No.164
Mayo
2002
 

El éxito de las organizaciones
y los Códigos de Conducta

Benjamín Hill Mayoral

Sintesis

Para que un grupo funcione bien y no tenga problemas para conseguir sus objetivos, es necesario que todos sus miembros conozcan qué es lo que se espera de cada uno y cómo pueden contribuir al éxito del grupo. Una forma eficaz de lograr que todos los integrantes de una organización conozcan las reglas del juego es mediante la elaboración de un Código de Conducta.

Los Códigos de Conducta ayudan a las agrupaciones a dejar en claro cuáles son las conductas que se esperan de sus miembros y cuáles son los comportamientos que no son convenientes para alcanzar las metas planteadas.

Cualquier tipo de organización, desde una oficina de gobierno, una empresa, un colegio de profesionistas, un equipo deportivo o un partido político, dependen de la actuación de sus miembros para alcanzar las metas que se ha planteado el grupo. Las buenas intenciones no bastan. Si una empresa quiere ser más eficiente y si un equipo de fútbol quiere ganar más partidos, es necesario que exista una perfecta coordinación entre lo que hacen sus integrantes y las metas que desean alcanzar como agrupación.

Uno de los motivos por los cuales muchas organizaciones se quedan a mitad del camino y no alcanzan sus objetivos es porque no han establecido reglas claras de conducta que orienten la actuación de sus miembros a conseguir las metas del grupo.

A veces asumimos que todos conocen sus responsabilidades y que por eso deben cumplirlas; también asumimos que si una organización no funciona adecuadamente se debe a que los mexicanos somos informales porque así es nuestra cultura. Esto es falso.

Generalmente, cuando en una organización se presenta la informalidad y cuando sus miembros no cumplen con sus responsabilidades, se debe a que el grupo mismo no ha creado las condiciones para que el individuo responda de acuerdo a lo que se espera de él. En eso, la "cultura" no tiene nada que ver.

Muchas veces los integrantes de un grupo saben cuáles son los fines y metas de la organización y conocen cuáles son sus obligaciones; sin embargo, dejan de cumplir con sus responsabilidades porque muchas actitudes, conductas y formas de trabajar no están claras para todos.

Éxito de una organización: coordinar las conductas individuales con los fines colectivos

Para que un grupo funcione bien y no tenga problemas para conseguir sus objetivos, es necesario que todos sus miembros conozcan qué es lo que se espera de cada uno y cómo pueden contribuir al éxito del grupo. Una forma eficaz de lograr que todos los integrantes de una organización conozcan las reglas del juego es mediante la elaboración de un Código de Conducta.

Los Códigos de Conducta ayudan a las agrupaciones a dejar en claro cuáles son las conductas que se esperan de sus miembros y cuáles son los comportamientos que no son convenientes para alcanzar las metas planteadas. Sirven también para crear en el grupo un ambiente de colaboración y de participación en los logros que se alcancen.

Las leyes y contratos de trabajo establecen con bastante claridad muchas de las obligaciones de los integrantes de las organizaciones; sin embargo, existen conductas que afectan su desempeño y que no están comprendidas en la ley. También existen conductas específicas que afectan a cada organización de acuerdo a sus características particulares. Los Códigos de Conducta son trajes a la medida: sirven para regular mejor la conducta de cada organización de acuerdo a sus procesos, valores y cultura propios.

En ocasiones se considera que los Códigos de Conducta son mecanismos de disciplina demasiado estrictos que limitan la creatividad y que afectan el compañerismo. Eso también es falso. Lo cierto sobre los Códigos de Conducta es que ayudan a mejorar el ambiente dentro de un grupo porque disminuyen las tensiones que existen siempre que las reglas no son respetadas; en vez de limitar la creatividad, ayuda a encauzarla con armonía.

En resumen, cuando un grupo mejora su desempeño, todos sus miembros se sienten orgullosos de pertenecer a él, y la relación entre ellos mejora enormemente.

