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Discurso
del Sr. Georg Kell, |
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Muy buenos días Como Director Ejecutivo de la Oficina del Pacto Mundial quiero, en primer lugar, agradecer a los miembros del presidium y a los distinguidos asistentes, su presencia en este importante evento. Es un privilegio para mí estar aquí hoy participando en este evento histórico. El lanzamiento del Pacto Mundial en México es un importante desarrollo que posiciona la creación del Secretario General como la iniciativa de responsabilidad social corporativa más amplia y representativa del mundo. Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, propuso por primera vez la idea de un Pacto Mundial ante el Foro Económico Mundial el 31 de enero de 1999. La fase operacional del Pacto Mundial se inauguró el 26 de julio de 2000 en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York. El Secretario General invitó a varios dirigentes empresariales a sumarse a una iniciativa internacional -el Pacto Mundial- encaminada a reunir a empresas, organismos de las Naciones Unidas, sindicatos y representantes de la sociedad civil, para apoyar principios universales en materia de derechos humanos, trabajo y medio ambiente. El Pacto
Mundial intenta promover, mediante la fuerza de la acción colectiva,
el civismo empresarial responsable a fin de que el mundo de los negocios
pase a formar parte de la solución de los retos que plantea la
globalización. El Pacto Mundial es una iniciativa voluntaria de
civismo empresarial con dos objetivos complementarios: Como es una iniciativa que se basa en el libre compromiso y en la ausencia de formalismos y estructuras burocráticas rígidas, el Pacto Mundial constituye un espacio único para el diálogo y el aprendizaje. No obstante, una vez iniciada su fase operativa, se hace necesario delimitar con más detalle en qué consiste el Pacto; los agentes y sus funciones; cómo ha de desarrollarse, cuáles son los criterios para evaluar el éxito del proyecto; y cómo se garantizará la calidad de los resultados obtenidos.
¿Por qué debería participar en esta iniciativa el mundo empresarial? Puesto que los mercados han adquirido hoy una dimensión global, también debe globalizarse la idea y la práctica del civismo y la responsabilidad social en las empresas. En esta nueva economía global, la incorporación de estos principios como elementos integrantes de las estrategias y actividades empresariales forma parte indispensable del sentido común empresarial. En algunas partes eso ya ha ocurrido. La gente de la calle ya pregunta ¿cómo puede la comunidad internacional por ejemplo apoyar que se endurezcan los derechos de la propiedad intelectual pero miran hacia otra parte cuando se trata de los derechos humanos? Por lo tanto lo que necesitamos es dar, como decía Kofi Annan, un rostro humano a la globalización. Tenemos que encontrar la forma, una forma práctica, de fortalecer los pilares sociales y medioambientales y esto puede hacerse junto a la expansión económica, no en contra de ella. Y esta es la filosofía básica del Pacto. El Pacto Mundial es un instrumento único para promover el concepto de la responsabilidad cívica y social de las empresas a nivel global. Sus cimientos se asientan en los propios valores y en la misión misma de la ONU, a los que podrán agregarse competencias y responsabilidades adicionales: El Pacto ha sido presentado en cerca de setenta países hasta la fecha y lo más interesante está ocurriendo a nivel básico. El Pacto Mundial invita a que la iniciativa avance de forma autónoma en cada país, tal y como esta sucediendo, y para ello apoya la creación de plataformas nacionales, ya que se convierten en vehículos que favorecen el desarrollo de los Principios del Pacto Mundial. Además, la creación y el impulse de las plataformas nacionales permite la creación de una red de redes. Tenemos cerca de doscientas de las mayores empresas mundiales en nuestro portafolio que suponen elementos multiplicadores significativos. Aún así, la iniciativa supone un enorme reto y lo que podemos hacer es promover más esfuerzos concertados dentro del sistema de la ONU y ahí es donde nuestras principales agencias cobran una importancia considerable. A su vez,
contamos con 457 empresas en América Latina y una red regional
del Pacto Mundial en Ibero América creada durante la Cumbre del
Pacto Mundial el pasado mes de Julio. Lo mejor que hacemos aquí
es que ofrecemos diálogo que luego actúa como réplica
a nivel nacional. Ofrecemos plataformas de aprendizaje y a través
de estos esfuerzos colectivos que unen a las empresas, a los trabajadores
y a la sociedad civil encontramos soluciones conjuntas y también
nuestra actuación tienen repercusiones en asuntos directamente
relacionados como la transparencia, el cambio Concluyo mi intervención reiterando que la ambición que debe guiar a la sociedad mexicana es la de dar un impulso al movimiento que ha comenzado en México, de manera que pertenecer a la iniciativa del Pacto Mundial en México sea sinónimo de empresa que progresa en el camino de una buena ciudadanía corporativa. De este modo, el sector privado, en colaboración con otros agentes sociales, puede contribuir a hacer realidad la visión del Secretario General: una economía mundial más sostenible e incluyente. Muchas gracias
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