1. Introducción
1.1
La Unión Europea
y América Latina comparten historia, cultura y un conjunto de valores comunes,
como la defensa de los derechos humanos, la iniciativa privada, los derechos
colectivos y el respeto al Estado de Derecho, así como una política de carácter
multilateral en el marco de la gobernanza mundial. Entre ambas regiones existe
una base muy sólida para impulsar una Asociación Estratégica, que coadyuve a
que sus sectores y territorios menos desarrollados avancen económicamente en
condiciones de desarrollo sostenible.
1.2. La sociedad civil organizada de América
Latina y el Caribe y de la UE aboga por que la IV Cumbre de Jefes de
Estado y de Gobierno refuerce dicha asociación. Considera que para el
desarrollo futuro de ambas regiones, así como para que contribuya a la
gobernanza mundial, los acuerdos entre ambas regiones deberían tener más en
cuenta el menor grado de desarrollo y los problemas de pobreza, desigualdad y
exclusión social en América Latina y el Caribe.
1.3. Para la sociedad civil organizada de América
Latina y el Caribe y de la UE, las relaciones, la asociación estratégica y los
acuerdos de distinta naturaleza entre la UE y América Latina y el Caribe no se
limitan a sus aspectos comerciales y económicos. Por ello, es necesario también
profundizar en sus contenidos políticos, culturales y sociales. En opinión de
la sociedad civil organizada, tales lazos han de redundar en un mayor grado de
cohesión social en ambas regiones.
1.4. La sociedad civil organizada de la UE y de
ALC coincide en la necesidad de otorgar prioridad al objetivo de la cohesión
social, entendida como un proceso de
reducción drástica de las brechas existentes –sociales, económicas y
culturales– entre miembros y regiones de una sociedad. Existen condiciones políticas,
económicas y sociales fuertemente interrelacionadas entre sí y sin las cuales
la cohesión social no puede existir: el desarrollo económico; el
fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil y un funcionamiento
democrático, eficiente y equitativo de las instituciones del Estado. Dichas
instituciones han de asegurar el acceso igualitario a la educación, la salud y
otros servicios esenciales; el empleo decente basado en el respeto de las
normas de
la Organización Internacional
del Trabajo (OIT); la
vivienda; una justicia independiente y seguridad social.
1.5. Los procesos de integración y los acuerdos
de asociación implican desafíos y oportunidades. Y una voluntad política clara
y ampliamente compartida para afrontarlos. Para que tales procesos tengan éxito
es imprescindible la implicación en los mismos de la sociedad civil y un
adecuado equilibrio e interrelación entre los objetivos económicos, sociales y
medioambientales. Todo ello requiere, en especial, el establecimiento de
instrumentos para hacer efectiva la participación y expresión de la sociedad
civil organizada en los mismos, el desarrollo de su dimensión social y el
fortalecimiento de las organizaciones sociales y económicas, en búsqueda del
consenso de
la sociedad.
En
opinión de la sociedad civil organizada de la UE-ALC, éste
es un aspecto al que habría que prestar una atención mucho más comprometida que
en el pasado.
2. Reforzar la asociación birregional
2.1. Los participantes en el Cuarto Encuentro
reafirman la importancia estratégica de las relaciones UE-ALC para promover una
mejor gobernanza mundial de carácter multilateral y favorecer el desarrollo
económico y social en ambas regiones, en un marco de reconocimiento de sus
asimetrías y corrección de sus distorsiones comerciales. Asimismo, estiman que,
a pesar de los avances constatados desde
la Cumbre UE-ALC
de
Guadalajara, es necesario dar un fuerte impulso en la Cumbre de Viena a
la Asociación
Estratégica
birregional.
