En octubre pasado, durante su Asamblea celebrada en la ciudad
de Tijuana B.C., Coparmex aprobó el nuevo Plan Estratégico
que marcará la pauta de su trabajo durante el inicio
del siglo XXI. La revisión de la estrategia de la
organización empresarial se inició a principios
del 2001.
Estuvo
a cargo de un grupo de voluntarios, quienes además
constantemente sostuvieron consultas con diversos órganos
de la Confederación, así como con sus centros
empresariales.
La
nueva estrategia de Coparmex, que publicamos en las páginas
del presente número de Entorno, está diseñada
para asumir los retos y superar las amenazas que plantean
la realidad actual. El diagnóstico que sirvió
de base recogió los aspectos fundamentales de esa
realidad.
En
primer lugar se tomó en cuenta la globalización
que marcha inexorablemente en todo el plantea. Este proceso
ha generado la intensificación de la competencia
en todos los mercados, tendencia que sin duda seguirá
observándose en el futuro.
Un
segundo aspecto del diagnóstico se refiere al proceso
de transición, que
desde el cambio de partido en el poder ha tomado un ritmo
más acelerado, pero que también ha planteado
nuevos riesgos y problemas. Al respecto, la Coparmex ratifica
su compromiso para impulsar la transición y cerrar
filas con la sociedad para evitar una regresión a
la política autoritaria, populista y corruptora que
con tanto esfuerzo y sacrificio de los mexicanos apenas
estamos superando.
Como
tercer aspecto del diagnóstico se puede mencionar
la necesidad de
fortalecer a las organizaciones del sector empresarial organizado
a fin de que estén en posibilidad de integrar orgánicamente
un paquete con elementos para fortalecer y desarrollar los
factores internos de la competitividad en las empresas y,
simultáneamente, abrir más canales y opciones
para que el empresario participe organizadamente en el diálogo
social que permita concretar las reformas estructurales
de segunda generación.
El
diagnóstico reconoce también la situación
de las pequeñas y medianas empresas cuyo entorno
de negocios inhibe el potencial económico enorme
que pueden significar para el país en materia de
empleos, inversión y crecimiento económico.
La
nueva estrategia refrenda nuestra misión para contribuir
a la construcción de la Economía de Mercado
con Responsabilidad Social basada en la excelencia empresarial
y la participación social.
Responsabilidad
que es la sustancia de la que nace la confianza sobre la
que prosperan las civilizaciones humanas y de la que en
este año queremos hacer especial énfasis.
Lic.
Jorge Espina Reyes
Presidente Nacional