La
ampliación significa un reto enorme, ya que por su dimensión y diversidad
no tiene precedentes, pues de la noche a la mañana la UE incrementa en
34% su territorio y en 105 millones de personas su población. Con ello,
la UE se convierte en el mercado económico más grande del mundo. En
México, los empresarios han estado siguiendo el proceso de ampliación
con una mezcla de expectación y preocupación: expectación
ante las oportunidades de negocios que se abren para un país como México,
que ya cuenta con un Tratado de Libre Comercio con Europa; y preocupación
ante la posibilidad de que las relaciones europeas con América Latina se
vuelvan menos importantes en comparación con otros mercados.
ENTORNO
conversó con Philipp Dupuis, primer secretario de Asuntos Económicos
y Comerciales de la Delegación de la Comisión Europea en México,
sobre las implicaciones de la ampliación.
Empecemos
por el principio. En Europa ha habido un crecimiento exponencial desde que se
formó la Comunidad Económica Europea. ¿Cómo se ha
dado esta expansión tan grande? Esta
ampliación es ciertamente la mayor de la Unión Europea en toda su
historia. De cierta manera es el paso final en la reducción de las divisiones
que había en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, que se
dividía en una parte occidental y otra dentro de la zona de influencia
soviética. La ampliación es considerada por todos los países
como un factor elemental de paz en Europa.
¿Hay
un amplio consenso al respecto? De
otro modo este proceso de crecimiento no sería posible. Existe una opinión
generalizada en el sentido de que la ampliación es absolutamente necesaria,
positiva y que es un factor importante para la estabilidad y la pacificación
de Europa.
A
grandes rasgos, ¿qué es lo que implica la unificación? ¿Cuáles
son las reglas de acceso? La condición fundamental para incorporarse
a la Unión Europea es que los países aspirantes cumplan las condiciones
económicas y políticas reunidas en los llamados criterios de Copenhague,
de acuerdo con los cuales un país prospecto debe:
ser una democracia estable que respeta los derechos humanos, el Estado de Derecho
y la protección de las minorías;
tener una economía de mercado; adoptar
las reglas comunes, los estándares y políticas básicas que
constituyen las leyes de la Unión Europea. Es claro que esto incluye también
los tratados internacionales, incluyendo el tratado de la UE con México.
En
el caso de los 10 países nuevos que se integran, este proceso ya se llevó
a cabo, por lo que resta solamente la ampliación formal el 1 de mayo. Todos
los procedimientos necesarios para la ampliación de la UE ya están
hechos. La fecha del 1 de mayo se estableció simbólicamente para
formalizar la adhesión de estos 10 países a la UE.
Entiendo
que en la historia europea no ha habido un precedente como éste; ni siquiera
los imperios más extensos de la Antigüedad han tenido una influencia
tan grande ya sea en población o en territorio como la que
tiene la ampliación. ¿Qué significado tendrá para
los europeos esta formalización? Me
parece que hay que verlo en dos partes: en primer lugar, el 1 de mayo es una fecha
simbólica muy importante para Europa como área económica,
social y de paz fundamentalmente. Pero por otro lado, muchos de los elementos
que caracterizan la ampliación ya están en su lugar; es decir, que
ya hay un cierto movimiento de personas, un libre comercio existente entre los
países, etcétera. Entonces yo creo que de suyo esta fecha en sí
no es algo que se vaya a sentir porque la adaptación de los nuevos países,
la construcción de valores comunes, se ha venido realizando durante los
últimos años. De cierta manera, la existencia de la UE es una experiencia
diaria: la posibilidad de ir a trabajar a otro país o de cruzar las fronteras
sin controles, la posibilidad de comprar y vender de un país a otro, son
características que ya existen, aunque para los países que ingresan
el 1 de mayo les resultará una experiencia más fuerte por el cambio
que representa.
Varios
de los países de nueva admisión procedían de la esfera soviética
antes de 1989. Ha sido poco el tiempo que ha transcurrido desde que iniciaron
una nueva fase de democratización. Por otro lado, deben tener distintos
niveles de desarrollo entre sí y también en comparación con
los países occidentales de Europa. Imagino que está previsto algún
tipo de asistencia económica o de apoyo para los países que poseen
un retraso mayor en comparación con el desarrollo relativo de los países
pioneros. Sí, los nuevos países formarán parte
del sistema de fondos estructurales de la UE, lo que significa que los países
que están debajo de cierto nivel de desarrollo económico medio recibirán
asistencia para programas destinados a ponerlos al nivel del resto de la UE.
