No.163
Marzo
2002
 

Capitalismo:
el reto de los Pobres



Arturo Damm Arnal

 

Sintesis

¿Qué es el capital? Todo aquello (desde dinero hasta tecnología), que se puede utilizar para producir más y mejor, para crear puestos de trabajo cada vez más productivos, para generar riqueza. Es todo lo que permite potenciar una economía, mejorando los medios de producción y los modos de producir. Es condición necesaria del crecimiento, el desarrollo y el progreso económico. Sin capital las posibilidades de alcanzar mayores niveles de vida para millones de seres humanos que sobreviven en la pobreza se reducen considerablemente, tal y como sucede hoy con el 80% de la población mundial, marginada de los beneficios del capital, ¡y no porque el capital se encuentre en manos de unos cuantos grandes capitalistas, sino porque miles de millones de dólares de recursos en manos de los pobres no pasan de ser, por falta de un verdadero Estado de Derecho, capital muerto!

 

I Introducción

"Imagine un país donde nadie puede identificar quién es dueño de qué, las direcciones domiciliarias no pueden ser fácilmente identificadas, la gente no puede ser obligada a pagar sus deudas, los recursos no pueden ser cómodamente convertidos en dinero, la propiedad no puede ser dividida en participaciones, las descripciones de los activos no están estandarizadas y estos no son fáciles de comparar, y donde las reglas que rigen la propiedad varían de barrio en barrio, o incluso de calle en calle". A imaginar todo lo anterior nos invita Hernando de Soto, economista peruano, autor de "El misterio del capital" , lectura obligada para quien quiera comprender por qué en países como el nuestro millones de personas sobreviven en la pobreza. ¿Por qué? Por los miles de millones de dólares de capital muerto que impiden que los pobres produzcan más y mejor, generen ingresos suficientes, y eleven sus niveles de vida.

II Crear riqueza

La mayoría de los políticos, intelectuales, académicos y periodistas insisten en que la solución al problema de la pobreza es la redistribución de la riqueza: quitarle a los ricos para darle a los pobres, lo cual, en el mejor de los casos, alivia algunos de los efectos de la pobreza, pero sin eliminar sus causas, que se encuentran en la incapacidad de los pobres para realizar un trabajo productivo que les permita generar un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades básicas, aquellas que, de quedar insatisfechas, atentan en contra de la salud o la vida del ser humano. La solución al problema de la pobreza no se encuentra en la redistribución de la riqueza, sino en su creación por parte de los pobres, para lo cual, entre otras cosas (que van desde la educación y la capacitación, pasando por el espíritu emprendedor, hasta llegar a la estabilidad económica), los pobres requieren de capital.

III Capital

¿Qué es el capital? Todo aquello (desde dinero hasta tecnología), que se puede utilizar para producir más y mejor, para crear puestos de trabajo cada vez más productivos, para generar riqueza. Es todo lo que permite potenciar una economía, mejorando los medios de producción y los modos de producir. Es condición necesaria del crecimiento, el desarrollo y el progreso económico. Sin capital las posibilidades de alcanzar mayores niveles de vida para millones de seres humanos que sobreviven en la pobreza se reducen considerablemente, tal y como sucede hoy con el 80% de la población mundial, marginada de los beneficios del capital, ¡y no porque el capital se encuentre en manos de unos cuantos grandes capitalistas, sino porque miles de millones de dólares de recursos en manos de los pobres no pasan de ser, por falta de un verdadero Estado de Derecho, capital muerto!

IV Propiedad defectuosa

"Los pobres del mundo – afirma de Soto -, han acumulado todos los activos necesarios para el éxito capitalista. El valor de sus ahorros es inmenso: varias veces toda la ayuda e inversión del exterior recibidas desde 1945. Sólo en Egipto los activos de los pobres son 55 veces toda la inversión exterior registrada, Canal de Suez y represa de Assuán incluidos. Entonces, ¿por qué están estas personas tan subdesarrolladas o tan pobres? ¿Por qué no pueden convertir sus activos en capital líquido, el tipo de capital que genera nueva riqueza al incrementar la producción y la productividad? Por una razón muy sencilla: para ser útil en un mercado expandido el capital primero tiene que ser representado en un documento de propiedad donde luego se le podrá atribuir un status que le permita producir valor adicional. Lo que la mayoría de personas posee fuera de occidente no está representado de tal manera que pueda producir capital. Los activos fuera de occidente son poseídos de forma defectuosa: las casas de los pobres están construidas sobre lotes con derechos de propiedad inadecuadamente definidos, sus empresas no están constituidas con obligaciones claras, y sus industrias se ocultan donde los financieros e inversionistas no pueden verlas. Sin derechos adecuadamente documentados, estas posesiones resultan activos difíciles de convertir en capital, no pueden ser comercializados fuera de los estrechos círculos locales donde la gente se tiene confianza mutua, no sirven como garantía para un préstamo, ni como participación en una inversión". ¿Qué falta? Estado de Derecho, comenzando por la definición puntual y la garantía jurídica del derecho de propiedad sobre cualquier tipo de activo.

