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Sintesis
En
muchas ocasiones, como ha ocurrido en el pasado reciente
en México, se pretende cargar a las empresas
y a los empresarios la responsabilidad de lograr el
objetivo de la competitividad, limitándose las
agencias multilaterales y los gobiernos a instrumentar
las clásicas reformas estructurales macroeconómicas,
pensando que al funcionar mejor las leyes del mercado
a nivel general, es decir a nivel macro, las empresas
de todos tamaños pueden y deben salir adelante
y ser exitosas, o bien, desaparecer, aparentemente sancionadas
por el mismo mercado por ser insuficientemente competitivas.
Esto
es sólo parcialmente cierto: para entender mejor
el rol que corresponde a las empresas, a la sociedad
y a los gobiernos en el proceso del desarrollo para
ser más competitivos, debemos observar los factores
que determinan esa competitividad; para lo cual nos
resulta útil el llamado "enfoque sistémico"
Nota:
Ponencia presentada en la "Conferencia internacional
sobre la Financiación para el Desarrollo"
que se llevó a cabo del 18 al 22 de Marzo de
2002 en Monterrey N.L
I
El Rezago en el Crecimiento Económico
La
definición de Países en Desarrollo se
relaciona con dos variables: el ingreso per cápita
promedio y la distribución del ingreso en la
población, la cual frecuentemente evidencia contrastes
sumamente fuertes entre el estrato de mayores y el de
menores ingresos.
En
México, la relación entre los dos quintiles
extremos es de 26.4, muy parecida a la del resto de
Latinoamérica que es de 27.5 pero, muy alejada
de la correspondiente a los Estados Unidos de Norteamérica
que es de 16.9 y mucho más, de la Unión
Europea que es 7.5
Esto quiere decir que en México los estratos
marginados, tienen un ingreso per cápita de alrededor
de 750 dólares, contra los de mayores ingresos
que rondan los 12,500 dólares anuales.
II
La Importancia de las Empresas
La
única vía para incrementar los ingresos
de la población es involucrarla en la producción
de bienes y servicios, mediante el trabajo productivo,
sistemático y organizado que se da en las empresas.
No necesariamente en las empresas grandes: el trabajo
productivo con valor económico en el mercado
se puede dar eficazmente en las microempresas y en las
grandes trasnacionales, pasando por las pequeñas
y las medianas; en cualquier caso, sin ninguna duda,
las empresas son el instrumento idóneo para producir
y distribuir la riqueza.
Las
empresas son comunidades humanas especialmente diseñadas
producir riqueza, que crecen y se desarrollan mediante
el trabajo operativo, el trabajo directivo y, el trabajo
acumulado con anterioridad que se traduce en ahorro
y en capital.
III
La Competitividad
La
condición para que las empresas cumplan con su
cometido, independientemente de su tamaño, es
que sean competitivas, es decir que tengan la habilidad
para conquistar y conservar una porción del mercado,
en condiciones de competencia; mercados y competencia
que en la actualidad, como consecuencia del fenómeno
de la globalización, se dan tanto a nivel local,
como nacional e internacional.
IV
La Competitividad y El Bienestar
De
acuerdo con lo anterior y ateniéndonos a la obvia
relación directa entre el nivel del ingreso per
cápita y la competitividad, fenómeno que
se muestra en la gráfica anterior, las acciones
para lograr el desarrollo por parte de los países,
gobiernos y sociedades, deben tener como objetivo elevar
la competitividad de todas sus empresas; para lo cual
es indispensable tener una estrategia adecuada.
V
Quien es el Responsable de la Competitividad
El
problema: en muchas ocasiones, como ha ocurrido en el
pasado reciente en México, se pretende cargar
a las empresas y a los empresarios la responsabilidad
de lograr el objetivo de la competitividad, limitándose
las agencias multilaterales y los gobiernos a instrumentar
las clásicas reformas estructurales macroeconómicas,
pensando que al funcionar mejor las leyes del mercado
a nivel general, es decir a nivel macro, las empresas
de todos tamaños pueden y deben salir adelante
y ser exitosas, o bien, desaparecer, aparentemente sancionadas
por el mismo mercado por ser insuficientemente competitivas.
Esto
es sólo parcialmente cierto: para entender mejor
el rol que corresponde a las empresas, a la sociedad
y a los gobiernos en el proceso del desarrollo para
ser más competitivos, debemos observar los factores
que determinan esa competitividad; para lo cual nos
resulta útil el llamado "enfoque sistémico"
que aparece en esta gráfica.
