No.159
Noviembre
2001
 

EDITORIAL

Entramos a la recta final del año todavía sin definiciones claras en el ámbito político, ello a pesar de que los partidos y el gobierno suscribieron un Acuerdo para el Desarrollo Nacional; pareciera que los tiempos políticos no coinciden con los tiempos del trabajo cotidiano de millones de mexicanos que generan la riqueza de este país.

En la transición democrática que vive México, que queremos que no se detenga, que avance, debiera de entenderse que la sociedad tiene todo el derecho de exigir acciones y resultados; que el gobierno está obligado a rendir cuentas y no sólo en su parte ejecutiva, sino también, cada vez con mayor relevancia, del poder legislativo, que tiene en sus manos tareas claves parta el desarrollo nacional.

Un Congreso que no puede darse el lujo de perder tiempo, ni de actuar en forma populista, porque los resultados del país dependen en buena medida de sus decisiones.

Los que generamos riqueza, trabajadores y empresarios, esperamos reglas claras, políticas que incentiven la inversión y el ahorro, seguridad jurídica y seguridad pública.

En el corto plazo, la aprobación de la reforma fiscal correcta y un presupuesto de gasto público sin déficit, que privilegie la inversión y no el gasto corriente, son temas que llaman profundamente a la responsabilidad. Antes que mirar el interés partidista o de grupo, vale la pena recordar que México, es primero.

Es tiempo ya de aplicar la ley a quienes en el pasado cometieron fraudes contra el patrimonio nacional y hoy se sienten impunes. La sociedad debe percibir con claridad que el cambio deja en el pasado las prácticas corruptas con señales claras y rescata todo lo positivo que hay en las instituciones, organizaciones y partidos políticos.

Es tiempo de establecer nuevas leyes y reglas para el nuevo régimen, renovación y fortalecimiento de las instituciones, y la evidencia de que existen nuevas prácticas y actitudes en las diferentes áreas de gobierno, como también una mayor madurez y responsabilidad de la sociedad en la participación.

 

Lic. Jorge Espina Reyes

Presidente Nacional