No.164
Abril
2002
 
Fortalecer al Poder Legislativo

Gabriel Aguirre Marín

Sintesis

Presentación detallada de la propuesta de COPARMEX para la reforma del Congreso, que busca su fortalecimiento y el apoyo a la consolidación de la transición. Esta nueva arquitectura institucional, nos debe permitir el equilibrio entre los Poderes de la Unión, además de darle contenido a nuestra vida democrática, haciendo al ciudadano el centro de la acción política.

I. Introducción

La sociedad mexicana votó el 2 de Julio del 2000 por la alternancia en el poder, iniciando con ello, la etapa de consolidación de la transición a la democracia. Al mismo tiempo, los mexicanos le apostamos a un equilibrio real y eficaz entre los poderes de la Unión; así, el resultado de esa elección trascendental dio como resultado que el partido del Presidente electo no tuviese mayoría en ninguna de las dos Cámaras.

Sin embargo, el proceso de discusión de la reforma fiscal presentada por el Ejecutivo Federal en Abril del 2001 y la posterior aprobación por parte del Congreso de la Unión de un producto muy por debajo de su expectativa inicial, dejó al descubierto diversas formas de operación que evidenciaron la imperiosa necesidad de revisar y modernizar el Proceso Legislativo, en aras de alcanzar una estrecha vinculación entre representantes y representados a través de mecanismos eficaces de vinculación.

Resulta pues, importante reconocer que a pesar del cambio democrático que vivimos, el Congreso de la Unión sigue operando con normas, usos y costumbres propias de otra época.

Los problemas al interior del Poder Legislativo son muchos y de diversa índole: se requiere una mayor capacidad técnica y operativa, crear vínculos del Legislativo con la sociedad, un nuevo diseño para el diálogo y la colaboración entre el Congreso y el Ejecutivo Federal y un proceso real y permanente de rendición de cuentas de representantes a representados.

Así, la Reforma del Congreso de la Unión se traza como un punto fundamental dentro de la Reforma del Estado, sin embargo, es necesario admitir que la Reforma del Estado debe pasar primero por la Reforma y Fortalecimiento del Congreso, pues es ahí, el lugar de donde surgirán las decisiones más trascendentes para la nación mexicana.

Por ello, proponemos algunos cambios que pueden ayudar a que el Poder Legislativo mexicano se adecue a los nuevos tiempos.

A todos conviene que nuestro Poder Legislativo se fortalezca, pues constituye un requisito indispensable para la transición sea integral.

Por ello presentamos en este estudio, las propuestas que consideramos deben ser los ejes fundamentales de la reforma del Congreso, dejando patente nuestro profundo interés por construir las instituciones adecuadas para nuestro desarrollo político.

II Contexto y motivaciones que orientan nuestras propuestas para el fortalecimiento del Poder Legislativo

El futuro de México tiene grandes desafíos: en 25 años debemos generar el doble de empleos productivos, tomando en cuenta la migración del campo a las ciudades y a los Estados Unidos, tener el doble de infraestructura económica y social, producir otro tanto más del total de bienes y servicios que actualmente se ofrecen.

En los próximos 10 años es necesario actualizar la legislación en casi todos los ámbitos, reformar al Estado, vivir los nuevos esquemas de la democracia, enfrentar el crimen organizado y el narcotráfico, combatir la corrupción y la impunidad, modernizar la administración pública y por ende lograr la desregulación y simplificación, hacer efectivo el federalismo y la descentralización.

En la primera década del presente siglo, debemos avanzar significativa-mente en la solución de la problemática compleja de las grandes ciudades, atender el desarrollo y los servicios de 100 ciudades medias, sacar de la miseria a 20 millones de mexicanos y por ende dotarlos de infraestructura y servicios básicos, superar el rezago y el retraso del sistema educativo y crear 13 millones de empleos productivos. Sin miseria y con una mejor educación, nuestra capacidad productiva se elevará.

A su vez, la globalización de la economía, de las telecomunicaciones y nuestra propia situación geopolítica, impactan no siempre de manera positiva a nuestro país. Sin embargo, el aprovechamiento, adaptación e inserción del país a las nuevas realidades y problemática internacional, constituyen oportuni-dades para el México futuro. De ahí, la urgente necesidad de replantear nuestro marco jurídico en materia fiscal y energética.

El diagnóstico de nuestra realidad, la visión del futuro de México y la visión compartida que se está formando, nos permiten afirmar que es la época de mayores oportunidades, retos y transformaciones de nuestra historia.

