México, D.F. a 25 de abril del 2002.


Palabras de bienvenida pronunciadas por el Lic. Juan Arturo Covarrubias Valenzuela, Vicepresidente de la COPARMEX, en la inauguración de la LXXX Asamblea Nacional Ordinaria

¡Buenos días!
Señoras y Señores Consejeros de COPARMEX
Señoras y Señores Asambleístas
Distinguidos Invitados

Es para mi un gusto y un privilegio dirigirme a ustedes en la inauguración de este evento magno de nuestra Confederación, al cual les doy la más cordial bienvenida esperando que su participación en los trabajos sean enriquecedores y satisfactorios para todos ustedes.

Cada año nuestra Confederación realiza dos asambleas. En ambas, uno de los objetivos más importantes es el de realizar un análisis y reflexión del momento que está viviendo nuestro país y la empresa, con el propósito de definir entre otros un posicionamiento conceptual ante el entorno, se trata de hacer un alto para reafirmar o en su caso cambiar las estrategias que la Confederación tiene planteadas en el corto y largo plazo.

El pensamiento de la Confederación siempre ha sido de vanguardia fundamentalmente en los temas económicos, políticos y sociales que más interesan al empresario y a la sociedad en general, de ahí que el tema de nuestra LXXX Asamblea ("De la Democracia al Desarrollo") constituya el principio de un elemento de reflexión para nuestros trabajos.

En México hemos tenido un cambio político que fortalece a nuestra democracia, podemos atestiguar que aún cuando quisiéramos ver transformaciones más rápidas, los tiempos políticos están tomando un curso que al parecer no van de la mano a los cambios esperados; la Confederación sabe que puede hacer más para acelerar ese proceso de transformación, hoy como actores importantes debemos hacer nuestro mejor esfuerzo para que los tiempos se acorten, nuestro mejor esfuerzo para ayudar a un gran concenso nacional para seguir avanzando.

El compromiso ético que significa la responsabilidad social, es plenamente avalado por COPARMEX con sus tesis siempre bien articuladas que hablan de esa corresponsabilidad de la empresa y los empresarios con la sociedad. Responsabilidad social que no debe entenderse como un gesto generoso de dádiva, sino el de saldar cumplidamente nuestra deuda moral con nuestro país, con nuestros semejantes.

Ahora bien, ¿cuál es el objeto de nuestra responsabilidad social en estos momentos como empresarios miembros de un organismo empresarial como COPARMEX? ¿En estos momentos en que el cambio político ha abierto nuevos espacios de participación?

Nuestra responsabilidad me parece, debe estar en seguir promoviendo los cambios que necesita nuestro país, seguir impulsando la transición para que ésta se complete, consolidando la democracia con sus instituciones, las que obedezcan al nuevo sistema político que necesita México, libre de corrupción, en el que haya plena vigencia del estado de derecho, donde las razones del bien común pesen más que las razones del bien particular, aunque éste sea el de un partido, el de un grupo o sector social, o por desgracia, más condenable aún por el bien de las carreras políticas de unos cuantos.

Por ello resulta indispensable, lo más pronto posible una reforma en el poder legislativo. Como han señalado algunos analistas políticos, hemos dado el bandazo de un presidencialismo imperial, a un poder legislativo que no guarda sus proporciones y no acaba de madurar para que exista un verdadero equilibrio de poderes y cada quien cumpla cabalmente con las funciones que la sociedad les ha asignado; el mensaje del 2 de Julio fue muy claro en las urnas, nadie tiene el control político de las cámaras, por lo tanto la obligación ineludible de nuestros legisladores es ponerse de acuerdo para que podamos avanzar como país, no se vale bajo ningún contexto el uso de la demagogia y el populismo que tanto nos ha costado y tantos pobres ha producido; este momento demanda que sigamos luchando por las transformaciones pendientes de nuestro país; entendemos que hoy nuestra sociedad por una parte se siente desencantada de ese enorme cambio que le fue prometido, y por otro, quisiera ver posiciones maximalistas para que se resuelvan muchas cosas de inmediato; hoy podemos afirmar que la única manera de poder avanzar es con la negociación política, con acuerdos y concensos, se trata de privilegiar el diálogo político que permita que siempre por el bien de nuestro país prive una racionalidad con visión de estado.