Una
de las preocupaciones de los empresarios mexicanos es que esta integración
signifique un ensimismamiento de Europa; es decir que sólo vean hacia adentro,
resuelvan sus problemas como UE y se deje de ver hacia otros países
o regiones como América Latina. La pregunta es, ¿Europa dejará
de tener una visión global hacia otros mercados y regiones o continuará
la tendencia de la globalización? Yo no creo que haya razón
para preocuparse, porque la integración se ha venido llevando a cabo durante
los últimos años. Si hablamos, por ejemplo, de inversiones de empresas
de los 15 en los países nuevos, ya se hicieron en los últimos años.
Sin embargo, esta orientación hacia Europa Central ya está hecha
y ahora las empresas se reorientan hacia fuera del continente. Lo mismo pasa con
el comercio, porque ya se ha liberado con los países nuevos. Entonces,
no veo que haya ningún problema en este sentido: América Latina
sigue siendo muy importante para nosotros. Seguimos siendo los primeros inversionistas
en esa región, por arriba de Estados Unidos, y esto proseguirá.
Somos el segundo socio comercial de América Latina. Somos el primer donador
de ayuda al desarrollo en América Latina... y esto no va a cambiar. No
hay razón para preocuparse, ya que nuestra atención seguirá
enfocada hacia América Latina.
El
1 de mayo no habrá un Big Bang, ni un cambio radical en las
condiciones de inversión y comercio. A partir de esa fecha los nuevos países
miembros van a participar en los mecanismos de decisión de la UE, van a
tener derecho de voto, pero la integración económica que le preocupa
a los empresarios ya se hizo.
| Estados
miembros de la Unión Europea | Nuevos
Estados miembros a partir de 2004 | Países
candidatos a la Unión Europea | | Bélgica Dinamarca Alemania Grecia España Francia Irlanda Italia Luxemburgo Países
Bajos Austria Portugal Finlandia Suecia Reino Unido | | República
Checa Estonia Chipre Letonia Lituania Hungría Malta Polonia Eslovenia Eslovaquia | | Bulgaria Rumania Turquía |
Esto
lo pregunto porque ha habido comentarios en torno a lo que ocurrirá con
la ampliación, y también al revés: acerca de si nos va a
dar mayores oportunidades económicas y sobre qué pasará con
el Tratado de Libre Comercio que ya está en vigor entre México y
la UE. ¿Se incorporan los nuevos países a ese tratado o ya estaba
previsto su integración a la UE? En cuanto al tratado, hay
muchas oportunidades porque estamos pasando de 370 millones de habitantes a 455
millones en la UE, lo que lo convierte en el mercado más grande del mundo.
Hay que tomar en cuenta que el PIB per cápita de la UE, por el momento,
es de entre $24 mil y $25 mil dólares, y con la ampliación va a
bajar a $20,500 dólares. Esto significa que el PIB de los nuevos países
es bastante más bajo que el promedio europeo. En el caso de Polonia, por
ejemplo, es alrededor de $9,500 dólares per capita, lo que representa un
poder de compra importante si lo comparamos con México, donde estamos a
$6,200 dólares per capita.
Por
otro lado, la UE es un mercado único que tiende a la nivelación
de los estándares de vida, lo que significa que en los próximos
años el ingreso per capita de los nuevos países subirá de
manera considerable, lo que se traducirá en un poder de compra potencial
muy importante.
A
finales de los 80 estos países estaban en una situación mala en
comparación con Europa Occidental, pero eso significa que son mercados
no saturados, por lo que hay muchas oportunidades para los mexicanos, particularmente
en los ramos de productos de consumo, electrónica, alimentos o construcción.
Pero no sólo para México: es claro que hay otros países que
también tratarán de ingresar al mercado ampliado, y la competencia
seguirá, pero eso no debe ser una causa para quedarse fuera.
Además
de esto, los productos mexicanos tendrán mayores oportunidades de distribución
porque el acuerdo se extiende a partir del 1 de mayo, lo que quiere decir que
para los productos industriales no habrá aranceles tampoco para estos países,
y hemos calculado que, en términos de ahorro de aranceles, anualmente hablaremos
de unos 50 millones de dólares, lo que parece poco, porque el nivel de
las exportaciones mexicanas hasta ahora no ha sido muy elevado, pero si vemos
su potencial, puede ser muy grande.
