No.164
Abril
2002
 

El Sistema Tributario
QUE REQUIERE MÉXICO

J. Alberto Equihua Zamora

Sintesis

La carga impositiva idealmente debe ser soportada por toda la población en posibilidades de trabajar. En la práctica es indispensable reconocer la debilidad económica de sectores de la sociedad. Sin embargo, los mecanismos para liberarlos de dicha carga deben ser tales, que lejos de motivarlos a permanecer real o ficticiamente en ese estado, los estimule a superar tal debilidad y sumarse así a los que contribuyen al erario público.

Las reglas tributarias en lo posible deben permanecer inalterables en el tiempo. Los cambios constantes impiden de suyo que los contribuyentes puedan conocer sus obligaciones y los procedimientos para cumplirlas. Un sistema tributario estable en el tiempo es un primer requisito para facilitar los actos de tributación y mejorar la seguridad jurídica de los causantes. La perdurabilidad del sistema impositivo también tiene propiedades promotoras, al permitir planear inversiones y procesos productivos sin el riesgo de que esos cálculos sean alterados críticamente por modificaciones impredecibles de las reglas tributarias.

La competitividad de la economía mexicana requiere entre otros factores pero de manera destacada de un sistema fiscal apropiado. Las características que este sistema debe reunir entonces se pueden resumir en 8 puntos que a su vez se pueden traducir en otros tantos efectos esperados en una verdadera reforma fiscal integral.

El cuadro siguiente enuncia estos dos conjuntos de características. Una descripción general se ofrece más adelante.

Característica deseada para el

sistema tributario

1. Generador de una recaudación suficiente

2. Promotor de la actividad económica

3. Sencillo

4. Seguro

5. Perdurable

6. Equitativa

7. General

8. Competitivo

Característica necesaria en una verdadera reforma fiscal integral

Recaudadora

Promotora de la actividad económica

Simplificadora

Fortalecedora de la certidumbre y de la seguridad jurídica

Durable

Distributiva

Inclusiva

Promotora de la competitividad

1. Generador de una recaudación suficiente

El sistema tributario tiene que recaudar los recursos suficientes para financiar las necesidades de un presupuesto de egresos aprobado democráticamente. Este no es el espacio para abundar en el significado de este último punto. Baste decir que los impuestos deben financiar sólo aquello que la sociedad ha sancionado a través de sus procesos e instituciones de decisión.

2. Promotor de la actividad económica

Las disposiciones para pagar impuestos deben estar diseñadas de tal forma que premie a los contribuyentes que impulsan el desarrollo de las capacidades humanas, ahorran, crean empresas, invierten, generan empleo, innovan en productos y procesos, exportan y aplican conocimientos científicos para mejorar su participación en los mercados.

3. Seguro jurídicamente

El contribuyente debe poder pagar impuestos con plena certidumbre de que sus cálculos están hechos conforme a lo dispuesto en la Ley y de que los procedimientos y trámites se ajustan a los preceptos de la misma. Además, el contribuyente debe estar plenamente protegido contra actos de abuso o discrecionalidad de la autoridad responsable del cobro de impuestos. Esta certidumbre sólo es posible cuando el pago de impuestos está regido por disposiciones claramente enunciadas, sin contradicciones. También requiere que los códigos, leyes y reglamentos tributarios sean sencillos y permanentes como se enuncia en los siguientes puntos. Mientras el sistema fiscal se ajuste más a estas características, más duras pueden ser las sanciones contra la evasión y la elusión. Estos actos en el marco de un sistema tributario permanente, claro, sencillo y transparente sólo pueden entenderse como premeditados, y no como resultado de la confusión y el desconocimiento.

4. Sencillo

El pago de impuestos debe estar regido por pocas reglas, procedimientos y trámites. Estos a su vez deben ser claros y fáciles de entender y realizar. Ciertamente es necesario ofrecer diferentes regímenes impositivos; pero estos deben ser pocos y la autoridad debe respetar el que elija libremente cada contribuyente. Al diseñarlos, es necesario considerar por lo menos los casos extremos. Por un lado los pocos causantes que suman una proporción importante de la recaudación, quienes usualmente cuentan con todos los recursos para operar sistemas complejos de contabilidad y administración. Por el otro, los muchos causantes que aportan contribuciones pequeñas a la recaudación. Ellos requieren de regímenes tributarios adecuados a sus condiciones culturales, que no los distraigan de sus actividades sustantivas ni les resulten onerosos. Una meta aquí podría ser que esos contribuyentes "pequeños" puedan hacer sus pagos de impuestos sin necesidad de recurrir a ayuda profesional ni correr riesgos mayores de que la autoridad lo llame a cuentas o de que le imponga sanciones.

5. Perdurable

Las reglas tributarias en lo posible deben permanecer inalterables en el tiempo. Los cambios constantes impiden de suyo que los contribuyentes puedan conocer sus obligaciones y los procedimientos para cumplirlas. Un sistema tributario estable en el tiempo es un primer requisito para facilitar los actos de tributación y mejorar la seguridad jurídica de los causantes. La perdurabilidad del sistema impositivo también tiene propiedades promotoras, al permitir planear inversiones y procesos productivos sin el riesgo de que esos cálculos sean alterados críticamente por modificaciones impredecibles de las reglas tributarias.

6. Equitativa

La carga tributaria debe ser distribuida entre los causantes en proporción a la parte de su ingreso que destinan a la satisfacción inmediata de necesidades por encima de las básicas. Este criterio supone por una parte extraer del cálculo de impuestos los recursos que cada familia necesita para su mantenimiento esencial. Por la otra implica favorecer a los individuos que se inclinan por ahorrar e invertir respecto de los que prefieren el consumo actual. La equidad impositiva en México por lo tanto, debe quedar en relación directa con la inclinación de los contribuyentes para adelantar la satisfacción de necesidades por arriba de las básicas.

7. General

La carga impositiva idealmente debe ser soportada por toda la población en posibilidades de trabajar. En la práctica es indispensable reconocer la debilidad económica de sectores de la sociedad. Sin embargo, los mecanismos para liberarlos de dicha carga deben ser tales, que lejos de motivarlos a permanecer real o ficticiamente en ese estado, los estimule a superar tal debilidad y sumarse así a los que contribuyen al erario público. Un sistema tributario de aplicación general promueve que los ciudadanos desarrollen sus actividades económicas en la formalidad.

8. Competitivo

La carga fiscal que determine el sistema tributario debe mantenerse por debajo de los límites que pueden soportar los contribuyentes sin quedar en desventaja respecto de la situación en el extranjero. Este criterio es válido tanto en la esfera de la producción como del consumo. En el primer caso la superación del límite mencionado significa discriminar contra los inversionistas en México, quienes en la medida de sus posibilidades preferirán trasladar sus operaciones a otras economías. En el ámbito del consumo, una carga tributaria exagerada tiene el efecto de desviar el gasto de los consumidores hacia mercados extranjeros. En la práctica se observa entonces la disminución de la demanda en los mercados internos y la proliferación del contrabando y otras formas de comercio ilícito.