CRONICA

La Coparmex y su historia

En 1929 el gobierno de la república proyectaba realizar la federalización de las normas que regían en materia laboral y que en ese entonces correspondía a los estados y municipios su regulación. Había dos proyectos para establecer un “Código Federal del Trabajo”. Uno era el “Proyecto Portes Gil”, y el otro era el proyecto de la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo.

POR JOSÉ LUIS ALMAZÁN ORTEGA

 

Entre el 12 y el 18 de septiembre de 1929 se realizó en la ciudad de México una convención de delegaciones industriales de la República Mexicana. La integraron representantes de 34 Cámaras de Comercio, Industria y Minería, Agricultura y Ganadería, además de representantes de tres asociaciones patronales y de dos importantes empresas de la capital. El objetivo de dicha reunión era el estudio del “Proyecto Portes Gil”.

En el curso de las reuniones de la Convención, el industrial regiomontano don Luis G. Sada presentó una iniciativa: fundar una asociación patronal diferente de las que la Ley de Cámaras de Comercio y de las de Industria consideraba como “instituciones públicas, autónomas, con personalidad jurídica”. El interés era que a la organización propuesta se afiliaran los empresarios, sin importar el ramo de su actuación. Tres fueron las razones que se expusieron para fundamentar esta iniciativa:

Los problemas sociales existentes en la relación entre empresarios y trabajadores.
La influencia preponderante que desde tiempo atrás venían cobrando las ideas socialistas radicales.
La falta de preparación específica de los empresarios para hacer frente a las nuevas necesidades modernas.

Las reuniones convocadas y encabezadas por don Luis G. Sada para crear esta nueva organización, dieron como resultado la aprobación del acta constitutiva de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el día 25 de septiembre de 1929. De esta manera se integró un organismo patronal al amparo del artículo 123 constitucional, bajo la modalidad de sindicato patronal, que agrupa a todo tipo de empresarios de la iniciativa privada, sin importar su rama de actividad.

Entre sus fines se señaló inicialmente:
1) Estudiar los problemas sociales de las relaciones entre el patrón y el trabajador, y entre el capital, la dirección y el trabajador.
2) Proporcionar a los patrones y a los trabajadores el resultado de los estudios buscando el progreso y el bienestar de ambos, y el desarrollo de la prosperidad nacional.
3) Procurar armonizar las relaciones de los patrones entre sí, y de éstos con los obreros.
4)Defender los intereses de los agremiados, en su carácter de patrones.

¿Por qué crear un sindicato patronal?
Existiendo ya las asociaciones y las cámaras, ¿por qué era necesario crear un sindicato?


Ciertamente los diferentes organismos empresariales tienen como objeto o como sujeto a las organizaciones empresariales o a los empresarios. Sin embargo, el enfoque y misión de cada uno de ellos difiere. Las asociaciones, como ya se ha señalado, representan a las empresas y sus intereses particulares.

Por su parte las cámaras son agrupaciones también de empresas, pero orientadas a la representación del interés general del comercio o de una rama de la industria, por lo que lo representado no es la empresa misma, sino la actividad económica señalada.
Por ello, la figura de sindicato, que reúne a los patrones, se convierte en una modalidad importante, tomando la Confederación y sus centros patronales y empresariales gradualmente la representación patronal del país.

Etapas en la historia de la Coparmex
• 1ª etapa, de integración. Abarca desde su fundación hasta 1945. En ella realizó la defensa jurídica de su razón de ser y se enfrentó a un escenario adverso, marcado por la polarización clasista de la época, los ataques a las empresas y a la Confederación misma.

• 2ª etapa, de conformación doctrinal.
Se extiende de 1945 a 1950. Durante esta etapa se destacó la participación de notables pensadores que participaron en ella, y en la que se definió la doctrina social que la guía y que se encuentra plasmada en su Declaración de Principios, a partir de una firme convicción en una filosofía humanista aplicada a la empresa y la sociedad.

• 3ª etapa, de perfeccionamiento técnico. Abarca toda la década de los años 50, y que se significó por la introducción en nuestro país de sistemas para la formación, capacitación y elevación técnica de las empresas y sus trabajadores, iniciando con ello los criterios de productividad.

