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Para
mejorar todos
Arturo Damm Arnal
Independientemente
de cómo le vaya a cada uno, a todos nos podría ir mejor si
fuéramos capaces de poner la casa en orden, es decir, de eliminar
los excesos y defectos que aquejan a las distintas actividades
económicas, defectos y excesos que encontramos en las leyes,
las instituciones, los sectores estratégicos de la economía,
y las políticas económicas, todo lo cual impide que, independientemente
de cómo le vaya a cada uno, a cada cual le vaya mejor.
I.
Introducción
No
hay tal cosa como la economía mexicana: lo que existen son
las actividades económicas de cada uno, aquellas por las cuales
ofrecemos algún bien o servicio, servicios o bienes por los
cuales alguien más está dispuesto a pagar un precio, lo cual
nos permite generar ingresos, con los cuales demandamos las
mercancías que satisfacen nuestras necesidades. No hay tal
cosa como la economía mexicana: lo que existen son las actividades
económicas de cada uno: trabajo y ocio; ahorro e inversión;
compra y venta; producción y consumo; importaciones y exportaciones;
etc.
II.
Sin respuesta
Así
las cosas, la pregunta ¿cómo va la economía mexicana? no tiene
respuesta: ¿a qué economía nos referimos cuando hablamos de
la economía mexicana? ¿A la economía del empresario neoleonés,
altamente productivo y competitivo, cuyo principal mercado
es el de exportación, lo cual le permite generar excedentes
para ahorra e invertir? ¿O a la economía del campesino chiapaneco,
que cultiva alimentos, no para el mercado (no digamos internacional,
ni siquiera local), sino para el autoconsumo, incapaz de generar
un ingreso suficiente que le permita, por lo menos, satisfacer
sus necesidades básicas (que son aquellas que, de quedar insatisfechas,
atentan en contra de la salud y la vida del ser humano), y
por ello mismo incapaz de ahorrar e invertir? ¿A qué economía
nos referimos cuando hablamos de la economía mexicana?
III.
Otra pregunta
A
la pregunta ¿cómo va la economía mexicana? yo respondo con
otra: ¿cómo va la actividad económica de cada uno? Las respuestas
son tan variadas como lo son las actividades económicas de
cada cual: a unos les va bien, a otros regular, y a los demás
mal, sin olvidar los extremos: a unos les va muy bien, y a
otros muy mal. Al final de cuentas hay de chile, dulce y manteca,
todo lo cual depende de factores que van, desde las ganas
que le pone cada uno a su actividad económica, hasta la manera
en la que el entorno «macro», que hoy es nacional e internacional,
afecta la actividad económica de cada cual. Vuelvo a lo mismo:
no hay tal cosa como la economía mexicana; actividad económica
de cada uno, y los resultados son variados: buenos, regulares
y malos, sin olvidar los muy buenos y los muy malos.
IV.
Poner la casa en orden
Sin
embargo, y esto es lo que quiero señalar, independientemente
de cómo le vaya a cada uno, a todos nos podría ir mejor si
fuéramos capaces de poner la casa en orden, es decir, de eliminar
los excesos y defectos que aquejan a las distintas actividades
económicas, defectos y excesos que encontramos en las leyes,
las instituciones, los sectores estratégicos de la economía,
y las políticas económicas, todo lo cual impide que, independientemente
de cómo le vaya a cada uno, a cada cual le vaya mejor. ¿Por
dónde comenzar? Por fortalecer y multiplicar los cimientos
de la economía, tarea que tiene que ver con los cambios estructurales
pendientes, desde la reforma fiscal (cuyo primer intento terminó
en un engendro tributario), hasta la reforma monetaria (de
la cual nadie, salvo unos cuantos, habla), pasando por las
reformas eléctrica y laboral (congeladas en el Congreso de
la Unión). Insisto: independientemente de cómo le vaya a cada
uno, a todos nos podría ir mejor si fuéramos capaces de poner
la casa en orden, condición necesaria del progreso económico
de cada uno.
V.
¿Cómo andamos?
El
progreso económico es resultado de un conjunto de elementos,
entre los cuales se encuentran: la educación y la capacitación;
la formación y acumulación de capitales; el ahorro y la inversión;
el comercio y la competencia; el espíritu emprendedor; la
filosofía del trabajo; la estabilidad macroeconómica, lo cual
implica desde una moneda sana y fuerte hasta finanzas públicas
equilibradas; pleno reconocimiento, definición puntual y garantía
jurídica de los derechos de los agentes económicos, que son
el derecho a la libertad para emprender y consumir, y el derecho
a la propiedad sobre los medios de producción, los ingresos
y el patrimonio. Todos estos son los «ingredientes» del progreso
económico, elementos que se complementan entre sí, de tal
manera que uno sin los otros pierde eficacia. ¿Cómo andamos,
en México, en cada uno de estos «ingredientes»?
VI.