El momento histórico que vivimos, dada su pluralidad y madurez política, parece configurar el momento adecuado para comenzar a discutir la reforma del Congreso, reforma que nos permita concretar las grandes reformas estructurales que nuestra nación requiere para enfrentar los retos del futuro.

III Propuestas para el fortalecimiento del Congreso de la Unión

1. Mecanismos reales de vinculación con la sociedad

Uno de los problemas centrales por los cuales el Poder Legislativo en México ha perdido fuerza y credibilidad, es la falta de vinculación e interacción entre diputados, senadores y sus representados. Ello, se ha dado por que no existen los incentivos para que una vez electo, un legislador regrese a su respectiva localidad para atender las propuestas e inquietudes de sus representados, claro, salvo honrosas excepciones.

En la actualidad, las sesiones del Congreso de la Unión si bien son públicas, no existen mecanismos que faciliten la entrada de un ciudadano interesado en el proceso legislativo. Las puertas que se debe tocar para ingresar al recinto legislativo son muchas y en su mayoría, bajo esquemas que inhiben esta necesidad de participar.

A su vez, las comisiones de trabajo, sesionan a puerta cerrada y salvo que se trate de la participación de grupos o gremios, los ciudadanos no tienen conocimiento de lo que se discute en dichas reuniones. Si bien es cierto, que es a través de la Gaceta Parlamentaria donde el ciudadano puede saber el día y la hora de la sesión de alguna comisión, esto no sirve de mucho si no existen las condiciones tanto legales como estructurales para ingresar a esas reuniones.

Por tanto, como sociedad requerimos de los mecanismos necesarios de vinculación entre legisladores y ciudadanos, tanto en el interior del Congreso como en sus respectivas localidades. Por ello, proponemos:

a) La instauración de audiencias periódicas con legisladores para que organizaciones ciudadanas y ciudadanos en particular manifiesten sus peticiones.

b) Dicha vinculación debe considerarse también para la comparecencia entre comisiones y grupos de ciudadanos, puesto que dicho proceso se realiza actualmente a puerta cerrada y sin compromisos específicos por parte de los legisladores.

c) Otro punto es proveer a los ciudadanos de libre acceso al Pleno de Sesiones del Congreso de la Unión, bajo condiciones necesarias de seguridad.

d) También proponemos la publicación diaria en medios de comunicación escritos de los temas a discutir en el Congreso (tanto en el Pleno como en las Comisiones de trabajo), dicho proceso facilitaría la presencia de ciudadanos o grupos interesados en los diversos temas a discutir en tales órganos del Congreso.

2. Profesionalización del trabajo legislativo

Nuestro Congreso no ha tenido los medios ni técnicos ni financieros para lograr sus fines. El trabajo de asesoría jurídica, económica o política es discrecional y no corresponde a un ejercicio permanente y tampoco, quienes lo realizan, forman parte de una carrera civil.

Se puede constatar que ni la Cámara de Diputados ni el Senado de la República, pueden crear su propia base de información y que, la investigación jurídica o sociológica, necesaria para el desarrollo legislativo es prácticamente inexistente.

La Coparmex propone la creación de un organismo ciudadano de asesoría permanente a legisladores, en el cual laboren especialistas en cada uno de las temas en los que están divididas las comisiones de trabajo del Congreso, bajo sueldos competitivos y reflejados de manera transparente en el Presupuesto del Poder Legislativo.

En este sentido, se ha propuesto mucho en cuanto a diversos mecanismos que ayuden a la profesionalización de la tarea legislativa. De hecho existe un estatuto aprobado en esa Cámara de Diputados para tal efecto, pero cuya realización no ha llegado a concretarse por los recursos que ello requiere. En tal sentido, proponemos transparentar y eficientar los recursos otorgados a los Grupos Parlamentarios para la creación de dicho órgano.

3. Rendición de cuentas

El tema de la rendición de cuentas es sin duda, el más importante para los ciudadanos. Como ya se ha señalado, es el poder legislativo quien menos responsabilidad ha asumido para rendir cuentas sobre sus acciones. Hoy día, en el que México requiere transparencia y corresponsabilidad sobre las decisiones que se tomen en el Congreso, se require de la creación de mecanismo verdaderos que nos permitan acceder a dicho meta. Por tanto proponemos:

a) La conformación de un organismo plural y ciudadanizado que con apoyo técnico de instituciones educativas de alto reconocimiento social, evalúe el desempeño de cada legislador a fin de que el resultado sea informado periódicamente a sus electores,

b) La dotación de un panel electrónico de votación para la Cámara de Senadores, con un proceso idéntico al de la Cámara de Diputados, a fin de que los ciudadanos conozcan a través de la página web del Senado quiénes y cuántos han votado a favor o en contra de una ley, cuántos dictámenes están en proceso y en qué comisión se encuentran, etc., y

c) Introducción de la iniciativa popular y el referéndum, a fin de permitir la participación de la ciudadanía en la toma de ciertas decisiones que afectan a la colectividad, al lado de los partidos políticos y de los poderes públicos tradicionales.