El siguiente paso que necesitamos dar en nuestra sociedad, es el de conquistar los espacios y mecanismos que nos permitan luchar con libertad y eficacia por los cambios que creemos como indispensables, para que nos convirtamos, todos los ciudadanos en actores y dueños de nuestro propio destino como nación. Espacios y mecanismos que nos aseguren ser escuchados y atendidos por nuestros gobernantes, en cualquiera de los tres poderes y en cualquiera de los niveles de gobierno. Demandamos entonces, libertades políticas, pero ya no tan sólo para opinar, sino para ser escuchados realmente y tener una influencia eficaz en los destinos de nuestra sociedad. En ese sentido es conveniente avanzar en la integración de órganos de participación ciudadana que puedan vigilar el cumplimiento del deber de las autoridades de gobierno.

El desarrollo es económico pero también social, político y cultural.

Por ello en esta Asamblea vamos a tener oportunidad de revisar lo que piensan algunos de los actores políticos, del gobierno y de los partidos, que tienen que ver con estos cambios que deseamos ver en nuestro país. Vamos a poder medir la viabilidad de los tiempos y saber con quienes cuenta el país realmente para este proyecto.

En lo económico particularmente la economía de mercado con responsabilidad social, el desarrollo y crecimiento que necesita nuestro país, están vinculados con las reformas estructurales que deben darse para eliminar los monopolios, impulsar la inversión, el desarrollo de la empresa pequeña y grande, la creación de empleos y la competitividad. Cambios estructurales como la reforma laboral, la reforma eléctrica, energética y una verdadera reforma fiscal integral.

Vamos también a reflexionar en mesas o grupos de trabajo en específico sobre: 1) Nuestro papel ante la transición y el establecimiento de una economía de mercado con responsabilidad social; 2) Un problema que mina peligrosamente las posibilidades de desarrollo de México, como lo es la inseguridad; 3) Un tema casi ausente en la opinión pública, pero tan trascendente y delicado como lo es la educación; 4) Y por otra parte, las medidas y acciones que debemos tomar para que las ventajas que nos puede dar la globalización se aprovechen y reflejen en el desarrollo regional.

Paralelamente a los trabajos de esta Asamblea, transcurrirán los de la II Cumbre de Organizaciones Empresariales. En ella también estará presente COPARMEX atendiendo el ámbito internacional, en una reunión en la que orgullosamente nos toco ser la sede, para reunir organizaciones empresariales de Europa, América Latina y el Caribe, para que junto con nuestros colegas, definamos lo que será propuesto a los jefes de estado de la Cumbre que se celebrará en mayo en la ciudad de Madrid convocando a los países de las mismas regiones.

En la cumbre empresarial se examinarán 4 grandes temas: La empresa y el entorno socio-económico del siglo XXI; las Relaciones económicas entre Europa, Latinoamérica y el Caribe; el papel de las organizaciones empresariales en Latinoamérica y el Caribe para impulsar la economía de mercado; y La sociedad de la información y el desarrollo.

Finalmente permítanme platicarles que hace alrededor de 20 años en Guadalajara, tuvimos la visita de nuestro queridísimo Maquío Clouthier, ahí en una comida con un grupo de empresarios nos planteó la visión de la Confederación: de una economía cerrada al exterior a una abierta y competitiva. Inseguridad en la tenencia de la tierra - ejido empobrecedor - a un campo capitalizado, moderno, digno y competitivo. Gobierno propietario de cientos de empresas a uno sin empresas y no rector sino promotor de la economía. Educación deficiente y antiempresarial a una educacion de calidad y promotora de valores. Altísima inflación a una inflación competitiva con la de nuestros principales socios comerciales. De un corporativismo sindical antiproductivo a un sindicalismo libre, promotor de la productividad de las empresas. De una baja competencia electoral con precaria participación cívica y organismos electorales en manos del gobierno a una plena competencia electoral, democracia participativa y órganos electorales ciudadanos. De un deterioro acelerado del poder adquisitivo a un aumento consistente y generalizado del mismo. A mí me dejó impresionado la profundidad y visión de COPARMEX, ahí Manuel con esa sensibilidad tan sutil que a veces raspaba, nos dejó el mensaje: "Si quieren un México diferente, tomen la decisión de luchar por ello, no se vale criticar y no hacer nada", "Después ni se quejen", nos dijo. Ahí decidí afiliarme a COPARMEX.

En las últimas dos décadas hemos sido testigos de grandes cambios, algunos tan dramáticos que para muchos eran solo un sueño, hoy sabemos que nuestra Confederación ha sido actor importantísimo de lo sucedido. Creo que hay que valorarlo más.

Con estos pensamientos me permito dirigirme a ustedes a nombre de la Confederación para dar inicio a nuestros trabajos; los felicito por su presencia aquí que habla bien de su compromiso con México y con COPARMEX y les reitero nuevamente nuestra más cordial bienvenida y mejores deseos.

Muchas gracias.