Concretamente, los participantes:
2.1.1.
expresan su deseo de que se establezca un firme compromiso político para la
finalización del Acuerdo de Asociación UE-MERCOSUR;
2.1.2.
demandan que en
la IV
Cumbre
de Viena se tome la decisión de lanzar las
negociaciones para acuerdos de asociación con
la Comunidad Andina
y con Centroamérica. Ello debería redundar en una mayor integración de esas regiones;
2.1.3.
se pronuncian a favor de la profundización de los Acuerdos de Asociación con México
y Chile;
2.1.4.
piden que se concluyan positivamente las negociaciones para un acuerdo de
asociación económica regional entre la UE y los países del Caribe;
2.1.5.
apoyan la petición del Parlamento Europeo de dotar de mayor
institucionalización política a las relaciones UE-América Latina y el Caribe;
2.1.6.
reclaman que los acuerdos de asociación, además de los aspectos económicos y
comerciales, refuercen la asociación en los ámbitos social, político y
cultural;
2.1.7.
demandan muy especialmente la asociación estrecha de la sociedad civil al
seguimiento de las negociaciones y la institucionalización de la participación
de la sociedad civil en el seguimiento de la negociación y aplicación de los
acuerdos de asociación entre la UE y las distintas regiones o países de América
Latina y el Caribe;
2.1.8.
coinciden en la necesidad de reforzar, a través de la política de cooperación, las
capacidades técnicas de negociación de los representantes de los países en
desarrollo y en menor estado de desarrollo relativo;
2.1.9.
piden que el
tratamiento de los flujos migratorios se convierta en una prioridad de las
relaciones entre las dos regiones, siguiendo los principios de lucha contra la
trata de seres humanos, la regularización de la situación de los emigrantes y
el fomento de su integración económica, política y social. Además, se solicita
adoptar políticas conjuntas tendentes a crear las condiciones de arraigo en los
países de origen, en base al desarrollo económico y social de los mismos;
2.1.10.
solicitan que se redoblen los esfuerzos en la lucha contra el tráfico ilícito
de drogas y estupefacientes.
3. Propuestas a favor del
desarrollo económico y social
3.1. Los representantes de la sociedad civil
organizada de
la
Unión Europea
y de América Latina y el Caribe constatan la
existencia en América Latina de un ciclo de crecimiento económico sostenido
en los tres últimos años, lo que supone,
por lo tanto, una oportunidad para mejorar los indicadores sociales. Abogan por
la aplicación de medidas dirigidas a favorecer el desarrollo económico y
social, así como por un compromiso mayor de
la Unión Europea
en este sentido.
En este
sentido, los participantes:
3.1.1.
demandan una
clara voluntad política en favor de una apertura paulatina de los mercados en
la perspectiva de ir hacia una zona eurolatinoamericana de libre comercio y de
asociación en los ámbitos económicos, sociales, culturales y del conocimiento y
medioambientales;
3.1.2.
recomiendan impulsar las inversiones europeas en ALC, el refuerzo
de un contexto favorable a las mismas y el desempeño por parte de las empresas
europeas de una función de socio estratégico en la industrialización, la
competitividad, el crecimiento tecnológico, la dotación de infraestructuras, el
empleo y el mantenimiento y desarrollo de marcos democráticos de relaciones
laborales. Todo ello, en sintonía con los comportamientos habituales en sus
países de origen;
3.1.3.
piden que se
preste especial atención a facilitar el acceso de las empresas latinoamericanas
y caribeñas al mercado de la UE y viceversa, así como de sus productos e
inversiones;
3.1.4.
reconocen, coincidiendo con la recomendación 193 de la OIT sobre la promoción de las
cooperativas, el papel de las cooperativas y demás empresas de la economía
social en el desarrollo integral de nuestros países. En este marco, se estima
conveniente su efectiva implementación, respetando los procedimientos
específicos de cada país;
3.1.5.
instan a la
UE a incrementar y adecuar su ayuda pública al desarrollo hacia ALC,
focalizándola, sobre todo, en programas orientados a la dotación de
infraestructuras, la expansión del tejido productivo, la promoción de la
educación y la investigación;
3.1.6.
de igual manera solicitan una política de canje de la deuda europea por
programas orientados a estos mismos objetivos, así como al refuerzo de la
cohesión social y el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad
civil;
3.1.7.
expresan su
apoyo a la propuesta de la Comisión de promover el papel de los sectores-punta
europeos en el desarrollo de América Latina y el Caribe mediante
programas-marco de investigación y desarrollo tecnológico;
3.1.8.
consideran que, donde sea necesario, habría que prestar una especial atención al sector agrícola
para su inserción productiva frente a los desafíos de la globalización.
3.2. La cooperación entre los gobiernos y las
sociedades civiles organizadas de
la Unión Europea
y de América Latina y el Caribe
deberá estar destinada a favorecer, también en los programas conjuntos, la
creación de un contexto favorable al diálogo y la negociación en pro de mayores
niveles de cohesión social.
