. La consecuencia súbita y dramática fue una elevación desmedida en el precio del gas natural y en los costos de energía eléctrica, por las graves consecuencias que todos conocemos para productores, para consumidores en todo el país y también de forma muy importante para los proyectos de inversión de alto consumo de gas y energía eléctrica.

Ahora bien, el modelo de apertura que en materia de gas natural lo considero un acierto del gobierno ya en los años que tiene operando, es más quiero hacer un reconocimiento a la labor de la Comisión Reguladora de Energía y obviamente siendo una obra humana y siendo un primer proceso es perceptible uno de los aspectos de perceptibilidad para mi, muy fundamentales, es el hecho de que en el modelo actual o el esquema actual, la autoridad reguladora tiene un papel promotor y esto yo lo encuentro seriamente cuestionable creo que no debe ser promotor una autoridad reguladora entonces acoto el reconocimiento al modelo de la CRE y al modelo de apertura del gas natural, con esta observación en particular, y por otra parte también por lo que concierne a modificaciones en la regulación para asegurar un campo más parejo a los diversos jugadores y para simplificar y bajar los costos que se derivan de la regulación.

Sin embargo en conclusión ante ustedes es que este es un buen modelo que puede ser aplicable al sector eléctrico, ahora bien con cara al futuro creo que es a todas luces es evidente que el desarrollo económico del país exige el aseguramiento de energía suficiente, eficiente y competitiva. No es debatible la relación directa entre energía eléctrica, crecimiento económico y bienestar humano, ni es posible, tampoco, producir eficientemente, ni vivir dignamente sin energía, aquí incluyo tanto energía eléctrica como gas natural, pero en particular la eléctrica.

Ahora bien, a la luz de las últimas cifras de inversión que presentó el Secretario de Energía en Cancún, hace escasamente un par de semanas o una semana, para el periodo 2000-2010 tenemos frente a nosotros un requerimiento en gas natural en este periodo, de 20.000 millones de dólares y en el sector eléctrico 51.000 millones de Dólares. Por lo tanto también me es obvio que no son suficientes los recursos públicos, sin serio menoscabo de las inversiones requeridas para los fines propios naturales del estado como son la educación de calidad, como es la seguridad de la justicia, la salud pública, y la asistencia social, y también, como decía Ruben Aguirre, el mantenimiento de infraestructura que ya esta incito que se tiene que mantener; y también agrego a las necesidades del estado los apoyos y los subsidios que puntean las brechas de desigualdad que padecen una gran cantidad de mexicanos.

Por otra parte la energía eléctrica no es un recurso natural, no es algo que Dios nos dio, no es por lo tanto un patrimonio del país, es un producto que se resultado del esfuerzo del hombre y de inversiones cuantiosas a muy largo plazo. Finalmente, encuentro insostenible un esquema en materia de energía eléctrica de monopolio exclusivo con una rígida integración vertical de lo que son los procesos de generación de transmisión y distribución en un marco de precios irreales, o por lo menos no transparentes o entendibles para el hombre común, ineficientes por tanto. Este modelo lo encuentro insostenible frente a un esquema de competencia abierta, incluyente de empresas privadas y públicas, con precios reales y con programas de apoyo, finitos, medibles y transparentes a aquellos sectores que lo ameriten.

Para mi, el tema no es de privatización ni de propiedad, es de apertura, de una apertura que haga fluir los recursos en un marco de eficiencia y de competencia el legado histórico que aveces nos pesan demasiado y las estructuras que de él salieron, tienen que evolucionar, tienen que evolucionar en respuesta a los requerimientos de un México distinto en un México cambiante.

Los esquemas ya están planteados y están en proceso de análisis y discusión yo los acotaría nada más señalando la necesidad de apoyar y convocar al acuerdo legislativo y de manera especial asegurar que el campo de juego, para jugadores en la apertura, sea un campo de juego parejo mediante una regulación clara y una autoridad reguladora con plena autonomía para mantener el juego en los causes de certeza y de equidad. Es una competencia por la sobrevivencia a través de la competitiva de México en el entorno interno y global, condición sine qua non para el desarrolla que el país demanda y merece.

Y les dejo una pregunta para platicarla, ¿ Será posible que nosotros los empresarios, que vivimos de vender ideas, de vender servicios, de vender productos, no tengamos la capacidad de vender el concepto de reparir la estructura eléctrica y de energéticos en México?

Muchas gracias