México, D.F. a 26 de abril del 2002.


Discurso del Lic. Jorge Espina Reyes
en la clausura de la LXXX Asamblea Nacional Ordinaria de COPARMEX y la
II Cumbre de Organizaciones Empresariales Unión Europea América Latina y el Caribe


"Así como existe una estrecha simbiosis entre la democracia y la paz pues no ha habido guerras entre países democráticos, sólo entre dictaduras o entre estas y países democráticos- los regímenes que garantizan la libertad, la democracia y la legalidad son, también, los que mejor defienden a sus ciudadanos contra la penuria alimentaría".
Amartya Sen, premio Nobel de economía, 1998


"De la democracia al desarrollo" es el título de nuestra Asamblea y constituye también el objetivo que para México queremos lograr los empresarios que integramos la COPARMEX. Sintetiza la aspiración de muchos mexicanos que vemos en el proceso de transición la oportunidad de construir un nuevo régimen político basado en el respeto de los derechos humanos y en el Estado de Derecho; la oportunidad de contar con una economía de mercado con responsabilidad social, con un país competitivo internacionalmente que genere la posibilidad de crear más y mejores empresas y los empleos dignos que, junto con una educación de mucha más calidad, permitan abatir el dramático "déficit social" que significa la pobreza, la miseria y la desesperanza en la que viven actualmente unos 40 millones de compatriotas. Una nueva sociedad más rica por su educación, su participación responsable y su solidaridad.

La transición obliga a COPARMEX a renovarse, actualizarse y abrir nuevos caminos. Hoy, después de muchas horas de reflexión y de consulta, presentamos a nuestros socios, a los actores políticos y sociales, al gobierno, a los medios de comunicación y a la sociedad en general, una parte del fruto de este trabajo en el que planteamos la visión del México que queremos construir.

En esto consiste, entre otras cosas, la actualización de nuestro Plan Estratégico, cuyo primer lineamiento establece la exigencia a nuestras autoridades de los poderes ejecutivo y legislativo para que asuman sus propias e intransferibles responsabilidades para el cabal establecimiento de una economía de mercado con responsabilidad social y vigilar su cumplimiento, lo que implica, entre otros, perseguir los siguientes objetivos:
Respeto a la democracia en todos los rincones del país.
Vigencia del Estado de Derecho
Respeto de los derechos de propiedad
Seguridad pública garantizada para todos los ciudadanos
Intolerancia frente a la corrupción y la impunidad
Vigencia del federalismo y fortalecimiento de los municipios
Marco regulatorio competitivo y atractivo para la creación y desarrollo de las empresas
Libertad de emprender y competir
Ausencia de prácticas monopólicas y desleales
Finanzas públicas sanas
Educación básica universal y de comprobada calidad
Relaciones laborales flexibles y competitivas

México ha dado pasos muy importantes en el proceso de transición, particularmente en el campo del respeto a la democracia, en el manejo de las finanzas públicas sanas y en el consiguiente abatimiento de la inflación. Este proceso no ha sido fruto del azar, sino de un prolongado y tenaz esfuerzo de la sociedad, esfuerzo al que no han sido ajenos la propia COPARMEX, los partidos políticos y otros destacados actores sociales.

Si bien reconocemos los avances, la verdad es que no estamos satisfechos. La tarea no ha terminado. Debemos ahora emprender con vigor y entusiasmo el camino "de la democracia al desarrollo".

México esta inserto en la globalización e integración económica mundial, lo que en muchos aspectos puede resultar positivo, porque dicha inserción presiona nuestras estructuras e instituciones para hacerlas más transparentes y competitivas. En este sentido, la globalización y la democracia se pueden reforzar recíprocamente.

Para aprovechar al máximo este proceso de globalización, un requisito previo es la necesidad de disponer de condiciones e instituciones políticas congruentes con la competitividad. Ello implica la necesidad de llevar al cabo una segunda etapa de cambios estructurales, entre los que destacan, por su urgencia, las reformas educativa, la fiscal, la laboral, la de las telecomunicaciones, la energética, por cierto ahora lamentablemente obstaculizada, y desde luego la reforma del Estado, empezando con la modernización del poder legislativo.