4. Transparencia en el uso de los recursos públicos

Uno de los problemas centrales que sufre el Congreso de la Unión el la falta de transparencia en lo que corresponde al uso de los recursos públicos que ellos aprueban para sí. El presupuesto del Poder del Legislativo para este año, será de poco más de 4 mil 300 millones de pesos. Este dato es en base a ponderaciones propias de la Coparmex, sin embargo, no existe en texto legal, el desglose exacto de as erogaciones de nuestro Congreso y dichos documentos no son de acceso público a fin de informar a la ciudadanía en qué se utiliza cada peso por parte de los legisladores y de los propios grupos parlamentarios.

Por tanto, la propuesta es la publicación por parte de cada una de las Cámara de un desglose pormenorizado de cada uno de los rubros y montos en los que se aplican los dineros para el Congreso, a fin de transparentar los recursos que se otorga a si mismo el Congreso.

De esta manera, podríamos estar seguros de cuáles insumos han preferido conservar, a costa de órganos y mecanismos para perfecciones su tarea legislativa.

5. Ampliación de los periodos de discusión en el congreso

Si bien es cierto el verdadero trabajo legislativo se realiza en las comisiones, es necesario contemplar la ampliación de los periodos ordinarios de sesiones del Congreso, puesto que se quiera o no, es el tiempo de las deliberaciones y decisiones más importantes. Así, nuestra propuesta de los nuevos periodos ordinarios es:

• Primer Perido Ordinario de Sesiones: del 1º de septiembre al 15 de diciembre.

• Segundo Periodo Ordinario de Sesiones: del 15 de marzo al 30 de junio.

6. Reducción del número de diputados y senadores

La motivación de esta propuesta no es económica (reducir costos), sino que va mucho más allá; se trata de contar con Congreso de la Unión verdaderamente representativo de la sociedad mexicana, contando con legisladores que se sientan parte de cada uno de los distritos, circunscripciones o estados y en ese mismo sentido, rinden cuentas a sus electores. A nadie le sirven legisladores que no representan a nadie.

Así, la reducción del número de legisladores es técnicamente, la reducción del número de diputados elegibles por representación proporcional y supresión de la figura de los senadores elegidos por la misma vía a través de listas votadas en una sola circunscripción plurinominal nacional.

Tal situación implica una reducción en el número de diputados de representación proporcional de 200 que son ahora, a 100, así como la supresión de ese mismo principio en la elección de parte del Senado, es decir, de 128 Senadores a 96. Esta situación haría más manejable un órgano que por razones diversas y en su momento justificadas, ha crecido de manera desproporcionada.

7. Reelección inmediata de diputados y senadores

La justificación para esta propuesta es real: al no haber continuidad en la carrera parlamentaria se obstaculiza la elevación de la calidad del personal político que llega a las Cámaras y con ello se impide el fortalecimiento cualitativo del Congreso. Además, el principio de la reelección inmediata de los legisladores federales, tiene la ventaja de que acerca más al legislador con su electorado. Al depender de éste la reelección de aquél, se obliga al diputado y al senador a no descuidar la relación con su distrito o estado.

El objetivo es dar mayor capacidad de influencia y negociación a Diputados y Senadores en las discusiones al interior del Congreso con otras fuerzas políticas; también promover la responsabilidad de los legisladores y obligarlos a rendir cuentas a sus electores; dar mayor seguridad de que los trabajos legislativos se realizarán con calidad; dar plena vigencia al voto de conciencia y promover la carrera parlamentaria.

Una ventaja fundamental de tal propuesta es que los legisladores dependan más de los votantes que de las estructuras partidistas.

En cuanto al cómo deberá ser dicho proceso de reelección, creemos que la discusión deberá darse al interior de las comisiones respectivas, sin embargo proponemos: 1) Que los Senadores sean reelectos por una ocasión consecutiva y los diputados de mayoría relativa sean reelectos hasta por tres ocasiones consecutivas y no podrán ser reelectos por el principio de representación proporcional y 2) establecer un proceso claro para la reelección de los diputados de representación proporcional, los cuales deberán ser reelectos por una ocasión consecutiva.

