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Editorial
Parece
que lucha por el poder político está rezagando, por falta
de consensos, la competitividad de México.
¿Cuánto
nos va a costar a los mexicanos el no ponernos de acuerdo
hoy en los cambios que el país requiere para su desarrollo?
Tal vez quedarnos por algunas décadas más en la lista de países
en desarrollo cuando tenemos prácticamente todos los elementos
y factores a nuestro alcance para estar dentro de las naciones
más prósperas del mundo en este siglo XXI.
Vale
la pena entonces reflexionar en los frutos que para todos
(ciudadanos, fuerzas políticas, organizaciones de la sociedad,
etc.) puede traernos el consenso en temas clave. Ver como
en otras partes del mundo las transiciones tuvieron éxito gracias a los acuerdos. Recordar que en el conflicto
nadie gana, todos perdemos, que compartimos el mismo país
y el mismo futuro.
Que
independientemente de la legítima defensa que pueda hacer
cada uno de nuestros particulares intereses y puntos de vista;
se requiere de un debate serio, centrado en las propuestas
viables; que analice con objetividad las ventajas y desventajas,
los datos que apoyen cada tesis diferente, mirando sobre todo
el bien de todos.
Pero
sobretodo, necesitamos aprender a conceder y ceder, reconocer
que la razón puede estar en el otro lado. Necesitamos asumir
un compromiso genuino,
generar confianza, intensificar las relaciones personales
entre los líderes de México. Dejar atrás la cultura de la
crítica destructiva.
Es
tiempo de trabajar en los hechos, y no en el discurso, en
la construcción de una visión compartida para asegurar el
rumbo y en la que todos tengamos más oportunidad de ganar.
Iniciemos
un movimiento de concordia entre los mexicanos, de confianza
en las instituciones. Aprovechemos la ventana de oportunidad
que abrió la democratización y las reformas económicas que
tanto esfuerzo implicaron para todos.
Lic.
José Luis Barraza González
Presidente Nacional
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