El pasado 8 de noviembre, a las puertas del Palacio Legislativo de San Lázaro, respetuosamente advertimos a los señores legisladores que, y cito textualmente:

"Si el Congreso de la Unión tiene éxito en procesar sus diferencias y sabe hacer las reformas y cambios estructurales, el país podrá crecer, crear empresas, generar empleos y abatir la pobreza"

"En cambio, si el Congreso se cierra al juicio de la sociedad, se niega a rendir cuentas y no es capaz de trabajar bajo la exigencia ciudadana, será un factor que limite la capacidad de acción del propio gobierno y de la sociedad. Se limitará también el avance de la transición democrática y México no elevará su competitividad, clave para el crecimiento, el desarrollo y el combate a la pobreza"

El resultado esta a la vista, la sociedad ya ha evaluado su actuación. Sin embargo, en COPARMEX como también lo dijimos en San Lázaro y cito textualmente:

"A nadie conviene debilitar la fuerza institucional del Legislativo; más bien, conviene a todos crear los mecanismos de corresponsabilidad y exigencia mutua de resultados; para que cada quien haga su parte", por eso hemos presentado a los 500 diputados y a los 128 senadores, 10 propuestas para modernizar el poder legislativo, que van desde la profesionalización del trabajo legislativo, la reelección inmediata de diputados y senadores, la ampliación de los periodos de discusión en el Congreso hasta la rendición de cuentas, la consulta efectiva y la vinculación con la sociedad, además de reducir el número de diputados y de senadores. Justo es reconocer que hemos recibido contestación de muchos legisladores de todos los partidos que han visto con simpatía nuestras propuestas.

Llevar a cabo estas reformas no sólo es importante sino extremadamente urgente. La razón es muy clara. Se requieren estas reformas para abatir el gran "déficit social" al que antes nos referimos. Es responsabilidad de todo mexicano bien nacido contribuir en la medida que le corresponda a crear las condiciones que saquen de la miseria a muchos millones de compatriotas, creando las oportunidades para que, con su esfuerzo y nuestro apoyo solidario, sean capaces de forjar su propio y esperanzador destino. A este respecto es pertinente advertir a la sociedad mexicana que tan trascendental propósito se vería fatalmente frustrado si se hiciera caso a las voces que ingenua o malévolamente pretenden que este reto puede afrontarse exitosamente aplicando de nuevo las viejas políticas populistas y demagógicas que fueron, incuestionablemente, las causantes de tantas crisis recurrentes y de tantos males para el pueblo, siendo el más grave de todos ellos precisamente la pobreza y la miseria en la que viven tantos mexicanos. Esas voces son las que hoy exigen al gobierno que gaste lo que no tiene, las que obstaculizan las reformas estructurales, las que impiden abatir el "costo - país" y hacerlo competitivo internacionalmente, las que se oponen a tomar las acciones que propicien la creación de micros, pequeñas, medianas grandes empresas y, en última instancia, las que harían inviable el único camino realista y eficaz para combatir la pobreza: la generación de empleos productivos a través de muchísimas más y mejores empresas. Es tiempo de superar estos prejuicios anacrónicos arraigados a entelequias ideologías en desuso que lo que generan es precisamente lo contrario de lo que demagógicamente proclaman.

Resulta muy aleccionador observar las razones por las cuales algunas de las ex repúblicas soviéticas han hecho grandes progresos en tanto que otras se mantienen en el subdesarrollo. Ucrania, por ejemplo, país con recursos naturales y enorme potencial tuvo la desventura de contar con líderes anquilosados en el pasado que se empeñaron en mantener el statu quo. Ucrania siguió tan pobre como antes, en cambio Kyrgyzstan, un país más pequeño y con pocos recursos naturales, cuyos nuevos y visionarios líderes se atrevieron a romper con el pasado régimen y emprender reformas profundas, alcanzó tasas de crecimiento sorprendentemente altas.

Al respecto de la reformas y del rompimiento con los vicios del pasado, Vaclav Havel señalaba "prefiero inexperiencia temporal que sabotaje permanente."

El segundo lineamiento del Plan Estratégico de COPARMEX consiste en lograr la plena aceptación de la sociedad de que la economía de mercado con responsabilidad social es el medio más eficaz para impulsar el crecimiento económico sostenible y el bienestar de la población.

Hemos de lograr el reconocimiento social del papel del empresario en la comunidad. La palabra "empresario" debe asociarse a una ocupación legal, respetable y útil que desarrolla una persona responsable, comprometida y trabajadora que arriesga su patrimonio, genera empleos, produce satisfactores y paga impuestos. La sociedad debe reconocer que la función económica y social del empresario es irremplazable como motor del progreso del país. Cada vez que un empresario genera empleo para un mexicano, contribuye directamente al progreso del país y en muchos casos al abatimiento de la miseria, y esta aportación a la sociedad, es ajena al discurso populista, que habla de los pobres, pero que nunca les aporta nada.