V Estado de Derecho

"En occidente – continúa de Soto -, toda parcela de tierra, toda construcción, toda pieza de equipo o depósito de inventarios está representado en un documento de propiedad que es el signo visible de un vasto proceso oculto que conecta a tales recursos con el resto de la economía. Gracias a este proceso de representación, los activos pueden llevar una vida paralela a su existencia material. En tal condición pueden ser usados como garantía para crédito. La mayor fuente individual de recursos para nuevos negocios en Estados Unidos es la hipoteca sobre la casa del empresario. Estos activos también pueden aportar un nexo con la historia crediticia del propietario, dar un domicilio asequible para la cobranza de deudas e impuestos, ser una plataforma para la creación de servicios públicos contables y universales, y una base para crear valores (por ejemplo, bonos con respaldo hipotecario) que luego pueden ser redescontados y vendidos en mercados secundarios". ¿A qué se refiere de Soto? Al Estado de Derecho aplicado a la economía, aplicación que ha permitido el surgimiento de una economía capitalista capaz, en primer lugar, de transformar en capital buena parte de los activos de la sociedad y, en segundo término, de usar ese capital para producir más y mejor; para crear empresas, empleos y riqueza; para generar crecimiento, desarrollo y progreso económico.

VI Defecto

"El tercer mundo y los países que salen del comunismo – prosigue de Soto - carecen de este proceso de representación. Los habitantes de estos países sí tienen cosas, pero no cuenta con los medios de representar su propiedad y crear capital. Tienen cosas pero no títulos; cosechas pero no certificados de propiedad; negocios pero no escrituras de constitución. Es la falta de estas representaciones legales esenciales lo que explica por qué personas que se han adaptado a todo otro invento occidental, desde el bolígrafo hasta el reactor nuclear, no han podido producir capital suficiente para hacer funcionar el capitalismo local". ¿De qué se trata? El mismo de Soto responde: "De una infraestructura legal oculta en las profundidades de sus sistemas de propiedad (de los países occidentales), donde ser dueño de un activo no es sino el umbral a los efectos de la propiedad. El resto del fenómeno es un intrincado proceso creado por el hombre para transformar activos y trabajo en capital". Y eso, trasformar trabajo y activos en capital, es una de las condiciones necesarias para que los pobres salgan de la pobreza, lo cual no se logra, no por la ausencia de capital, sino por la falta de la definición puntual y de la garantía jurídica de derechos de propiedad sobre los activos de los pobres, lo cual da como resultado miles de millones de dólares de capital muerto.

VII El reto

"El desafío que los líderes de los países en vías de desarrollo, y los que salen del comunismo enfrentan – concluye de Soto -, es el hecho que la mayoría de los ciudadanos que gobiernan no tienen derechos de propiedad. Tienen que aceptar el hecho que los programas de estabilización macroeconómicos que han implementado sus gobiernos sólo han completado una fracción del trabajo necesario para crear una economía de mercado democrática. La falla fundamental de estos programas macroeconómicos es que se olvidaron de tomar en cuenta a los pobres. Ha llegado la hora de quitar el tema de los pobres de las agendas de las primeras damas de la nación e insertarlo en la agenda de los jefes de estado. Ha llegado la hora –al estancarse el capitalismo en cinco sextas partes del mundo- de quitar el tema de la propiedad de las manos del sector legal conservador y ponerlo en las manos de políticos comprometidos con el progreso". ¿Cuál es el reto? Definir puntualmente y garantizar jurídicamente la propiedad, sobre todo la de los activos de los pobres (activos que suman miles de millones de dólares), condición necesaria para avanzar más decididamente hacia una economía capitalista, basada en el uso del capital, que es todo aquello que se puede utilizar para producir más y mejor; para crear puestos de trabajo cada vez más productivos; para generar riqueza, mejorando los medios de producción y los modos de producir.

VIII El caso de México

Según las investigaciones de Hernando de Soto el capital muerto (activos "propiedad" de los pobres y de la clase media que no pueden utilizarse como capital), en México asciende a 315 mil millones de dólares, de los cuales 245 mil millones (el 77.8%), corresponden a bienes inmuebles y 70 mil millones (el 22.2% restante), a activos empresariales. Los bienes inmuebles incluyen once millones de viviendas urbanas y 137 millones de hectáreas rurales. Por su parte, los activos empresariales incluyen más de seis millones de micros, pequeños y medianos negocios, que contribuyen con el 35% de la producción interna de bienes y servicios, y dan trabajo al 47% de la población económicamente activa. Esos 315 mil millones de dólares de capital muerto equivalen a 62 veces las ventas anuales de Cemex; 31 veces la inversión extranjera directa; a 26 veces la inversión pública del Gobierno Federal; a 10 veces el monto anual de las operaciones del mercado de capitales; a 7 veces el valor de los activos de Pemex. El problema no es la falta de capital, sino el exceso de capital muerto. ¿El reto? Revivirlo. ¿Cómo? Aplicando el Estado de Derecho a la economía.

IX Conclusión

¿Por qué tanto capital muerto? Por la falta de la definición puntual y de la garantía jurídica del derecho de propiedad sobre buena parte de los activos de los pobres y la clase media, todo lo cual se pretende corregir con el Programa de Capitalización, que ha encargado Fox, con el fin de hacer posible que los pobres conviertan su trabajo y activos en capital. Ya veremos cuáles son los resultados. Por lo pronto insistir: el reto en economías como la mexicana es que la mayoría de los ciudadanos no tiene, ni puntualmente definidos, ni jurídicamente garantizados, los derechos de propiedad sobre sus activos, lo cual reduce considerablemente las posibilidades del capitalismo, que antes que otra cosa es el Estado de Derecho aplicado a la economía.