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Enfoque
Sistémico de la
Competitividad
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Meta
Nivel
Valores culturales, gobernabilidad, cohesión
social,patrones de organización económica,
política y social
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Macro
Nivel
Políticas: Fiscal, monetaria, cambiaria,
comercial y de competencia
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Meso
Nivel
Enfoques regionales: Infraestructura, medioambiente,
acceso a tecnología, sistema financiero,
sistema de dsitribución, leyes y
reglamentos, instituciones de fomento
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Micro
Nivel
Empresas y redes eficientes y productivas
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VI
El Enfoque Sistémico de la Competitividad
Los
factores que determinan la competitividad que tanto
nos interesa los podemos encontrar en el cuadro:
En
el campo verde aparecen las medidas del macro nivel,
las cuales corresponden a la reformas estructurales
clásicas preconizadas por el Banco Mundial, por
el Fondo Monetario Internacional y por las demás
instancias internacionales interesadas en el orden económico
ortodoxo: políticas fiscal, monetaria, cambiaria,
comercial y de promoción de la competencia, políticas
todas estas mayoritariamente responsabilidad de los
gobiernos las cuales son, sin ninguna duda, indispensables
pero, no suficientes y deben armonizarse con los factores
de los otros tres niveles.
Pero,
en el cuadro también podemos ver en el campo
amarillo que corresponde al meta nivel, y en el campo
morado, que corresponde al meso nivel; muchos otros
factores de gran trascendencia para la competitividad
que tampoco son responsabilidad de las empresas, sino
del gobierno y de la sociedad organizada:
En
el meta nivel se encuentran, por ejemplo, los valores
culturales y la gobernabilidad, factores que explican
la cohesión de una sociedad con sus patrones
de organización, económica política
y social. De ellos derivan el aprecio: por la ley, por
el cumplimiento de los contratos, por la propiedad,
por el trabajo productivo, por la equidad en la relaciónes
económicas y comerciales y también, la
estima por la solidaridad y la ética como bases
fundamentales de la convivencia social.
En
el meso nivel se encuentra la necesidad, en primer lugar,
de atender al proceso de la competitividad con una clara
diferenciación regional, haciendo el aprecio
adecuado de las características geográficas,
físicas y humanas que nos permitan descubrir
las ventajas competitivas de cada localidad, y las condiciones
que conforman el entorno inmediato de las empresas:
infraestructura, medio ambiente, sistema financiero,
sistema de distribución, acceso a la tecnología,
instituciones de fomento; así como la leyes,
reglamentos y requisitos administrativos para el proceso
económico.
Por
último, en este cuadro de la competitividad se
encuentra, de color azul, el campo que corresponde a
los factores del micronivel; éste sí de
la responsabilidad específica de las empresas
y en particular de los empresarios, tanto para cada
unidad económica en lo individual como para sus
asociaciones y redes, conformadas precisamente para
lograr ser más eficientes y productivas: aquí
se encuentran los productos y servicios orientados al
mercado para satisfacer necesidades específicas,
la calidad, la comercialización, la capacitación
del capital humano y la gestión moderna de la
administración de las empresas cuyo objetivo
es la eficiencia económica de todos esos factores.
VII
La Importancia de Adoptar una Política de Estado
Para
lograr la debida coordinación de los cuatro niveles
en este enfoque, y el cumplimiento adecuado de los roles
del gobierno, de la sociedad organizada y de las empresas,
de tal manera que el esfuerzo fructifique en el incremento
de la competitividad, es indispensable adoptar una Política
de Estado, de apoyo a las empresas.
Esta
Política de Estado debe ser unitaria y universal,
abarcando todas las instancias y niveles gubernamentales,
desde nivel nacional o federal hasta el nivel local
o de los municipios; debe ser incluyente del gobierno,
de la iniciativa privada y de la sociedad organizada,
y debe también ser sostenible y soportada en
el largo plazo.
Para
que estas características de la Política
adoptada se den eficazmente, debe institucionalizarse
el proceso mediante la creación de alguna instancia
que combine los esfuerzos públicos y privados,
con el peso y las facultades suficientes, por parte
de la sociedad organizada, para sostener esos esfuerzos
de manera continua, más allá de la alternancia
de los partidos en el gobierno y de la sucesión
de las administraciones públicas.
Cada
país necesita instrumentar esta Política
de Estado atendiendo a sus condiciones particulares:
en los países en vías de desarrollo, como
México, con limitaciones presupuestales severas,
además de diseñar la política con
las características antes descritas; no siendo
posible instrumentar simultáneamente, en todas
las empresas del país, las medidas para incrementar
su competitividad, necesita adoptarse una estrategia
que considerando factores costo-beneficio, obtenga los
mayores impactos, en el menor plazo posible. Para ello,
entre otras cosas, se debe escoger un universo de empresas
que obedezca a esa estrategia: en el caso de México
nosotros preconizamos concentrar los esfuerzos en la
llamada Empresa Media para incrementar la competitividad
del país.