A
las ventajas del mercado común que implican un libre tránsito por
la UE se les puede ver como ventajas comunes para todos los operadores económicos
pero sobre todo las ventajas del Tratado de Libre Comercio que da una ventaja
para los mexicanos con relación a los chinos, los indios y los brasileños,
por ejemplo, aunque ya se está negociando un tratado con el Mercosur.
Estamos
en un momento propicio para que el empresario mexicano penetre más el mercado
europeo y aproveche las ventajas que posee sobre los demás, gracias a nuestro
Tratado de Libre Comercio.
A
fines de mayo se va a llevar a cabo en México la III Cumbre de América
Latina y el Caribe con la UE. ¿Qué se ha logrado con las primeras
dos cumbres y qué se espera con esta tercera, desde el punto de vista de
Europa? En primer lugar, estas cumbres demuestran muy bien la importancia
que tienen América Latina y el Caribe para la UE. Un aspecto muy importante
de estas reuniones es el contacto que hay cada dos años entre los jefes
de estado y de gobierno, donde se da el intercambio de opiniones y se deciden
proyectos comunes. A través de la Cumbre esperamos reforzar los lazos con
América Latina y el Caribe; lazos que existen desde hace 500 años.
A través de la cumbre buscamos estrechar nuestras relaciones, entender
mejor los problemas de América Latina y la manera de cooperar con la región,
mediante la solución de los asuntos ligados a nuestras relaciones económicas
y a la cohesión social, o asuntos relacionados con la política multilateral.
La Cumbre es
un intercambio de ideas y esperamos tener una visión más clara de
los hechos y con ello intensificar la relación existente.
En
los últimos días se llevó a cabo la reunión del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, y una de las puntualizaciones
que se hicieron es que América Latina tiene mucho qué hacer todavía
para poner en orden su economía, promover reformas estructurales, garantizar
los procesos democráticos, reformas electorales, etcétera. Me imagino
que Europa busca que sus interlocutores latinoamericanos compartan sus mismos
principios democráticos y de economía de mercado, pero siguen existiendo
en nuestra región niveles de pobreza extremos. Hay
una comunidad de valores entre Europa y América Latina. Claro que nos preocupa
la pobreza en la región, y queremos cooperar para cambiar esa situación,
pero estamos mucho más para escuchar lo que se nos plantea que para dar
lecciones. Por supuesto que el asunto social es un tema que no sólo es
permanente de las relaciones sino que está percibido de manera plena en
el continente, por lo que hay muchas iniciativas y esfuerzos para seguir adelante,
pero son procesos que toman tiempo.
Finalmente,
hay que decir que la UE es un mercado muy grande, que valora mucho la calidad,
con clientes muy leales una vez que se convencen de la calidad. Estamos buscando
una mayor presencia de los mexicanos en Europa. Hay posibilidades reales de diversificarse.
Además, es conveniente que así lo hagan, ya que el mercado norteamericano
será de un acceso cada vez más difícil por el desplazamiento
que representa la entrada de China.
Por
otro lado, si se lleva a cabo el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), las ventajas actuales que tiene México con Estados Unidos y Canadá
se van a erosionar y habrá más competencia para los productos mexicanos
en el Norte. Es paradójico que México no esté utilizando
el potencial del Tratado de Libre Comercio que tenemos. Porque Brasil, por ejemplo,
que no tiene un tratado con nosotros, está exportando a Europa dos veces
y media más que México. Lo que vamos a hacer porque nos
parece que son los puntos que identifican a Europa como un mercado rentable y
potencial, es empezar este semestre con un programa de cooperación
con la Secretaría de Economía de México, con el propósito
de acercar las pequeñas y medianas empresas mexicanas (Pymes) al mercado
europeo, que ya tienen un cierto nivel para exportar, y vamos a aconsejarlas sobre
sus posibilidades de exportar y de buscar socios para intercambios. Es un programa
de 24 millones de euros que está financiada al 50% por la UE y 50% por
México. Esperamos que demos un impulso a las Pymes mexicanas, no con el
propósito de sustituir a la relación que tienen con el norte, sino
para ampliar y diversificar su potencial no utilizado.E
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