No.159
Noviembre
2001
 
Víctor Arjona Barbosa

Los derechos humanos son los que surgen por el hecho de ser persona con su propia naturaleza y dignidad; derechos que son inherentes al hombre y que lejos de nacer de un pacto o de una concesión de la autoridad, deben ser reconocidos, respetados y garantizados por la misma autoridad.
 

 

Aunque el Estado de Yucatán cuenta con una Ley de Derechos Humanos y que de acuerdo con sus preceptos existe una Comisión de Derechos Humanos, los resultados no han sido satisfactorios y la función de defensoría del "ombudsman" local no ha cumplido las expectativas de la sociedad, debido a un inadecuado perfil y a la tendencia de seguir los lineamientos del Ejecutivo Estatal, en lugar de desempeñarse como defensor de los derechos fundamentales de la persona humana.

Celebramos la actitud de la nueva Legislatura de convocar a este Foro de Consulta para conocer las inquietudes y propuestas de la ciudadanía, a efecto de proceder a realizar las modificaciones que permitan tener una ley actualizada y eficaz y por consiguiente, una Comisión de Derechos Humanos con claridad en sus propósitos y con profundo espíritu de servicio, compromiso con la comunidad y respeto a la dignidad del ser humano.

Conviene recordar y tener en cuenta los siguientes conceptos que fundamentan los derechos humanos y que pueden orientar y precisar las funciones que debe desempeñar una comisión de derechos humanos:

• La Declaración de Principios de la ONU, en 1948, afirma que "la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inviolables de todos los miembros de la familia humana".

• A su vez, la Encíclica Pacem in Terris de Juan XXIII señala que "el hombre tiene por sí mismo derechos y deberes que dimanan inmediatamente y al mismo tiempo de su propia naturaleza. Estos derechos y deberes son, por ello, universales, inviolables y no pueden renunciarse por ningún concepto".

• Por otra parte, el Estado es una comunidad con un orden jurídico-político que no es absoluto, por lo que no debe absorber todos los intereses de sus ciudadanos.

• El Estado de Derecho es el sometimiento de todos los miembros de la comunidad a las leyes, siendo los gobernantes y funcionarios públicos los primeros en respetar y cumplir las normas jurídicas vigentes.

La idea del gobernante sometido a las leyes que debe prometer respetar los derechos de los particulares es muy clara desde el Siglo IX, como lo muestra George Sabine en su obra "Una Historia de la Teoría Política". Ha sido larga y dramática la lucha para lograr que el poder público reconociera y garantizara los derechos fundamentales del hombre.

• El fundamento de los derechos humanos es la dignidad del ser humano que surge del hecho de que todo hombre es persona, esto es, una naturaleza dotada de inteligencia y libertad.

 

La persona humana es el sujeto primero de toda actividad social y tiene derechos anteriores al Estado que éste debe reconocer, garantizar y reglamentar, pero jamás eliminar. Los derechos humanos son los que surgen por el hecho de ser persona con su propia naturaleza y dignidad; derechos que son inherentes al hombre y que lejos de nacer de un pacto o de una concesión de la autoridad, deben ser reconocidos, respetados y garantizados por la misma autoridad.

Con base en los conceptos señalados, la comunidad yucateca espera de la Comisión de Derechos Humanos del Estado:


• Que su presidente sea nombrado democráticamente y no impuesto por el Poder Ejecutivo, para que opere con libertad en defensa de los ciudadanos

y no reciba instrucciones de

ninguna autoridad para no prestarse a ningún tipo de componenda ni arbitrariedad.

• Que atienda las quejas de los ciudadanos y actúe con la prontitud que el caso requiera.

• Que vele para que se respeten todos los derechos y deberes fundamentales proclamados por la Constitución General de la República y demás leyes correspondientes.

• Que trate a todos los ciudadanos que acudan a la Comisión con respeto y amabilidad, dando ejemplo de trato igualitario, sin hacer distinción ni muchos menos discriminación alguna.

• Deberá informar periódicamente la relación de quejas presentadas, los casos resueltos y los casos pendientes, todo con la mayor claridad y precisión.

• Difundir a través de foros, mesas redondas, conferencias, encuentros, etc, todo lo relativo a los derechos humanos, a efecto de que los ciudadanos estén informados y puedan acudir a la Comisión, en el caso de que alguna autoridad atropelle o viole sus derechos.

El buen funcionamiento de la Comisión de Derechos Humanos del Estado es una garantía de que nuestro gobierno quiere tomar en serio la buena marcha de las instituciones democráticas.