ENTORNO
INTERNACIONAL
 

Philipp Dupuis:
“La ampliación europea es un momento propicio para que el empresario mexicano aproveche las ventajas del TLC”


El 1 de mayo se formaliza la ampliación de la Unión Europea, con la integración de 10 nuevas naciones: Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Latvia, Lituania, Malta, Polonia y la República Checa.

La ampliación significa un reto enorme, ya que por su dimensión y diversidad no tiene precedentes, pues de la noche a la mañana la UE incrementa en 34% su territorio y en 105 millones de personas su población. Con ello, la UE se convierte en el mercado económico más grande del mundo.


En México, los empresarios han estado siguiendo el proceso de ampliación con una mezcla de expectación y preocupación: expectación ante las oportunidades de negocios que se abren para un país como México, que ya cuenta con un Tratado de Libre Comercio con Europa; y preocupación ante la posibilidad de que las relaciones europeas con América Latina se vuelvan menos importantes en comparación con otros mercados.


ENTORNO conversó con Philipp Dupuis, primer secretario de Asuntos Económicos y Comerciales de la Delegación de la Comisión Europea en México, sobre las implicaciones de la ampliación.


Empecemos por el principio. En Europa ha habido un crecimiento exponencial desde que se formó la Comunidad Económica Europea. ¿Cómo se ha dado esta expansión tan grande?
Esta ampliación es ciertamente la mayor de la Unión Europea en toda su historia. De cierta manera es el paso final en la reducción de las divisiones que había en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, que se dividía en una parte occidental y otra dentro de la zona de influencia soviética.
La ampliación es considerada por todos los países como un factor elemental de paz en Europa.


¿Hay un amplio consenso al respecto?

De otro modo este proceso de crecimiento no sería posible. Existe una opinión generalizada en el sentido de que la ampliación es absolutamente necesaria, positiva y que es un factor importante para la estabilidad y la pacificación de Europa.


A grandes rasgos, ¿qué es lo que implica la unificación? ¿Cuáles son las reglas de acceso?
La condición fundamental para incorporarse a la Unión Europea es que los países aspirantes cumplan las condiciones económicas y políticas reunidas en los llamados criterios de Copenhague, de acuerdo con los cuales un país prospecto debe:


ser una democracia estable que respeta los derechos humanos, el Estado de
Derecho y la protección de las minorías;
tener una economía de mercado;
adoptar las reglas comunes, los estándares y políticas básicas que constituyen las leyes de la Unión Europea. Es claro que esto incluye también los tratados internacionales, incluyendo el tratado de la UE con México.


En el caso de los 10 países nuevos que se integran, este proceso ya se llevó a cabo, por lo que resta solamente la ampliación formal el 1 de mayo. Todos los procedimientos necesarios para la ampliación de la UE ya están hechos. La fecha del 1 de mayo se estableció simbólicamente para formalizar la adhesión de estos 10 países a la UE.


Entiendo que en la historia europea no ha habido un precedente como éste; ni siquiera los imperios más extensos de la Antigüedad han tenido una influencia tan grande —ya sea en población o en territorio— como la que tiene la ampliación. ¿Qué significado tendrá para los europeos esta formalización?

Me parece que hay que verlo en dos partes: en primer lugar, el 1 de mayo es una fecha simbólica muy importante para Europa como área económica, social y de paz fundamentalmente. Pero por otro lado, muchos de los elementos que caracterizan la ampliación ya están en su lugar; es decir, que ya hay un cierto movimiento de personas, un libre comercio existente entre los países, etcétera. Entonces yo creo que de suyo esta fecha en sí no es algo que se vaya a sentir porque la adaptación de los nuevos países, la construcción de valores comunes, se ha venido realizando durante los últimos años. De cierta manera, la existencia de la UE es una experiencia diaria: la posibilidad de ir a trabajar a otro país o de cruzar las fronteras sin controles, la posibilidad de comprar y vender de un país a otro, son características que ya existen, aunque para los países que ingresan el 1 de mayo les resultará una experiencia más fuerte por el cambio que representa.