La reelección legislativa tiene riesgos que se deben contemplar, no para inhibir la aplicación de dicha modificación constitucional, sino para protegernos de sus peligros; de entre ellos, se debe señalar que el más importante es el de la corrupción a través del financiamiento de campañas por grupos económicos que pretendan obtener prebendas. Para ello, se deben establecer mecanismos legales que castiguen con todo rigor el tráfico de influencias de ambas partes, siendo el primero de tal reprimenda, el dejar el cargo como representante popular.

Aún con ello, la reelección legislativa es un camino que debemos recorrer, pues citando a Luis Rubio, podemos concluir este punto señalando que "...al introducirse la reelección, toda la lógica del sistema político actual se vendría abajo. La tiranía que con frecuencia ejercen los líderes de las facciones partidistas o los líderes de los propios partidos, pasaría a segundo plano. La capacidad de articular golpes legislativos disminuiría y la influencia ciudadana crecería".

8. Negociación abierta a la sociedad y la consulta efectiva a los sectores que resulten afectados con nuevas leyes o disposiciones

La negociación de la reforma fiscal se dio a través de una negociación cerrada durante los 9 meses que se discutió esta, siendo los más afectados, sectores que nunca conocieron en estricto sentido los alcances de las posibles decisiones finales. Incluso, existieron propuestas de legisladores con alto costo social de los cuales nunca nadie aceptó su "paternidad", tal como fue el impuesto telefónico.

Por tanto, proponemos la obligatoriedad de las comisiones de trabajo de informar del sentido de los predictamenes a los sectores empresariales afectados con una decisión legislativa.

9. Facultad de las comisiones de aprobar en lo particular los proyectos de decretos y dictaminarlos en un plazo razonable

Se ha sostenido que fortalecer al legislativo debe pasar por apoyar de forma contundente el trabajo e importancia de las comisiones. Dicha propuesta lo lograría en gran medida a las siguientes razones:

a) Por que se agilizaría el procedimiento legislativo, pues el debate producido en el seno de la misma comisión se realiza entre conocedores y expertos en los temas de competencia de la comisión;

b) Por que la estancia de sus miembros en una comisión, llevaría a la especialización de sus miembros;

c) Por que la progresiva especialización de sus miembros ofrecería a la Comisión –como órgano de la Cámara—mayores posibilidades de negociación interna.

10. Establecimiento de un régimen de cortesía y disciplina parlamentaria

Los diputados y senadores tienen derechos, prerrogativas y privilegios, pero no están sujetos a un régimen de responsabilidades en relación con su comportamiento dentro de los trabajos de las Cámaras. Por tanto, deben existir un conjunto de normas claras y sistemáticas para aquellos legisladores que no conduzcan su actuación dentro de la rectitud, madurez, civilidad y cortesía políticas.

En ese sentido, muchos juristas han mencionado la necesidad de precisar el concepto de "fuero constitucional", puesto que da la idea de un privilegio, mismo que ha permitido no ejercer acción penal en contra de legisladores de los cuales se presume alguna culpabilidad.

IV Conclusiones

La representación es el acto mediante el cual un representante – gobernante o legislador – actúa en nombre de un representado para la satisfacción, al menos en teoría de los intereses de éste. Así, debemos señalar que el representante lo es por que se somete Xa la fiscalización de sus representados. El elegido debe actuar con responsabilidad respecto de las exigencias de la ciudadanía que lo sostiene, sabedor de que, si no cumple con lo prometido o da solución a las demandas de sus electores, estos mismos le retirarán toda su confianza.

En este sentido creemos que la representación política debe estar siempre en la más estrecha correspondencia y comunicación con sus electores. Esa es la manera de hacer honor a la representación y es en última instancia la forma de vivir auténticamente la democracia, empujar la transición y enterrar para siempre los abusos y corrupción del pasado

El derecho del ciudadano a la información y por lo tanto de los órganos del Estado a rendir cuentas, incluyendo al legislativo, es lo que hace la diferencia entre una democracia que se practica una sola vez cada seis años, a una democracia que se practica todos los días.

Para lograr tales propósitos requerimos de una reforma al Congreso de la Unión que permita su fortalecimiento y coadyuve a la consolidación de la transición. Esta nueva arquitectura institucional, nos debe permitir el equilibrio entre los Poderes de la Unión, además de darle contenido a nuestra vida democrática, haciendo al ciudadano el centro de la acción de legislar.

A todos conviene tener un poder legislativo fuerte y representativo de la sociedad mexicana; llegar a ello, es una responsabilidad compartida entre representantes y representados. Es una exigencia ciudadana que no se debe soslayar. Más bien, conviene a todos crear los mecanismos de corresponsabilidad y exigencia mutua de resultados; para que cada cual haga su parte.