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Al finalizar este foro, nos debe quedar el convencimiento firme
de que la responsabilidad de los sectores productivos, empleadores
y trabajadores, es en estos momentos el trabajar conjuntamente por
la superación de la empresa en su productividad y del país
en su competitividad.
No se trata de un objetivo que solamente interese y deba abordar
una de las partes, es un objetivo común, de cuyo logro dependen
beneficios mutuos, pero también del que depende el mejoramiento
de la situación económica y social del país,
por ello es una responsabilidad moral muy grande la que representa
el colaborar ambas partes y buscar igualmente la participación
del gobierno con su contribución para que alcancemos mayores
niveles de calidad, productividad y competitividad en nuestra economía.
La diferencia está, en que si somos capaces de construir
juntos la nueva cultura laboral que necesita México, estaremos
abonando a favor del mejoramiento del ingreso, a favor de la creación
de más empleos, a favor de un ambiente social más
positivo para el trabajo, para vivir con seguridad y tranquilidad.
A veces no advertimos las consecuencias y secuelas de lo que hacemos
o dejamos hacer, y sin duda que las tiene en este caso, y de gran
trascendencia, para la vida de muchos mexicanos.
Sin embargo, no basta con el esfuerzo que pongamos de nuestra parte
y el que consigamos obtener de nuestra contraparte y del gobierno.
Tenemos una ley laboral que procede del siglo pasado, el mundo y
México ya son otros, no podemos avanzar bajo la misma norma
que no previó, por que no podía hacerlo, las exigencias
de la realidad actual en el mundo del trabajo, en una economía
globalizada.
Hoy los sectores han concordado en un proyecto de ley consensuado.
Hoy en ese proyecto, salvaguardando los derechos de los trabajadores,
se han propuesto cambios para promover la productividad, la capacitación,
los derechos de las mujeres trabajadoras, de los menores que trabajan
y de las personas con capacidades diferentes.
La
propuesta adecua la legislación a la realidad que actualmente
opera en la empresa moderna en materia de contratación, jornada
semanal, días de descanso, formas de pago y otros elementos
de la relación de trabajo y propiciando una remuneración
acorde a la productividad y al desempeño.
La mayoría de los cambios sugeridos fomentarán la
seguridad jurídica que requiere la inversión productiva,
generadora de empleos formales en el país.
Con la reforma, la justicia laboral se hace más clara y expedita;
se profesionaliza la actividad de los tribunales laborales y de
las personas que concurren a los mismos a exigir la impartición
de justicia; se privilegia en todos los procesos laborales la conciliación;
y se exige a todos los participantes en esta importante actividad,
mayores responsabilidades, obligaciones y funciones específicas;
se exige ser licenciado en derecho a quien se dedique al derecho
laboral con las responsabilidades inherentes.
Este ha sido un esfuerzo realizado mediante un diálogo responsable,
teniendo como mira superior el bien de México, por ello ahora
la responsabilidad moral de los legisladores es poner su parte para
que el proyecto se convierta en nuestra nueva ley laboral y podamos
así añadir, al menos un paso más adelante,
en el camino hacia el desarrollo del México que queremos.
Felicito a todos los participantes en este foro. Espero que los
resultados del análisis y reflexión del mismo, los
podamos convertir en acciones eficaces a favor de la nueva cultura
laboral que estamos construyendo en nuestro país.
De este modo y habiendo concluido los trabajos de este foro, lo
declaro formalmente clausurado, siendo las ____ horas del día
26 de noviembre del 2004.
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