VIII
La Empresa Media
Esta
Empresa Media es el conjunto de las empresas medianas,
de las pequeñas y de las micro empresas más
desarrolladas es decir, de aquellas que tienen más
de dos años de funcionamiento estable, dan empleo
a terceros, más allá de la familia, y
tienen una división de funciones para la operación
interna, cuando menos incipiente.
La
empresa media en México tiene 1.1 millones de
establecimientos, es decir es el 40% de un universo
total cercano a los 2. 8 millones de empresas.
La
Empresa Media entonces está conformada por un
millón de micro empresas, 80,000 empresas pequeñas
y 23,000 medianas; es decir, la Empresa Media no considera
a las empresas grandes ni tampoco a las micro empresas
de subsistencia que en la tabla anterior podíamos
apreciar, son en México, más de 1. 7 millones
de establecimientos.
La
importancia de la Empresa Media en México, como
en la mayoría de los países, es muy grande,
porque tiene el 42% de los empleos del país,
el 32% de la inversión, y contribuye con el 30%
del Producto Interno Bruto.
IX
Los Problemas de la Competitividad de las Empresas
La atención a este importante universo de la
Empresa Media debe estar enfocada a la solución
de sus problemas para convertirla en una entidad de
competitividad internacional. En un estudio realizado
en 1994, en México, se obtuvo una relación
de las causas del fracaso, de la desaparición
y de la falta de competitividad de la empresa que coincide
en lo fundamental con otros estudios que hemos realizado
en Latinoamérica.
La
mayor falla consiste en el desconocimiento de la gestión
empresarial o en deficiencias en su operación
administrativa, lo cual afectaba al 60% de las empresas
encuestadas; correspondiendo esta causa al micronivel
en el enfoque sistémico.
la
segunda causa eran problemas financieros, dificultades
para el acceso al crédito, tasas de interés
altas debidas a la inflación, e imposibilidad
para llenar los requisitos necesarios para ser sujeto
de crédito, causa que afectaba al 21% del universo
estudiado; y por último se encontró que
los problemas legales, fiscales, la legislación
complicada y los reglamentos excesivos constituían
el problema principal en el 19% del universo interrogado;
correspondiendo estas dos causas al meso y al macro
nivel del enfoque sistémico.
X
Las Soluciones para la Competitividad de las Empresas
El
modo de apoyar a las empresas para la solución
de sus problemas es complejo: en el ámbito del
micronivel, se deben instrumentar programas de capacitación
y consultoría. Para atender los problemas financieros
se necesita diseñar un sistema que abarque crédito,
fondos de garantía y fondos de capital de riesgo;
sin dejar de considerar mecanismos para el acceso de
la Empresa Media al mercado de valores. Por último,
para aliviar y resolver los problemas legales y regulatorios
se requiere de un agresivo programa de simplificación
legal y administrativa que, con base cero, tienda a
dejar únicamente aquellos requisitos indispensables
para que las empresas puedan operar dentro del ámbito
de la legalidad, de la formalidad, de una manera simple,
equitativa y transparente.
Lo
cierto es que las leyes, los reglamentos y los requisitos
administrativos están diseñados para las
empresas grandes, es decir en el mayor de los casos
para el 2% del universo de las empresas.
Necesitamos
diseñarlas para la Empresa Media, el 40% del
universo y después hacer las extrapolaciones
y adaptaciones a las grandes y a las micro empresas
de subsistencia.
XI
El Financiamiento de la Empresa Media
En
el pasado mes de febrero celebramos en México
un foro internacional para estudiar, de manera específica,
la problemática del financiamiento a la Empresa
Media.
Como
se puede apreciar en este esquema las conclusiones fueron:
se requiere un sistema integral que teniendo su apoyo
en la banca de desarrollo, a cargo del control y la
ministración de los recursos disponibles, de
manera centralizada, proporcione ayuda subsidiaria,
dentro de la reglas del mercado, para que puedan tener
las empresas acceso a los intermediarios no bancarios
tales como: las cajas de ahorro, las cajas solidarias,
las micro financieras, las sociedades o fondos de inversión
para las empresas pequeñas, así como los
fondos de garantía complementarios que reduzcan
el nivel de riesgo en los créditos, que por su
monto y su naturaleza son más costosos, por unidad
prestada, que los créditos y financiamientos
para las empresas de mayor tamaño.
La
Banca de Desarrollo también debe apoyar el aprovechamiento
de los mecanismos del mercado de valores y la banca
comercial; de tal manera que todo ese universo de intermediarios
con sus numerosas ventanillas de atención al
público, tanto de manera presencial como virtual,
a través de los medios electrónicos; operen
en condiciones tales que puedan considerar como sujeto
válido de crédito y de inversión
de capital a la Empresa Media la cual debe, simultáneamente,
actualizar su potencialidad competitiva mediante el
proceso de transmisión de conocimientos, es decir
de capacitación y consultoría.
