No.167
Agosto
2002
 

Muchas y diferentes voces lo han señalando: si queremos una sociedad en progreso, más justa, más democrática, con una vida más institucional y gobernada por el derecho, debemos cumplir con las premisas de ese cambio que anhelamos. Posponer decisiones y acciones que debemos tomar ahora nos pueden costar caro.

En primer lugar tenemos que gestar el cambio personal, y pasar, de una vida orientada por el individualismo y despreocupada de lo que sucede a los demás, a una vida de interés por el bien común, de participación activa en el mejoramiento social. Y en otros casos, de una participación personal aislada voluntariosa, sentimental y fluctuante, a una participación a través de las sociedades intermedias, más constante y más inteligente.

En cuanto empresarios es imprescindible gestar el cambio en nuestra empresa, hacerla más productiva, más competitiva, transformando nuestros sistemas de gestión, con la participación activa de nuestros colaboradores, para convertir nuestros centros de trabajo en ámbitos modernos generadores del desarrollo económico y humano.

A veces pareciera que poco es lo que podemos hacer, pero sería un crimen dejar de hacer ese poco, y será un acierto para el futuro de nuestro México si sabemos conjuntar esos “pocos” en un caudal de esfuerzos articulados y bien dirigidos, parafraseando una frase de uno de los artículos de la revista. Eso es lo que intentamos hacer en COPARMEX, generar la sinergia de talentos y trabajo de los voluntarios para contribuir a la construcción de un mejor país. En este marco presentamos en este número de Entorno el proyecto de nuestro renovado Plan Estratégico.

Con la esperanza puesta en el poder de la unidad y de la buena fe y la buena voluntad que aún en el fondo del adversario se puede encontrar, insistiremos en hacer ver la verdad de que en estos tiempos de transición, y para llevarla a buen destino, debemos superar las visiones miopes, de los intereses particulares y de corto plazo; que debemos unirnos y mirar hacia el más amplio horizonte de nuestra vocación como nación, y con visión, discutir y plantear las reformas estructurales que necesitamos y que son urgentes.

México requiere de un nuevo sistema fiscal, de un sistema educativo de calidad, de una reforma energética, de la reforma laboral, de instituciones políticas y de leyes que generen las condiciones de seguridad, paz, estabilidad, participación democrática  y justicia que nos permitan ponernos a trabajar a los mexicanos, en armonía y constructivamente por el bien de todos, por el bien de nuestros hijos.

¿Qué estamos haciendo? Pongamos manos a la obra, pues en estos momentos, a nadie le es lícito permanecer ocioso.

 

Lic. Jorge Espina Reyes
Presidente Nacional