México, D.F. a 26 de abril del 2002.

2a Cumbre de Organizaciones Empresariales
Unión Europea- América Latina y Caribe


- Ciudad de México, 25 y 26 de abril de 2002 -

Intervención de clausura de D. José María Cuevas

Presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE)
Vice-Presidente de la Unión de Confederaciones de Industria y Empresarios de Europa (UNICE)


Sr. Presidente de los Estados Unidos de México. Licenciado Fox
Sr. Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) Ingeniero Jorge Espina
Sr. Presidente de la Confederación de la Industria Mexicana (CONCAMIN) Ingeniero Prieto de la Fuente
Sres. Presidentes;
Delegados y representantes de las Federaciones Empresariales de la Unión Europea, América Latina y el Caribe;
Señores y señoras;

Durante varios meses, un equipo de profesionales de COPARMEX y de CONCAMIN, con el apoyo de las Federaciones de otros países, y especialmente, con el de la patronal europea UNICE, han estado trabajando en la preparación de esta II Cumbre de Organizaciones Empresariales de la Unión Europea, de América Latina y del Caribe que continua los trabajos que comenzamos en Madrid con la I cumbre celebrada en noviembre del año 2000. A este fin se diseñaron cuatro Mesas de Trabajo sectoriales y del resultado de los trabajos han resultado las conclusiones que han sido leídas hace algunos minutos.

Permítanme, por ello, que no haga referencia a dichas conclusiones y que, por el contrario les haga algunas breves consideraciones acerca del significado de esta Cumbre Empresarial.

Los empresarios - de Europa, de América Latina y del Caribe- nos hemos reunido hoy aquí para enviar un mensaje claro a nuestros Jefes de Estado y de Gobierno, que se reunirán en su Segunda Cumbre en Madrid el próximo mes de mayo. En primer lugar queremos, como europeos, decir a nuestros Gobernantes y al Gobierno español, como Presidencia pro tempore de la Unión Europea que consideramos que América Latina y el Caribe debe tener para nosotros el valor que da un historia y una cultura compartida y que va mucho más allá que la frialdad de unas cifras de comercio y de inversión. Europa necesita a América Latina y el Caribe y ustedes nos necesitan a nosotros.

Junto a ello, nuestro mensaje empresarial tiene tres elementos bien definidos: La primacía del estado de derecho y del principio de la libertad de empresa y de mercado como eje de la consolidación democrática y del progreso de nuestros pueblos El segundo, la necesidad de mantener el rigor macroeconómico y la creciente presencia del sector privado en la actividad económica y, el tercero, la necesaria participación activa de la sociedad civil en la concepción y ejecución de las políticas de gobierno, de las cuales muy pocas organizaciones, y entre ellas las de empresarios, pueden decir que cuentan con una representatividad contrastada y suficiente.

Es necesario decir bien alto, hoy y aquí, que el estado de derecho implica gobernar desde la legalidad y para todos, sin imponer la tiranía de una mayoría de los votos ejercida de manera descalificante para las minorías. Que por ello, solo desde el imperio de la ley, del respeto de las minorías y con una voluntad de escuchar a todos y muy singularmente escuchar a los empresarios, antes de hacer decretos económicos, se puede consolidar un marco democrático estable y con futuro en todos y cada uno de los países de nuestra región.

El segundo mensaje es la necesidad de mantener el rigor macroeconómico y la creciente presencia del sector privado en la actividad económica. Determinadas crisis durante los últimos meses, hacen abogar a los agoreros por una vuelta a modelos pretéritos de políticas monetarias expansivas y de despilfarro fiscal, cuando no simplemente de mantener la sangría de empresas públicas, situadas en sectores económicos claves, con pérdidas permanentes e ineficiencias transmitidas al conjunto del sector económico. Como empresarios tenemos que alzar la voz y decir que no son las privatizaciones la razón de la ruina de algún país, sino precisamente la falta de acompañamiento de este proceso con una disciplina fiscal que garantizara que los recursos obtenidos se usarían para desarrollar infraestructuras o mejorar la educación y no para incrementar el gasto público corriente y el déficit público y sin reflejo alguno en la creación de riqueza o en la mejora de los servicios al ciudadano.

Mi ultimo mensaje es la participación activa de la sociedad civil organizada en la concepción y ejecución de las políticas de gobierno. Durante los últimos años hemos visto un crecimiento imparable de miles de nuevas organizaciones, las cuales, al amparo de un nuevo concepto acuñado cual es el de la "Sociedad Civil Organizada", pretenden secuestrar la representatividad de los ciudadanos, interpretando sesgadamente el sentir de la población y deformando las prioridades de gobierno.

Hemos visto como junto a organizaciones sólidas, democráticas y representativas como son las de los empresarios o las de los trabajadores, aparece una amalgama de organizaciones con una representatividad en muchos casos más que dudosa.

Por tanto, nuestra misión es pedir a nuestros Jefes de Estado y de Gobierno que escuchen y ponderen todas las opiniones pero que, valoren en cada caso, la representatividad real de quien hace la propuesta y el carácter democrático interno de la organización que la suscribe y del propio método de elaboración de la misma.

Tenemos que hacer llegar de este modo a nuestros Gobiernos que la manera más eficaz de luchar contra la pobreza y la exclusión social, es crear primero la riqueza y favorecer un proceso de educación permanente de nuestros ciudadanos. En ambas tareas, primero crear la riqueza antes de distribuirla y, segundo, en favorecer el proceso formativo de nuestros trabajadores y de nuestros técnicos, los empresarios tenemos un papel fundamental a jugar.

Por ello, como Vicepresidente de la patronal europea UNICE, me atrevo a proponerles que compartamos experiencias. Que Europa que ha construido una economía que ha combinado estabilidad, con crecimiento y reparto del progreso, necesita aprender de ustedes el vigor que han demostrado en los últimas décadas para luchar contra las dificultades de un crecimiento demográfico vertiginoso, de integrar una sociedad pluricultural y tener una capacidad asombrosa para sobreponerse a las dificultades de la naturaleza, que como es recurrente en México, en América Central o en muchos países andinos, es capaz de destruir en horas lo que ustedes han trabajado y construido durante años.

Que desde este respeto y este aprendizaje mutuo, salga ese partenariado entre nuestras regiones, que constituye el lema de nuestro movimiento empresarial: "Juntos, unidos, más fuertes".

Muchas gracias por su atención.