XII
Los Elementos Fundamentales del Proceso de Apoyo al
Desarrollo por la Vía del Incremento de la Competitividad
de la Empresa Media
Por
último, volvemos a insistir en la necesidad de
formular un buen análisis y de adoptar la estrategia
adecuada para implementar el proceso que permita la
elevación de la competitividad en las empresas;
haciendo énfasis en la llamada Empresa Media.
Los
pasos fundamentales del proceso son:
En
primer lugar la sensibilización del mercado a
través de los medios masivos de comunicación
para estimular la demanda; en segundo que las empresas
interesadas se registren y pasen por un diagnóstico
estandarizado. El primer fruto de estos dos pasos es
tener un conocimiento afinado del número de empresas
en cada región, de sus características
y de sus necesidades.
En
tercer lugar, se encuentran los apoyos de consultoría
y capacitación tanto de tipo universal como específico,
para atender problemas regionales o sectoriales que
pueden ser bien identificados para algunos grupos de
empresas. Los programas deben ser pocos, bien estructurados
y deben ser instrumentados por el mayor número
posible de oferentes: universidades e instituciones
de educación, organizaciones empresariales, asociaciones
especializadas, despachos de consultoría y capacitación,
y ONGs; las cuales deben adoptar programas básicos
estandarizados y deben ser debidamente certificados,
de tal manera que las empresas puedan recibir el apoyo
gubernamental directamente, mediante bonos o mecanismos
que les otorguen el derecho de pagar los servicios a
los oferentes mediante su propia contribución
completada por el subsidio gubernamental, permitiendo
así que seleccionen al oferente de su preferencia
en un mecanismo competitivo de mercado.
En
este aspecto hay mucho que corregir porque en general
los gobiernos destinan recursos cuantiosos para subsidiar
no a la demanda sino a la oferta, para ofrecer, ellos
mismos, directamente, un catálogo enorme de servicios,
a través de múltiples instancias públicas
o descentralizadas que se burocratizan reduciendo significativamente
su impacto porque demasiados de los recursos se absorben
en administración y operación; y solo
un pequeño resto llega a los beneficiarios, a
las empresas, para las cuales se derivan los programas;
encareciendo los mecanismos de mercado.
Las
materias que deben cubrirse en esos apoyos son: mercadotecnia
y comercialización para el ámbito local,
nacional e internacional; calidad y servicio, planeación
estratégica que le de sentido a toda su operación,
gestión administrativa y acceso a la tecnología.
Las
empresas procesadas de esta manera se pueden convertir
en un universo selecto que en un proceso de maduración
puede ser sujeto de apoyos financieros mediante el crédito,
las garantías y el capital de riesgo.
En
cuarto lugar, no se puede minimizar la importancia de
los apoyos indirectos en el meso nivel y el macro nivel,
principalmente mediante la simplificación legal
y administrativa. Ninguna empresa puede ser mas competitiva
que lo que le permita su entorno.
XIII
Los Resultados Esperados
Un
resultado de este proceso, por ejemplo en México,
sería lograr, en promedio, un empleo adicional
por cada Empresa Media, cada año; lo cual daría
como consecuencia la satisfacción del 70% de
la demanda de empleo nuevo en el país.
Otro
resultado sería potenciar un mayor número
de empresas para competir en el comercio internacional,
mismas que actualmente son tan pocas como 36,000, de
tal manera que tuvieran acceso al mercado ya sea de
manera directa o, indirectamente, a través de
su inserción en una cadena productiva.
XIV
Evaluación
De
esta manera los nuevos empleos logrados y el número
adicional de empresas que juegan en el mercado internacional
pueden ser, además del resultado deseado, el
parámetro de medición del éxito
o del fracaso del programa.
Si
los fondos de ayuda de las agencias multilaterales se
enfocaran con una estrategia como la descrita, incrementando
y reforzando los fondos nacionales de la banca de desarrollo,
y pudieran ser asignados y administrados con una suficiente
intervención de la sociedad organizada, mediante
fideicomisos que garantizaran el uso oportuno y correcto
de tales fondos, garantizando también la permanencia
de esta estrategia, de sus programas y de sus instrumentos
en el mediano y largo plazos; estamos seguros de que
podríamos avanzar, de manera significativa, en
el incremento de la competitividad de las empresas y
por ende de los países, así como verificar
estos avances mediante entidades independientes que
evaluaran los dos parámetros propuestos para
medir el incremento de la competitividad orientada hacia
el mercado, moderno y globalizado: los nuevos puestos
de trabajo generados y las empresas que entraran, adicionalmente,
a los procesos comerciales internacionales.
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