Inversiones
Centro
la atención en uno de esos «ingredientes», las inversiones,
que tienen que ver con la formación y acumulación de capital,
inversiones cuyo objetivo es que los agentes económicos produzcan
más y mejor, inversiones en investigación científica; desarrollo
tecnológico; instalaciones, maquinaria y equipo; infraestructura
de transportes y comunicaciones; educación y capacitación,
y en todo aquello que contribuye a que los agentes económicos
produzcan más y mejor. La inversión es causa y efecto del
progreso económico. ¿Cómo vamos, en México, en materia de
inversiones? Recientemente el INEGI informó que, «durante
el 2002 la Inversión Fija Bruta (Formación Bruta de Capital
Fijo) realizada por los distintos sectores económicos en su
conjunto, registró un descenso real de (-) 1.3% en comparación
con el nivel observado en el 2001. Este comportamiento –concluyó
el INEGI -, se sustentó en las caídas que registraron la mayoría
de sus componentes». El gasto total en maquinaria y equipo
disminuyó 3.7%: 5.5% la de origen importado, 0.6% la de procedencia
nacional. Por su parte, la construcción presentó un aumento
del 1.7%, por obras relacionadas con la electricidad y las
comunicaciones, las instalaciones telefónicas y telegráficas,
y líneas de transmisión y distribución de energía, así como
las relativas al petróleo y la petroquímica.
VII.
Seguridad y confianza
El
que la Inversión Fija Bruta no haya crecido durante el 2002
es muestra de que no están dadas las condiciones para ello,
condiciones entre las cuales destacan, de manera principal,
la seguridad y la confianza: a mayor seguridad mayor confianza,
y a mayor confianza más inversiones, sobre todo en maquinaria
y equipo, y en construcción. El comportamiento de la Inversión
Fija Bruta el año pasado viene a confirmar (¡cómo si fuera
necesario!), de la misma manera que lo ha hecho la evolución
reciente de las principales variables financieras (tipo de
cambio, tasas de interés y precio de las acciones), que la
percepción, en este caso de quienes invierten en maquinaria
y equipo, y en construcción, con relación a la seguridad y
la confianza, es negativa. ¿Exageran? No, ¿cómo andamos, en
México, en materia de seguridad y confianza? Mal, y tal vez
empeorando, tal y como lo confirma el comportamiento reciente
del tipo de cambio, las tasas de interés y los índices bursátiles.
VIII.
Cuellos de botella
Muchos
son los cuellos de botella que afectan a la economía mexicana,
impidiendo su crecimiento, desarrollo y progreso. A continuación
señaló, tomados de noticias recientes, los siguientes. Primero:
cobra Telmex las tarifas más caras de América Latina. Segundo:
estiman aumente luz para industrias. Tercero: México urge
solucionar disputa sobre transporte. ¿Qué tenemos? Tres ejemplos
de los cuellos de botella que hoy afectan el desempeño de
la economía. Vamos por partes.
IX.
Telefonía
Según
la correduría Bear Stearns,
Telmex cobra las tarifas más altas en Latinoamérica, en los
servicios de telefonía residencial y comercial, tarifas que
son, respectivamente, 64.4 y 44.5 por ciento más altas que
las de otras empresas latinoamericanas de telefonía. La correduría
señala que el precio de instalación de una línea telefónica,
por parte de Telmex, residencial y comercial, es, respectivamente,
31.6 y 167.0 por ciento más elevado que el precio que cobran
esas otras empresas telefónicas latinoamericanas.
X.
Electricidad
A
partir de abril, las tarifas de electricidad para la industria
que opera en el país, podrían incrementarse hasta en un 16%.
¿La causa? El impacto que los elevados precios de los combustibles,
comenzando por el del gas natural, según lo informó Eduardo
Andrade, quien preside la Asociación Mexicana de Energía Eléctrica,
sin olvidar que en lo que va del año las mentadas tarifas
ya aumentaron 4.2% (siendo que la inflación, acumulada en
enero y febrero, fue de solamente 0.68%.
XI.
Autotransporte
El
gobierno mexicano urge a su contraparte estadounidense a solucionar
la vieja disputa del transporte, ya que, según lo acordado
en el TLC, los transportistas mexicanos pueden prestar el
servicio de carga desde y hacia los estados fronterizos con
la Unión Americana (California, Arizona, Nuevo México y Texas),
desde diciembre de 1995, y al resto de los Estadios Unidos
a partir de enero del 2000, acuerdo que no se ha cumplido,
ya que pueden operar, solamente, en una zona de 32 kilómetros
en los mentados estados fronterizos, punto a partir del cual
se ven obligados a transferir su carga a transportistas estadounidenses.
Por lo pronto, un panel de controversias del TLC le concedió,
en febrero del 2001, la razón a México, cuyo gobierno puede
suspender los beneficios a los Estados Unidos por no cumplir
con lo acordado. Hasta el momento, según lo señaló la Secretaría
de Economía, el gobierno mexicano está estudiando la posibilidad
de ejercer represalias comerciales contra Estados Unidos.