¿Cómo se hace un Código de Conducta? El Código de Conducta debe ser un documento en el que están contenidos los objetivos, metas y anhelos del grupo. Por ello, cada Código debe ser distinto a los demás y cada organización debe preparar el suyo. Hay cuatro pasos que se pueden seguir para redactar un Código de Conducta:

1. Definir los valores, la visión y la misión del grupo

Cada grupo tiene objetivos y valores distintos que es necesario definir antes de ver cuáles son las conductas que le ayudarán a llegar a sus metas. Los valores de la organización pueden definirse como aquellos criterios éticos compartidos por los integrantes de la organización y que de alguna forma definen los criterios de actuación de cada uno de sus miembros.

Estos valores también definen la forma en la que el grupo va a conseguir sus objetivos, lo que debe quedar establecido en la visión y la misión del grupo. La visión es el sueño o aspiración que une a la gente para alcanzar una meta común. La misión, en cambio, define cuáles son las acciones que nos ayudarán a alcanzar esa visión.

Lo importante es que cada miembro del grupo sepa perfectamente la razón por la cual el grupo existe y cuál es el fin que deben buscar las acciones de todos.

2. Identificar aquellas conductas que se quieren evitar y las que se desea promover

En todas las organizaciones se presentan conductas que es mejor evitar porque afectan la relación entre sus miembros y reducen la capacidad del grupo para lograr sus metas. Esto no se debe a que las personas sean "malas" por naturaleza. Casi en todos los casos, lo que pasa es que la organización no ha logrado orientar positivamente la energía de sus miembros.

En los Códigos de Conducta se deja en claro cuáles son las conductas que hay que promover o incluso premiar, y también cuáles son los actos con los que el grupo no está de acuerdo. De esta manera, la actuación de cada persona está enfocada a las metas del grupo; todos saben qué es lo que deben hacer y qué es lo que deben evitar. Lo recomendable es que los miembros del grupo se reúnan, revisen detalladamente sus comportamientos y hagan un inventario de qué se debe y qué no se debe hacer para convertir ese inventario en un Código de Conducta.

3. Redactar el Código con la participación de los integrantes de la organización

Es fundamental que todos los miembros del grupo participen en la elaboración y revisión del Código de Conducta. Los valores y aspiraciones de todos deben quedar representados en el Código para que todos sientan ese documento como propio. En grupos grandes, una forma eficiente para que participen los miembros es conformar un grupo promotor que prepare una primera versión del Código, con el fin de distribuirla para que todos puedan hacer sugerencias. El Código les pertenece a todos y es fundamental que todos expresen en él su aspiración de que el grupo tenga éxito.

4. Hacer un compromiso sincero de respetar el Código

Una vez redactado, lo más importante para que un Código de Conducta tenga éxito es el compromiso y el ejemplo que den los dirigentes. Si el dirigente de una agrupación no cumple con las reglas, será imposible que los demás lo hagan. Cuando los dirigentes no respetan las reglas, es como si las reglas no existieran. El argumento convence, pero el ejemplo arrastra.

Los dirigentes, al igual que cada uno de los miembros del grupo, deben establecer un compromiso de respetar siempre, sin importar jerarquías, todo lo que dicte el Código de Conducta. Las personas que quieran pertenecer al grupo deben conocer antes el Código y manifestar su acuerdo con lo que establece. Sobre aviso, no hay engaño.

No hay forma más efectiva de acabar con la ineficiencia y de fortalecer un grupo que mejorando la conducta individual de sus miembros. Si todos actúan coordinadamente para conseguir los objetivos colectivos, evitando las ineficiencias y las conductas que no son positivas, cualquier grupo mejorará su desempeño. Un grupo que establece claramente sus valores y anhelos motiva a que sus miembros hagan suyos esos valores y a que trabajen en un mejor ambiente de cooperación y con espíritu de equipo.

Las reglas claras acaban con la ineficiencia, reducen la corrupción y evitan el desorden. La SECODAM ha publicado una guía detallada llamada Construyendo un Programa de Integridad: El Papel de los Códigos de Conducta para que todo tipo de organización, sin importar su tamaño o actividad, pueda construir su propio Código de Conducta. Puedes consultar esta guía en www.secodam.gob.mx