A tal
efecto, los participantes:
3.2.1.
abogan por la
promoción de diálogos y acuerdos bipartitos y/o tripartitos para trasladar a la
práctica cotidiana de las relaciones de trabajo las normas de la OIT;
3.2.2.
proponen la
creación de instancias de consulta y negociación de carácter laboral (como los
Consejos Nacionales del Trabajo);
3.2.3.
instan a
la Organización
Internacional
del Trabajo a que, en los países y regiones de
América Latina y el Caribe, promueva el diálogo social y, a tal efecto,
presente proyectos de promoción del mismo y de fortalecimiento de las
organizaciones que participan en dicho diálogo; instan asimismo a la UE a apoyar dichos proyectos;
3.2.4.
recomiendan a los
países y regiones de América Latina y el Caribe que promuevan el diálogo civil
y el fortalecimiento de las organizaciones que participan en el mismo e instan igualmente a la UE a reforzar su
desarrollo;
3.2.5.
invitan a la
elaboración consensuada de pactos nacionales a favor de la formalidad laboral a
través de diversos mecanismos como, entre otros, el fomento de las PYME y de la
economía social;
3.2.6.
proponen una
mayor cooperación entre las organizaciones empresariales, sindicales,
cooperativas, agricultores, consumidores, economía social, etc. de la UE y de
América Latina y el Caribe;
3.2.7.
sugieren intensificar la cooperación entre los interlocutores del diálogo social de la
UE y de sus Estados miembros y de los países y regiones de América Latina y el
Caribe. Igualmente, esta cooperación ha de reforzarse entre los actores de la
sociedad civil organizada participantes en el diálogo civil.
4. Propuestas dirigidas a apoyar el desarrollo y la estructuración de la
sociedad civil en los países de América Latina y el Caribe en el marco del
proceso de integración regional
4.1. La integración regional es un elemento
estratégico de las relaciones entre las dos regiones. Al mismo tiempo, la
inclusión en los procesos de integración de una dimensión socioeconómica es
fundamental para hacer de ellos procesos sostenibles y ampliamente aceptados,
dado que no se trata de meros acuerdos de libre comercio, sino de una auténtica
integración para el desarrollo.
Los participantes en el Cuarto Encuentro:
4.1.1.
abogan por la introducción en los procesos de integración regional de
mecanismos financieros de compensación de asimetrías y de promoción de la
cohesión social y territorial, así como de estudios de impacto sectoriales
(económicos, sociales y medioambientales);
4.1.2.
concuerdan en la necesidad de que en tales procesos de integración se desarrolle
una dimensión social y laboral, la inclusión de las poblaciones indígenas y
otros grupos sociales y el apoyo a los jóvenes y su capacitación profesional;
4.1.3.
estiman muy útil realizar actividades que posibiliten conocer la experiencia
europea en cuanto a la dimensión social, los Fondos Estructurales y la
participación de la sociedad civil organizada en su proceso de integración;
4.1.4.
consideran que los Gobiernos de los países
de América Latina y el Caribe tienen la responsabilidad principal de apoyar –a
través, entre otras cosas, de la agenda económica– las estructuras de diálogo
de la sociedad civil, en particular a nivel regional;
4.1.5.
piden que las propuestas y recomendaciones de la sociedad civil organizada
sean consideradas, incorporadas al diálogo político y social y tomadas en
cuenta para la definición de las agendas públicas, ya sea en el ámbito nacional
o regional;
4.1.6.
consideran fundamental que los programas de cooperación europea favorezcan
(mediante acciones formativas e informativas) una cultura de participación de
las organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe, así como
el refuerzo de los órganos de consulta de las instituciones regionales de integración;
4.1.7.
piden al CESE
y a los CES nacionales de
la Unión Europea
que extiendan sus acciones de
cooperación, en particular acogiendo a responsables de la sociedad civil
organizada con el fin de que se familiaricen con el funcionamiento de la
función consultiva;
4.1.8.
acuerdan solicitar a la UE y a otros organismos internacionales la
presentación de un programa de apoyo a la consolidación institucional de los
órganos de consulta (FCES del Mercosur, Consejos Consultivos de la CAN, Comité
Consultivo del SICA y CARIFORUM). Asimismo, acuerdan solicitar un programa
formativo orientado al refuerzo de la cultura de los procesos de integración
regional;
4.1.9.