• 4ª etapa, de consolidación. Va de 1950 a 1974 y se caracterizó por la definición y multiplicación de los servicios, la definición clara de la estructura de la Confederación y la creación de nuevos centros empresariales en distintos lugares del país.

• 5ª etapa, de crisis.
Se ubicó entre los años 1975 y 1988, cuando el país se ve marcado por la presencia de experimentos populistas y estatizantes, de creciente intervencionismo gubernamental, de hostilidad a la empresa, de vuelta a la lucha de clases, al abandono de los principios del mercado y la introducción de la rectoría del estado y la planificación económica.

La Coparmex dio una lucha testimonial a favor de la libre empresa no siempre comprendida y aceptada en el propio sector empresarial, pues no faltó quien se doblegara ante el discurso del advenimiento inevitable del socialismo. En esos años se tuvo el valor de pasar de la defensa a la participación propositiva, que en los siguientes años habría de ser el camino adoptado en la vida pública del país.

• 6ª etapa, contemporánea o de la transición. Se inició en 1988, en donde las concepciones económicas, políticas y sociales cambian en el mundo y en México, validándose la lucha que la Coparmex diera en la etapa anterior.

Etapa de transformaciones para retornar a una economía de mercado, en la cual nosotros insistimos que debe ser acompañada de la responsabilidad necesaria para iluminarla con la ética y una visión humanista de los procesos socio-económicos que origina el hombre y que deben realizarse para su bienestar y su bienser. Etapa difícil, de avatares, de incertidumbre, de riesgos y amenazas, de temores de retroceso, donde la Coparmex ha apostado a impulsar la transición del país de acuerdo a la definición actual de su misión:

“Pugnar mediante la unión y representación de empresarios afiliados voluntariamente, por una cultura de excelencia empresarial, el establecimiento de una economía de mercado con responsabilidad social y la participación ciudadana, en aras de la edificación de un México más justo, libre próspero y respetuoso de la persona humana, de la verdad y del derecho y, por tanto, más apto para la consecución del bien común.”

Y conforme también con su visión:
“La Coparmex es referencia obligada para el empresariado y la sociedad en general por su contribución significativa al desarrollo empresarial y a la competitividad del país, por su doctrina, congruencia y liderazgo, por su capacidad de convocatoria, propuesta e influencia, por su presencia y por contar con un patrimonio propio que asegura su permanencia e independencia.”

La Coparmex se ha fijado un plan estratégico para guiar los esfuerzos de sus afiliados en los próximos años. Este plan define seis objetivos estratégicos sobre cinco temas fundamentales para el desarrollo de México, y el último referente a la institución:

1. Excelencia empresarial.
2. Desarrollo regional.
3. Abatimiento del costo país.
4. Consolidación de la estabilidad.
5. Construcción de consensos.
6. Robustecimiento institucional.

La edificación del México al que aspiramos y de la Coparmex que deseamos parte del respeto y promoción de principios universales que dan sustento a los ámbitos específicos que conforman nuestra acción. Estos ámbitos son:

A. Persona y sociedad, de acuerdo al respeto a la dignidad de la persona y sus derechos, a los principios de libertad, solidaridad, subsidiariedad, bien común.
B. Familia y educación, defendiendo el derecho de los padres a educar a sus hijos, la protección y promoción de la familia, la libertad de educación.
C. Trabajo y empresa, pugnando por la dignidad del trabajo, la libre empresa, la excelencia empresarial, la nueva cultura laboral, la responsabilidad social del empresario.
D. Política. Por una política al servicio de la persona, luchando por el estado de derecho, por una democracia representativa y participativa, por la consolidación de las instituciones.
E. Economía. Por una economía de mercado con responsabilidad social, por el respeto al derecho a la propiedad privada, por una economía que tenga como centro el bien del hombre.

Hoy la Coparmex cuenta con 50 centros empresariales y 24 delegaciones distribuidas por todo el país en las ciudades más importantes, organizados en ocho federaciones y con cerca de 36 mil socios activos.