La educación nacional generadora de emprendedores es otro objetivo clave. Proponemos que el sistema educativo nacional integre en sus programas de estudio el concepto de "economía de mercado con responsabilidad social" y aliente el desarrollo del espíritu emprendedor.

El tercer lineamiento del Plan Estratégico plantea incorporar a la empresa media a un movimiento nacional de mejora de la competitividad y búsqueda permanente de la excelencia empresarial, a la luz del imperativo de la globalización, mediante una cultura empresarial de innovación y competitividad, el desarrollo del capital humano basado en personas crecientemente capacitadas y productivas en todos los niveles y el comportamiento ético en los negocios y la responsabilidad social, temas en los que COPARMEX ha insistido durante años y en los que hoy ponemos nuevamente el mayor de los énfasis.

COPARMEX propone que México avance por la senda de los lineamientos estratégicos señalados, y está resuelta a ser protagonista importante de este cambio. De ahí que haya decidido actualizarse para poder influir con más peso en este proceso, mediante una mejor y más eficaz articulación del trabajo calificado de voluntarios y funcionarios en una institución independiente y permanente, comprometida al logro de resultados concretos y medibles al servicio de su misión, de su visión y de sus lineamientos estratégicos, generando propuestas fundadas y oportunas.

Señor Presidente de la República.
Agradecemos su presencia en nuestra Asamblea.

Las elecciones del 2 de julio del 2000 y su arribo a la primera magistratura del país constituyen un hito en la transición que vive México. No deben de sorprendernos ni mucho menos asustarnos algunos de los problemas que estamos confrontando, porque son connaturales a las transiciones de regímenes autoritarios a sistemas democráticos; de la asfixiante burocracia, excesiva reglamentación y consiguiente corrupción al cabal establecimiento de una economía de mercado con responsabilidad social; de la simulación y la impunidad al imperio del Estado de Derecho y del corporativismo y patrimonialismo a la libertad responsable de las personas y de múltiples organizaciones gremiales, políticas y sociales.

Y a propósito de simulación ¿Cómo ha de nombrarse a quien ha exiliado a millones de sus compatriotas, ha enviado a la cárcel y al paredón a cuantos no piensan como él, ha proscrito la libertad de expresión, la libertad de emprender, la libertad de educación, la libertad de elección, y se ha mantenido en el poder a lo largo de 43 años, sin elecciones libres, ni partidos políticos? El mundo civilizado espera que la última de la dictaduras del siglo XX en América Latina llegue a su fin y los cubanos puedan al fin disfrutar de los derechos que les da su condición humana.

En este cambio, que es una profunda exigencia ciudadana, el Presidente, su gobierno, legisladores y todos los mexicanos de buena voluntad que luchan por el bien general de la Nación y por el éxito del proceso de transición, cuentan con el apoyo, el esfuerzo y la entrega de la COPARMEX, sin cortapisas.

Los partidos políticos son indispensables. Pero no agotan todas las dimensiones de la actuación democrática de la sociedad, como la empresarial, y es evidente que la sociedad -con toda su riqueza, pluralidad y vitalidad- no cabe toda ella en los partidos políticos. De ahí que sea indispensable generar y fortalecer otras vías de participación.

Hacemos un llamado a los partidos políticos y a los legisladores para que sus intereses partidistas, de grupo y personales, muy legítimos, no condicionen las urgentes reformas estructurales que demanda el bien del país.

Distinguidas personalidades que nos acompañan, amigos empresarios, señoras y señores:

Tengamos el ánimo y el arrojo para impulsar la transición a paso acelerado y convertir a México en el país moderno, justo, competitivo y solidario del que podamos todos sentirnos genuinamente orgullosos.

COPARMEX habrá de ser en este siglo XXI una referencia obligada, una institución cuya opinión sea buscada y escuchada con interés, una organización profesional, progresista, congruente y representativa del empresariado.

El reto esta ahí, ojalá todos podamos comprometernos con ésta noble empresa que se llama México. Porque el mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y luego, de correr el riesgo de vivir sus sueños. Por el bien nuestro y el de las próximas generaciones, por el bien de nuestros hijos, quiera Dios que así sea.

Muchas Gracias