Varios de los países de nueva admisión procedían de la esfera soviética antes de 1989. Ha sido poco el tiempo que ha transcurrido desde que iniciaron una nueva fase de democratización. Por otro lado, deben tener distintos niveles de desarrollo entre sí y también en comparación con los países occidentales de Europa. Imagino que está previsto algún tipo de asistencia económica o de apoyo para los países que poseen un retraso mayor en comparación con el desarrollo relativo de los países pioneros.
Sí, los nuevos países formarán parte del sistema de fondos estructurales de la UE, lo que significa que los países que están debajo de cierto nivel de desarrollo económico medio recibirán asistencia para programas destinados a ponerlos al nivel del resto de la UE.


Una de las preocupaciones de los empresarios mexicanos es que esta integración signifique un ensimismamiento de Europa; es decir que sólo vean hacia adentro, resuelvan
sus problemas como UE y se deje de ver hacia otros países o regiones como América Latina. La pregunta es, ¿Europa dejará de tener una visión global hacia otros mercados y regiones o continuará la tendencia de la globalización?

Yo no creo que haya razón para preocuparse, porque la integración se ha venido llevando a cabo durante los últimos años. Si hablamos, por ejemplo, de inversiones de empresas de los 15 en los países nuevos, ya se hicieron en los últimos años. Sin embargo, esta orientación hacia Europa Central ya está hecha y ahora las empresas se reorientan hacia fuera del continente. Lo mismo pasa con el comercio, porque ya se ha liberado con los países nuevos. Entonces, no veo que haya ningún problema en este sentido: América Latina sigue siendo muy importante para nosotros. Seguimos siendo los primeros inversionistas en esa región, por arriba de Estados Unidos, y esto proseguirá. Somos el segundo socio comercial de América Latina. Somos el primer donador de ayuda al desarrollo en América Latina... y esto no va a cambiar. No hay razón para preocuparse, ya que nuestra atención seguirá enfocada hacia América Latina.


El 1 de mayo no habrá un “Big Bang”, ni un cambio radical en las condiciones de inversión y comercio. A partir de esa fecha los nuevos países miembros van a participar en los mecanismos de decisión de la UE, van a tener derecho de voto, pero la integración económica que le preocupa a los empresarios ya se hizo.

Estados miembros
de la Unión Europea
Nuevos Estados miembros
a partir de 2004
Países candidatos a la
Unión Europea
Bélgica
Dinamarca
Alemania
Grecia
España
Francia
Irlanda
Italia
Luxemburgo
Países Bajos
Austria
Portugal
Finlandia
Suecia
Reino Unido
República Checa
Estonia
Chipre
Letonia
Lituania
Hungría
Malta
Polonia
Eslovenia
Eslovaquia
Bulgaria
Rumania
Turquía

 


Esto lo pregunto porque ha habido comentarios en torno a lo que ocurrirá con la ampliación, y también al revés: acerca de si nos va a dar mayores oportunidades económicas y sobre qué pasará con el Tratado de Libre Comercio que ya está en vigor entre México y la UE. ¿Se incorporan los nuevos países a ese tratado o ya estaba previsto su integración a la UE?
En cuanto al tratado, hay muchas oportunidades porque estamos pasando de 370 millones de habitantes a 455 millones en la UE, lo que lo convierte en el mercado más grande del mundo. Hay que tomar en cuenta que el PIB per cápita de la UE, por el momento, es de entre $24 mil y $25 mil dólares, y con la ampliación va a bajar a $20,500 dólares. Esto significa que el PIB de los nuevos países es bastante más bajo que el promedio europeo. En el caso de Polonia, por ejemplo, es alrededor de $9,500 dólares per capita, lo que representa un poder de compra importante si lo comparamos con México, donde estamos a $6,200 dólares per capita.


Por otro lado, la UE es un mercado único que tiende a la nivelación de los estándares de vida, lo que significa que en los próximos años el ingreso per capita de los nuevos países subirá de manera considerable, lo que se traducirá en un poder de compra potencial muy importante.


A finales de los 80 estos países estaban en una situación mala en comparación con Europa Occidental, pero eso significa que son mercados no saturados, por lo que hay muchas oportunidades para los mexicanos, particularmente en los ramos de productos de consumo, electrónica, alimentos o construcción. Pero no sólo para México: es claro que hay otros países que también tratarán de ingresar al mercado ampliado, y la competencia seguirá, pero eso no debe ser una causa para quedarse fuera.