XII.
Botones de muestra
¿De
qué son ejemplos los tres casos antes citados? De errores
graves, o porque se conceden monopolios a favor de unos cuantos,
o porque se prohibe la participación del capital privado en
determinadas actividades económicas (gas natural), o porque
se prohibe el tránsito libre (caso de las autotransportistas mexicanos en los Estados Unidos), errores
que violan el derecho a la libertad para emprender y consumir
de los distintos agentes económicos, libertad que hoy debe
respetarse, no solamente en el plano nacional, sino también
en el internacional, violación a la libertad que limita la
competencia, lo cual reduce la cantidad ofrecida y eleva el
precio de la mercancía ofrecida, ya sean llamadas telefónicas,
electricidad, o tarifas de transporte.
XIII.
Lo urgente
El
comportamiento de la formación bruta de capital fijo en el
2002, así como los casos de Telmex, las tarifas eléctricas,
y el autotransporte mexicano en
los Estados Unidos, muestran lo mucho que falta por hacer
para poner la casa en orden, lo cual impide que, independientemente
de cómo le vaya a cada uno, a cada cual le vaya mejor, para
lo cual urgen los cambios estructurales, mismo que brillan,
¡y seguirán brillando!, por su ausencia.
XIV.
Nuevo periodo
Se
inició, el 15 de marzo pasado, un nuevo periodo ordinario
de sesiones del Congreso de la Unión, que deberá ser, aunque
hay que reconocer que difícilmente lo será, un tiempo extraordinario,
y no por llevarse a cabo fuera del tiempo ordinario con el
que cuentan los legisladores para desquitar el sueldo que,
dicho sea de paso, les pagamos los contribuyentes, sino por
las reformas que, en este periodo ordinario deberían disponer
diputados y senadores.
XV.
La agenda
¿Será
el actual, en el sentido antes dicho, un periodo extraordinario
de sesiones en el Congreso de la Unión? No; y no nos hagamos
ilusiones. La agenda de los legisladores es la siguiente:
Ley de Desarrollo Social; Derechos de Autor; Ley de Servicio Civil de
Carrera; derogación de la pena de muerte; Ley Contra la Discriminación;
Ley de Radio y Televisión; Ley de Juegos y Sorteos (sin casinos);
genoma, Instituto Genómico y prohibición de clonación humana; Ley para la Protección
de Datos por Internet; resoluciones para la Reforma del Estado;
regulación de envió de remesas; remuneración de servidores
públicos; legislación para sordos; legislación general que
prevenga la vida de los discapacitados; Ley de la Industria
Azucarera; legislación en materia de alimentos; legislación
para el campo; Ley para la Cafeticultura;
Ley de Bioseguridad; Ley que Crea
la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas; Reglamento de Transparencia
y Acceso a la Información Pública; reformas para que el Congreso
pueda legislar concurrentemente sobre temas de niños, niñas,
adultos mayores y personas con discapacidad. Estos son
los temas de la agenda de los legisladores, para el
periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión, que
se inició el pasado sábado 15 de marzo, y que terminará el
próximo 30 de abril, sin olvidar que, tal y como lo anunció
la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados,
la mentada agenda «se desahogará de conformidad al tiempo
y posibilidad del periodo y de las comisiones de trabajo».
XVI.
¿Y las reformas estructurales?
¿Y
la reforma eléctrica? ¿Y la laboral? ¿Y la fiscal? Ya se ve
que no son prioridad de los legisladores, aunque de ellas
depende, en muy buena medida, el futuro de la economía, que
depende de la apertura de la industria eléctrica al capital
privado, tanto nacional como extranjero, y de la introducción
de competencia, sobre todo en generación y comercialización
de electricidad; de la eliminación del paternalismo que la
actual legislación laboral le concede a los trabajadores,
y de la introducción de una mayor flexibilidad en el mundo
laboral; de la supresión de los excesos y defectos que, tanto
por el lado de los ingresos, como de los egresos, afectan
al sistema fiscal mexicano, por mencionar, solamente, algunas
de las reformas estructurales sin las cuales los cimientos
de nuestra economía no serán, ni lo suficientemente fuertes,
ni todos los que deberían ser.
XVII.
Conclusión
La
actual Legislatura, que ha acompañado los tres primeros años
del gobierno foxista, ha dado, tal vez no pocos, pero sí pobres resultados,
desde la degeneración de la reforma fiscal propuesta por Fox en engendro tributario, hasta el congelamiento (¿de qué
otra manera llamarle?), de las reformas eléctricas y laboral.
Dados los temas de la agenda del último periodo ordinario
de sesiones de esta Legislatura, todo indica que los resultados
seguirán siendo, tal vez no pocos, pero sí pobres, muy pobres.
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