se proponen avanzar en la coordinación entre las distintas instancias de
participación de la sociedad civil organizada de las distintas subregiones de
América Latina y el Caribe, con el objetivo de establecer un mecanismo
permanente de coordinación entre las mismas, de una parte, y entre éstas y el
CESE, de otra;
4.1.10.
apoyan la iniciativa de los Consejos Consultivos Empresarial y Laboral
Andinos hacia la creación de un Comité Consultivo Económico y Social Andino.
5. Propuestas
orientadas a institucionalizar la participación de la sociedad civil organizada
en los acuerdos de asociación entre
la Unión Europea
y América Latina y el Caribe
Los
participantes :
5.1.1.
se declaran convencidos de la conveniencia de que las sociedades civiles de ambos
continentes no solamente participen en el proceso de negociación y en el
seguimiento de los acuerdos de asociación entre la UE y los distintos países y
regiones de América Latina, sino también en dotarlos, además de su dimensión
económica, de una dimensión social;
5.1.2.
reiteran, en línea con la Declaración del Tercer Encuentro de México, la
necesidad de que en los acuerdos de asociación UE-América Latina y el Caribe se
incorpore un capítulo sobre dimensión sociolaboral, incluyendo políticas de
igualdad de género y de no discriminación;
5.1.3.
demandan que se analicen los impactos sectoriales de los acuerdos de asociación
y que se tengan en cuenta, en este sentido, la opiniones de los sectores de
producción y sociales afectados;
5.1.4.
acuerdan la realización de un estudio, un seminario y una publicación sobre la
dimensión social de los acuerdos de asociación UE-América Latina y Caribe;
5.1.5.
acuerdan, asimismo, la realización de un estudio, un seminario y una
publicación sobre la dimensión económica de los acuerdos de asociación
UE-América Latina y Caribe;
5.1.6.
se congratulan por la propuesta de
la Comisión Europea
de organizar cada dos años un
foro de cohesión social con el fin de divulgar los resultados obtenidos en el
marco de las iniciativas que lleva a cabo en favor de la cohesión social en
América Latina. Esta propuesta preconiza una política activa de consulta a la
sociedad civil sobre la cohesión social como objetivo transversal de todas las
iniciativas comunitarias vinculadas a América Latina;
5.1.7.
se declaran dispuestos a aportar su contribución y a participar en dichos foros bienales
sobre cohesión social;
5.1.8.
abogan por asociar a la sociedad civil organizada a todas las fases de la
cooperación al desarrollo establecida entre
la Unión Europea
,
por un lado, y América Latina y el Caribe, por otro;
5.1.9.
proponen la incorporación a todos los acuerdos de una instancia consultiva
(Comités Consultivos Conjuntos - CCC) para el seguimiento y profundización de
dichos acuerdos. En tal sentido, deciden elaborar una propuesta sobre las
funciones, composición y contenidos que habrían de tener tales CCC;
5.1.10.
invitan a los representantes de la sociedad civil organizada de México a
elaborar un programa de trabajo orientado a establecer un órgano de
representación de la sociedad civil organizada que pueda servir como
contraparte al CESE en la conformación de la instancia de participación antes
señalada;
5.1.11.
invitan a la sociedad civil organizada de Chile a elaborar un programa de
trabajo con la misma finalidad del párrafo anterior;
5.1.12.
acuerdan continuar y ampliar los mecanismos de diálogo y cooperación entre las
sociedades civiles organizadas de la UE y del Caribe en el marco del Acuerdo de
Cotonú;
5.1.13.
instan a que se reconozcan y apoyen los foros empresariales, sindicales,
cooperativas, agricultores, consumidores, economía social, etc. entre la UE y
América Latina y el Caribe;
5.1.14.
demandan a
la IV Cumbre
la institucionalización de los Encuentros de la sociedad civil organizada
UE-ALC como contribución a las cumbres bienales de Jefes de Estado y de
Gobierno UE-América Latina y el Caribe y como forma de expresión del trabajo
conjunto de los distintos organismos representativos de la sociedad civil de
nuestras dos regiones, habilitando para ello los medios necesarios.