Además de esto, los productos mexicanos tendrán mayores oportunidades de distribución porque el acuerdo se extiende a partir del 1 de mayo, lo que quiere decir que para los productos industriales no habrá aranceles tampoco para estos países, y hemos calculado que, en términos de ahorro de aranceles, anualmente hablaremos de unos 50 millones de dólares, lo que parece poco, porque el nivel de las exportaciones mexicanas hasta ahora no ha sido muy elevado, pero si vemos su potencial, puede ser muy grande.


A las ventajas del mercado común que implican un libre tránsito por la UE se les puede ver como ventajas comunes para todos los operadores económicos pero sobre todo las ventajas del Tratado de Libre Comercio que da una ventaja para los mexicanos con relación a los chinos, los indios y los brasileños, por ejemplo, aunque ya se está negociando un tratado con el Mercosur.


Estamos en un momento propicio para que el empresario mexicano penetre más el mercado europeo y aproveche las ventajas que posee sobre los demás, gracias a nuestro Tratado de Libre Comercio.


A fines de mayo se va a llevar a cabo en México la III Cumbre de América Latina y el Caribe con la UE. ¿Qué se ha logrado con las primeras dos cumbres y qué se espera con esta tercera, desde el punto de vista de Europa?
En primer lugar, estas cumbres demuestran muy bien la importancia que tienen América Latina y el Caribe para la UE. Un aspecto muy importante de estas reuniones es el contacto que hay cada dos años entre los jefes de estado y de gobierno, donde se da el intercambio de opiniones y se deciden proyectos comunes. A través de la Cumbre esperamos reforzar los lazos con América Latina y el Caribe; lazos que existen desde hace 500 años. A través de la cumbre buscamos estrechar nuestras relaciones, entender mejor los problemas de América Latina y la manera de cooperar con la región, mediante la solución de los asuntos ligados a nuestras relaciones económicas y a la cohesión social, o asuntos relacionados con la política multilateral.
La Cumbre es un intercambio de ideas y esperamos tener una visión más clara de los hechos y con ello intensificar la relación existente.


En los últimos días se llevó a cabo la reunión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, y una de las puntualizaciones que se hicieron es que América Latina tiene mucho qué hacer todavía para poner en orden su economía, promover reformas estructurales, garantizar los procesos democráticos, reformas electorales, etcétera. Me imagino que Europa busca que sus interlocutores latinoamericanos compartan sus mismos principios democráticos y de economía de mercado, pero siguen existiendo en nuestra región niveles de pobreza extremos.

Hay una comunidad de valores entre Europa y América Latina. Claro que nos preocupa la pobreza en la región, y queremos cooperar para cambiar esa situación, pero estamos mucho más para escuchar lo que se nos plantea que para dar lecciones. Por supuesto que el asunto social es un tema que no sólo es permanente de las relaciones sino que está percibido de manera plena en el continente, por lo que hay muchas iniciativas y esfuerzos para seguir adelante, pero son procesos que toman tiempo.


Finalmente, hay que decir que la UE es un mercado muy grande, que valora mucho la calidad, con clientes muy leales una vez que se convencen de la calidad. Estamos buscando una mayor presencia de los mexicanos en Europa. Hay posibilidades reales de diversificarse. Además, es conveniente que así lo hagan, ya que el mercado norteamericano será de un acceso cada vez más difícil por el desplazamiento que representa la entrada de China.


Por otro lado, si se lleva a cabo el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), las ventajas actuales que tiene México con Estados Unidos y Canadá se van a erosionar y habrá más competencia para los productos mexicanos en el Norte.
Es paradójico que México no esté utilizando el potencial del Tratado de Libre Comercio que tenemos. Porque Brasil, por ejemplo, que no tiene un tratado con nosotros, está exportando a Europa dos veces y media más que México.
Lo que vamos a hacer —porque nos parece que son los puntos que identifican a Europa como un mercado rentable y potencial—, es empezar este semestre con un programa de cooperación con la Secretaría de Economía de México, con el propósito de acercar las pequeñas y medianas empresas mexicanas (Pymes) al mercado europeo, que ya tienen un cierto nivel para exportar, y vamos a aconsejarlas sobre sus posibilidades de exportar y de buscar socios para intercambios. Es un programa de 24 millones de euros que está financiada al 50% por la UE y 50% por México. Esperamos que demos un impulso a las Pymes mexicanas, no con el propósito de sustituir a la relación que tienen con el norte, sino para ampliar y diversificar su potencial no utilizado.E